Hubo acuerdo para habilitar la marihuana medicinal, pero el Gobierno no quiere autocultivo

Firmo un dictamen que propone proveer cannabis a los enfermos que lo requieran. Los K pidieron plantación libre.
La Cámara de Diputados acordó aprobar un proyecto para habilitar el consumo de marihuana a los enfermos que lo requieran, para patologías como cáncer, epilepsia refractaria, VIH, dolores crónicos y fibromialgias.

Se trata de un avance histórico, tras 30 años de luchas de familiares de enfermos, pero aún tiene final abierto, porque el kirchnerismo insistió en pedir que se habilite el cultivo del cannabis para los enfermos y así lo dejó expreso en su dictamen, celebrado por las asociaciones de víctimas.
"Vemos defectos en el dictamen de mayoría. Hay que regular el autocultivo. Con la investigación solamente no es suficiente. Hay cientos de pacientes que esperan una respuesta”, sostuvo Carolina Gaillard diputada por el FpV-Entre Ríos y presidenta de la comisión de Salud.
“Nosotros lo que proponemos es resolver con el dictamen que firmamos distintos bloques políticos excepto Cambiemos, autorizar la investigación con fines medicinales y terapéuticos, producción pública y autorizar a las mamas a poder cultivar en la medida que estén inscriptos en un registro regulado por el ministerio de Salud", explicó
“Queremos que el autocultivo esté contemplado y que las madres puedan proveer el producto a sus hijos sin ser criminalizadas”, la apoyó Victoria Donda.
El despacho de Cambiemos sólo permite que sea el Estado el encargado de facilitar cannabis a los enfermos que lo requieran y lo demuestren ante autoridades del Ministerio de Salud.
Mientras tanto, la ley habilitaría mayores investigaciones médicas sobre los efectos del cannabis, que ya tuvieron resultado favorable en centros como la Universidad de La Plata. Pero al ser considerada una sustancia ilegal, los estudios no han sido tantos.
El radical mendocino Luis Petri, presidente de la Comisión de Seguridad Interior y a cargo del plenario de comisiones, intentaba esta noche reunir las firmas para no quedarse con el dictamen de minoría.
La pelea seguirá en el recinto, donde el dictamen que más votos consiga llegará al Senado. Allí volverá la presión de familiares de enfermos, que hace años compran cannabis en el mercado negro para calmar sus dolores.