Borgward realiza un anuncio en Autoclásica 2016 horas antes de la ceremonia oficial


Borgward, la legendaria marca de autos alemana que tuvo una trayectoria exitosa en América Latina y Argentina durante los años 50, presenta en el Hipódromo de San Isidro, en el primer evento para América Latina desde su retorno en abril al mercado global, una nueva gama de productos con tecnología y diseño alemán.

En la tradicional exposición de autos clásicos estabaran presentes Ulrich Walker, Presidente de la Junta Borgward y CEO Global, y Tom Anliker, vicepresidente de Marketing, Ventas y Servicio.

“Estamos muy contentos de patrocinar la edición de Autoclásica 2016, que es uno de los eventos más importantes y destacados de los autos históricos, debido a su importancia cultural, turística y patrimonial. La Autoclásica de este año es de importancia como consecuencia de la FIVA, el órgano de gobierno de Autoclásica, que ha declarado 2016 como el Año de la herencia del automóvil. La UNESCO también da su patrocinio oficial para el evento de este año. Por eso hemos querido estar presentes en esta nueva edición que reúne a los aficionados Borgward en todo el país “, dijo Ulrich Walker.

“Somos conscientes que Borgward tiene un prestigio excepcional en Argentina, como en otros países de América del Sur, y esa es la razón por la que estamos relanzando la marca en este mercado, iniciando un acercamiento para analizar la viabilidad de una posible actividad comercial en la región”, señaló Tomas Anliker, vicepresidente de Ventas y marketing. 

Oportunamente, Ulrich Walker, CEO de Borgward, empresa que reside en Alemania, declaró: “Estoy convencido de que Borgward recuperará su lugar en el mercado internacional del automóvil con su diseño elegante, su calidad excepcional y sus tecnologías innovadoras y sustentables. En este entorno desafiante, el éxito sólo puede lograrse mediante la cooperación internacional e intercultural, y estamos trabajando en ello”.

El relanzamiento de la marca tuvo lugar durante el Salón de Ginebra Internacional (Suiza) en 2015, con un avant-premier que asombró a los que asistieron al espectáculo. Tras el inicio de la producción, tuvo entrada exitosa en el mercado de China y en la India en un proceso que va sumando gradualmente otras plazas internacionales.

En el momento de su relanzamiento a nivel mundial, Christian Borgward, nieto del fundador que le dio la vida y el propósito de la marca, explicó que “gracias a la voluntad de mi abuelo, su coraje y entusiasmo en la creación de la empresa hace 50 años, Borgward vendió más de 1.000 .000 de autos dando empleo a más de 20.000 personas”.

En el Salón Internacional de Ginebra 2016, la compañía presentó el BX5, un SUV con 4,48 metros de extensión con motor híbrido (nafta + eléctrico) y 258 CV de potencia con tracción integral controlada electrónicamente. Mientras tanto, la compañía está diseñando el prototipo BX7 TS, otro vehículo con tracción integral de 4,7 metros de longitud y con motor híbrido.


Una historia internacional de innovación y calidad

Carl Friedrich Wilhelm Borgward fue un pionero de la industria automovilística mundial. Nacido en Alemania desarrolló sus innovadoras ideas hasta dar vida a una importante actividad industrial en la localidad de Bremen, inicialmente mediante la cooperación con Hansa-Lloyd para subcontratar la producción de radiadores y guardabarros.

El modelo más exitoso fue el Isabella, lanzado en 1954 y considerado uno de los autos más bellos en su momento que marcó un hito en términos de diseño al integrar en la carrocería a los guardabarros y faros generando además un mejor aprovechamiento de los espacios.

Entre otros detalles técnicos de vanguardia, el Isabella tenía suspensión trasera independiente. Diseño,  innovación y calidad le permitieron  a la marca  convertirse en los años '50 en el tercer fabricante alemán, detrás de Volkswagen y Opel, y precediendo a Ford y  Mercedes-Benz. La actividad industrial cesó en 1961.


Borgward en Argentina

Borgward Argentina fue fundada en 1954 como un joint-venture de Carl F. Borward HMBH y IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado) destinado a equipar al recordado Rastrojero.

El motor era fabricado en la planta que Borgward tenía en la localidad de Isidro Casanova, provincia de Buenos Aires, a un ritmo de producción de 20 unidades por día con casi 800 empleados.

El fabricación del automóvil “Isabella” se realizaba en la provincia de Córdoba, donde se integraba a los motores argentinos, componentes locales (cristales, baterías, neumáticos) y el resto de las piezas provenientes de Alemania.

La producción comenzó en 1960 en pleno auge del desarrollo de la industria automotriz argentina con un plan de producción de 500 unidades para ese año.

Cuando la casa matriz alemana cerró sus puertas en 1961, la operación pasó a tener control local, continuando poco tiempo más hasta completar la fabricación de un total de 1.050 automóviles durante la corta vida en el territorio argentino.