Telefónica, Claro, Telecom y Clarín: así está el mercado "telco" en la pelea por ganar el negocio de celulares y TV paga

Habiendo transcurrido el primer semestre del año, se observa en el agitado sector de las telecomunicaciones actividades en marcha, otras pendientes de resolución y varios interrogantes de cara a lo que viene. 
Esta rama de actividad es clave para el Gobierno, habida cuenta de las inversiones que puede aportar, más allá del rédito político que le puede generar una mejora en los servicios que reciben los argentinos. 
Por lo pronto, los desembolsos comprometidos sólo para este año por los cuatro grandes jugadores -TelefónicaTelecomClaro y Cablevisión- rondarán los $40.000 millones. 
El grueso se destinará a redes 4G, que son las que experimentan el mayor crecimiento en cuanto a consumo de servicios. 
Los niveles previstos son importantes y se mantienen en los mismos parámetros fijados el año pasado. 
La diferencia sustancial frente al 2016 es que se sumó un "peso pesado" como  Cablevisión, del Grupo Clarín, que también está desplegando su red 4G.
Para que esto ocurriera, el Ente Nacional de las Comunicaciones (Enacom) debió trabajar de manera particular, a fin de habilitar el ingreso de una nueva compañía en vistas a promover una mayor competencia.
Básicamente, debió promover un mecanismo de reatribución de bandas (refarming) para que las que había obtenido esta compañía -a través de la compra de empresas- pudieran ser utilizadas para brindar telefonía móvil.
Competencia es, justamente, lo que el Gobierno quiere introducir para que mejore la calidad de los servicios y los precios que deben pagar los usuarios.
Es, también, lo más difícil de impulsar, en un país con empresas que participan en diversas áreas clave de actividad y que no están acostumbradas a competir.
La industria de las telecomunicaciones no es la excepción. 
"En Argentina nadie quiere la competencia, no gusta, es muy resistida", expresa el actual director del Indec, Jorge Todesca, opinión que es compartida por muchos funcionarios. 
En el mercado "telco", esto queda reflejado en la forma de actuar (y de hacer lobby) de las grandes empresas. Todas, sin excepción, buscan la manera de evitar que incursionen más jugadores, en los distintos segmentos de negocios. 
Eso explica, aunque sólo en parte, por qué hoy día los servicios son caros en relación con la calidad que reciben los usuarios.
Más allá del factor político, con el ingreso de Cablevisión, el Gobierno apunta a introducir una mayor competencia. Especialmente en la telefonía móvil, que es la que llega al grueso de la población y es objeto de permanentes reclamos. 
También, prometió incluir a las cooperativas y a las Pymes "telco" en este negocio, tras un reclamo que data de hace ya 15 años.
La única excepción fue la de las cooperativas nucleadas en Fecosur que, tiempo atrás, pudieron convertirse en Operadores Móviles Virtuales (OMV) a partir de un acuerdo celebrado con Telecom.
Un OMV es un proveedor de servicios móviles que no cuenta con espectro radioeléctrico propio y alquila la infraestructura de los operadores existentes. 
En tanto, aparecen dos grupos claramente diferenciados que pujan por ingresar en el negocio móvil. 
1. El de las empresas agrupadas en las cámaras (Cabase, Catel y Catip) que representan los intereses de las firmas de Internetcooperativas y Pyme de telecomunicaciones. 
2. El de los pequeños cableoperadores nucleados en la Red Intercable.
En ambos casos, los planes al Gobierno ya fueron presentados. 
Ahora quieren que les sea otorgada una licencia para entrar al negocio (bajo la figura de OMV) y acceder a las frecuencias para brindar la prestación. 
Grandes empresas, grandes montosCada una de las compañías "peso pesado" viene desarrollando su plan de negocios que comprende los siguientes compromisos:
1. Telefónica: encara un programa que le significa el desembolso de $38.500 millones entre 2017 y 2019. De ese total, ejecutó $2.500 millones en el primer trimestre.
2. Telecom: comprometió aportes por $40.000 millones para el mismo período. En los primeros tres meses de 2017 desembolsó unos $1.600 millones.
3. Claro: se mantiene en sus u$s400 a u$s450 millones anuales. No hay cifras concretas sobre lo ya ejecutado, si bien fuentes del sector hacen referencia a unos $1.000 millones.
4. Cablevisión: aseguró que invertirá u$s500 millones, básicamente para su red 4G. Ya sacó de la billetera cerca de $2.500 millones.
Más allá de estos cuatro "peso pesado", hay un grupo de empresas con diferentes intereses que realizan sus desembolsos para mantener la infraestructura, sumar nuevos servicios o ampliar sus áreas de cobertura.
