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Vista Oil, el nuevo truco con el que Galuccio consiguió u$s 650 millones

El Mago estuvo un año y medio alejado de los reflectores. Pero Miguel Matías Galuccio volvió al escenario. Su nuevo truco: Vista Oil & Gas, que ayer empezó a cotizar en la Bolsa de México. Con el Citi y el Credit Suisse como coordinadores –esta última, también, es la colocadora–, ofrecía 50 millones de acciones, a razón de u$s 10 cada una, equivalentes al 80% de su capital. Lo que le aseguraba una recaudación mínima de u$s 500 millones, que finalmente terminó siendo de u$s 650 millones. Tal como se preveía, se extendió un 20% más, por la cotización de u$s 11,50 para los papeles.
Tiene hambre de revancha Galuccio. Le fue ingrato el final a su segundo paso por YPF, la petrolera en la que se "ensució las manos", como en el sector se le dice a la formación en el campo. Mauricio Macri nunca lo quiso. Tampoco, Juan José Aranguren, su ex par en Shell. Por eso, aseguran quienes lo conocen, siente que podrían haberse evitado el modo y las dilaciones de su salida, consumada cuando fue él quien presentó su renuncia. Tampoco le fueron placenteras las críticas a su gestión. Ni la difusión del golden parachute –consta en la acta de asamblea– con el que saltó de la torre de Puerto Madero ($ 72 millones, al cambio de hace un año).
"Los tipos como él son especiales. Tiene una enorme confianza en sí mismo", describe un colaborador cercano. La fuente había acuñado esa frase para explicar por qué dejó casi dos décadas de carrera en Schlumberger –y la comodidad de su vida en Esher, uno de los más exclusivos suburbios londinenses– para transformarse en la cara de la YPF expropiada a Repsol, cuando todavía no se había consumado la expulsión de los españoles.
Ahora, convirtió esa autoestima en activo. "Buscaremos capitalizar los 25 años de experiencia en el negocio de petróleo y gas de nuestro presidente y director general, el señor Miguel Galuccio", promete Vista a sus inversores en el prospecto de la emisión. Entre los riesgos, se les advierte que la capacidad de completar con éxito su plan de negocios "dependerá completamente" de los esfuerzos de su personal clave, "particularmente, el señor Galuccio". Si él dejara la compañía, advierte, "habrá una repercusión negativa" en su futuro. Como para que no queden dudas de que se trata de su proyecto.
Tres ex YPF lo escoltan: Pablo Vera Pinto (director de Finanzas), Juan Garoby (Operaciones); y Rafael Cherñacov (Relaciones con Inversores). Además, oficia de director Jurídico Javier Rodríguez Galli, socio del estudio Bruchou, Fernández Madero & Lombardi. Como Galuccio, integró la primera camada del programa de JPs que, dos décadas atrás, promovió José Estenssoro.
Pese a ese ADN argentino, la empresa hace su IPO en el DF. Razón uno: Riverstone ya está ahí a través de Sierra Oil & Gas, tercera petrolera de ese país por superficie concesionada. Dos: las oportunidades que el mercado azteca de hidrocarburos ofrece, tras su apertura al capital privado luego de 75 años de monopolio de Pemex. Tres: Vista será una SPAC, sigla en inglés de "sociedad de propósito específico de adquisición". Es un nuevo vehículo de inversión habilitado en la bolsa mexicana. Vista será la primera en alistarse bajo esa modalidad. La SPAC es una empresa sin historia ni activos (los declara por sólo u$s 28.401). Su único objetivo es captar fondos, que se depositarán en una cuenta custodio, en Londres. Tiene 24 meses para concretar su plan de negocios. Si no, deberá devolver el dinero y cerrar.
El objetivo de Vista es adquirir empresas o formar joint-ventures. Además de México, asegura que monitoreará (sic) transacciones en Colombia y Brasil. Particularmente, entre desinversiones de Ecopetrol, Petrobras y otros players. Sin usar esas mismas palabras, reconoce que la Argentina es otro mercado target. Con costos de adquisición por hectárea neta de u$s 6.633 –versus u$s 26.288 del Permian estadounidense–, Vaca Muerta está bajo su mira. Más, cuando –afirma– la extensión de sus áreas hace que los tenedores necesiten asistencia operativa, técnica o financiera. Con u$s 8 millones por pozo, ciertas zonas ofrecen retornos del 10%, con precios de, incluso, u$s 40 el barril, afirma. Otro foco son los hidrocarburos convencionales. Vista "vende" la experiencia de su team en proyectos de recuperación secundaria y terciaria.
"El shale es para bolsillos grandes", observa un conocedor del mercado, que le conoce las costillas a Vaca Muerta, a sus operadores y la extensión de las áreas concesionadas. Una forma de ingresar sería a través de socios, especula. Otra, la licitación de áreas gasíferas que la petrolera estatal neuquina GyP hará en septiembre, adaptada para el arribo de firmas medianas e independientes. Las opciones en convencional, en tanto, son más amplias. Se habla de las novias de siempre: locales que podrían necesitar capital. También, de concesiones de players de diverso tamaño, con cartel de venta colgado, por estar en declinación o ser poco atractivas. Salvo por un paquete, de seis áreas en Río Negro (El Santiagueño, El Medanito, Barranca de los Loros, Loma Negra, La Yesera y Agua Salada), que YPF le ofreció a 30 operadores y no encontró comprador. No tienen problemas de rentabilidad pero, por escala (representan sólo el 1% de la producción de YPF), carecen de sentido para la empresa, explica un conocedor del proceso. "Son áreas buenas y Miguel lo sabe", agrega la fuente, que conoce los pasillos de la torre. ¿YPF se las vendería? "¿Por qué no?", replica.
Se espera que las Siafore, los fondos de inversión que manejan las Afore –las AFJP mexicanas–, aporten buena parte de los fondos que recaude Vista. También, podrían ingresar inversores institucionales. En su prospecto, la compañía jura que, todavía, no tiene iniciada gestión alguna de adquisición. Pero, como todo mago, Galuccio sabe que uno de los secretos de una buena ilusión es saber cuándo –y, en especial, cómo– decir: "Nada por aquí; nada por allá"... Y la paloma aparece, aleteando.

cronista