Sin quererlo, Samsung le hace un oportuno regalo a Apple

Teniendo en cuenta las siempre altísimas expectativas que genera Apple, el entusiasmo por el lanzamiento del nuevo iPhone esta vez es más moderado que lo habitual.
La compañía acaba de recibir de la Comisión Europea una multa por 13.000 millones de euros por impuestos no pagados. Y sumado a ese revés, por primera vez desde que el teléfono hizo su debut en 2007, las ventas de iPhones caen. Filtraciones de la cadena de abastecimiento señalan que se trata de un rediseño del actual modelo menos novedoso de lo que esperan los consumidores de Apple cada dos años.
Pero el viernes, Samsung le hizo a su archi-rival un regalo: el retiro del mercado más costoso del sector tecnológico. La compañía está reemplazando las 2,5 millones de unidades de su smartphone Galaxy Note 7 a pocas semanas de su lanzamiento, debido al aluvión de baterías que explotaron. Justo cuando el fabricante coreano de electrónicos está recuperando ritmo en el flojo mercado de teléfonos móviles, el extenso retiro del mercado coloca en cero el intento de Samsung de interceptar el lanzamiento de Apple.
"El momento es tan inoportuno para Samsung como positivo para Apple", dijo Geoff Blaber, analista de CCS Insight. "Si los consumidores enfrentan una larga espera, sin duda le abre la puerta a su rival más cercano".
Samsung dijo que llevará dos semanas fabricar el reemplazo de los teléfonos, lo que podría darle suficiente tiempo a Apple para llegar antes al mercado con sus nuevos iPhones. Mientras tanto, algunos operadores de telefonía móvil, incluyendo T-Mobile en Estados Unidos, informaron que ofrecerán el reembolso total a los compradores del Note 7, por lo que muchos tendrán dinero para gastarlo en un iPhone si sienten que ya no confían en Samsung.
"La presión definitivamente recae sobre Samsung. Es inmenso el inventario que debe volver a fabricarse", dijo Blaber.
Hasta este incidente, Samsung había recibido elogios por sus medidas audaces con sus aparatos Galaxy S7 y el último Note 7. Después de que sus teléfonos lucharon contra las mayores ventas del iPhone 6 en 2014 y 2015, Samsung recuperó mercado en 2016 gracias a la pantalla curva y el buen rendimiento de la batería de su S7 Edge, dos áreas donde Apple se está quedando atrás respecto a su rival. Tras su debut de mediados de agosto, Samsung vendió un millón de Notes antes de anunciar que los sacaba del mercado.
"No tengo duda de que el momento elegido para el lanzamiento del Note tenía como objetivo adelantarse al anuncio de Apple", dijo Jan Dawson, analista del sector tecnológico en Jackdaw Research. "Se podría decir que en un principio funcionó bien para Samsung. El Note 7 ha sido uno de los teléfonos Samsung con mejores críticas" y se vendió muy bien.
Dawson elogió a Samsung por su rápida reacción frente al problema de las baterías falladas. Sin embargo, eso coincide con la llegada del iPhone 7, y en ese exacto momento no será posible comprar el último producto de Samsung. "Es un significativo revés para Samsung, que no sólo tendrá que cubrir el costo del retiro del mercado sino que también perderá varias semanas cruciales de ventas", agregó Dawson. "Eso podría implicar perder cientos de miles, si no millones, de ventas y clientes que se pasen a su archi rival".
Incluso sin que haya fallas en los productos, generar crecimiento en el mercado de smartphones es muy difícil. Los analistas de IDC la semana pasada proyectaron que este año se venderán apenas 1,6% más unidades a nivel mundial, comparado con el 10,4% de 2015.
Pese a que el iPhone 7 tendrá nueva cámara de doble lente y auriculares inalámbricos, los analistas de Wall Street pronosticaron que las actuales caídas trimestrales de ventas del producto probablemente no se reviertan hasta el año próximo.
"La dinámica en las bases de usuarios más grandes de Apple -China y EE.UU.- ha cambiado significativamente", contó Ben Bajarin, analista de Creative Strategies. "Apple no está perdiendo consumidores; la gente mantiene su mismo teléfono por más tiempo", explicó.