En este grupo se encuentran:
1. iPlan: encara un plan de $1.000 millones a cinco años que comenzó en 2017.
2. British Telecom: destinará $40 millones para reforzar su red en el país.
Luego aparecen las que quieren invertir pero sus aportes están atados a las decisiones que tome el Ministerio de Comunicaciones. Estas son:
3.- Empresas nucleadas en CabaseCatel y Catip: aseguran que cuentan con u$s500 millones para montar su propia red móvil. En base a diferentes acuerdos con proveedores de equipamiento de red, podrían financiar los futuros despliegues de redes 4G para atender aquellas zonas en las que ejercen su influencia.
4.- Cableoperadoras nucleadas en la Red Intercable: aseguran que tienen capacidad para desarrollar un sólido plan de negocios, basado en el móvil, y que cuentan con amplio respaldo para afrontar las inversiones necesarias.
El segmento de la telefonía móvil es, justamente, el que le planteará los mayores desafíos al Ministerio de Comunicaciones comandado por Oscar Aguad. 
Tanto las empresas nucleadas (Cabase, Catel y Catip) como las cableoperadoras (Intercable), esperaron que se resolviera el modo en que Cablevisión iba a ingresar al sector móvil para realizar pedidos similares.
"Si a Cablevisión le dieron el refarmingno hay razón para que a nosotros no nos reasignen bandas que si bien fueron concebidas para otros servicios pueden servir para celulares", aseguran sus ejecutivos.
En tanto, hay otros empresarios que consideran que el espectro que ahora está en poder del Estado podría ser puesto a consideración de este segmento. 
Concretamente, hacen referencia a porciones de la banda de 700 Mhz actualmente judicializadas en litigios que involucran a al Grupo Vila-Manzano, por un lado, y a Telecentro -de Alberto Pierri- por otro.
¿Qué decisiones tomará el Gobierno en este sentido? Hay intenciones de que las Pymes telco participen del negocio, si bien aún no está claro bajo qué modalidades podría plasmarse esa promesa.
La competencia, más allá del celularClaro que no todo es telefonía móvil: el 1° de enero de 2018 se dará inicio formal a la convergencia de las redes.
Será el primer paso orientado a generar mayor competencia en el mercado de la banda ancha en general. 
El ministro Oscar Aguad pretende que al finalizar la gestión de Mauricio Macri, la velocidad promedio de este servicio en la Argentina sea de 10 MB (actualmente es de la mitad).
Además, persigue otro objetivo; que al menos el 20% de las redes sea de fibra óptica.
Los despliegues de esta tecnología y, en consecuencia, los incrementos en las velocidades de los accesos de banda ancha serán vitales para dar respuesta al crecimiento constante en la demanda de streaming de video.
A partir de 2018, las empresas de telecomunicaciones podrán ofrecer servicios de TV paga (hasta ahora lo tenían prohibido).
En principio, sólo en las ciudades más grandes del país: Buenos AiresCórdoba y Santa Fe
Luego, a partir de 2019 se habilitará al resto, con excepción de aquellas localidades de menos de 80.000 habitantes. Justamente, para proteger a un sector Pyme que no podría soportar la competencia de un gigante.
Sin embargo, no será sencillo para Telefónica, Telecom y Claro ingresar al mercado de la TV paga. 
Tendrán que invertir mucho en redes –básicamente en fibra óptica-, ya que las actuales de cobre no soportan las demandas de ancho de banda que se consumen en un hogar. 
Los expertos aseguran que ya no es posible contar con conexionesmenores de 10 MB de velocidad si en una vivienda hay un Smart TV, una tablet y dos smartphones en los que se ven videos en simultáneo.
Brindar televisión paga por la vía satelital seguirá siendo un negocioexclusivo (monopólico) de DirecTV, de acuerdo con lo establecido por el Ministerio de Comunicaciones en su decreto 1340 de fines de 2016. 
En ese sentido, ni los reclamos de Claro ni los pataleos de Telefónica sirvieron para torcer la decisión oficial.
El Gobierno sostiene la necesidad de invertir en infraestructura, no sólo en autopistas, puertos, energía y agua potable, sino también en telecomunicaciones.
El ingreso de los actuales prestadores "telco" al mercado de video no será sencillo. 
Si bien Claro y Movistar cuentan con la experiencia regional, tendrán que abordar un mercado que presenta una alta penetración en el servicio de la TV paga. 
No hay dudas de que en este año y medio han habido avances en materia regulatoria. Sin embargo, aún quedan muchos aspectos sobre los cuales continuar trabajando. 
Generar condiciones para fomentar competencia es complejo. Pero parece ser el único camino para que el sector comprometa ya no inversiones por $40.000 millones al año sino el doble de esa cifra.

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