Los beneficios de que las oficinas abran sus puertas a los perros

Muchos se extrañarán con la siguiente noticia: cerca de 1,4 millones de personas acuden al trabajo con sus mascotas en los Estados Unidos. Y ahí no queda todo: nada menos que 2,3 millones de perros viajan con sus propietarios a diario, de camino a sus centros laborales. No nos lo hemos inventado: lo avalan datos hechos públicos por la American Pet Products Association del 2011.
Y esto es sano, muy sano, aunque no deje de tener sus detractores.
Cada vez hay más investigaciones que insisten sobre el impacto real para el bienestar y para la productividad de los trabajadores, en una empresa que los autoriza a traer a sus mascotas. De ahí que cada vez más compañías acepten su presencia, aunque siempre a partir de un código de conducta.
Menos estrés y más productividad
Un equipo de investigadores del Centro de Interacción Humana-Animal de la Virginia Commonwealth University (VCU) llegó a la conclusión de que la tenencia de mascotas, especialmente de perros en las oficinas, aportaba no pocos beneficios tanto para sus dueños como para sus colegas.
De acuerdo con esta investigación, en una empresa como Replacements, dedicada a la manufactura en Greensboro, Carolina del Norte, los empleados que solían llevar a sus perros experimentaban niveles de estrés considerablemente inferiores durante el día, mientras que muchos de sus colegas sin mascotas consideraron también la presencia de estos singulares invitados como un favorecedor de la productividad.
“Cuando hubo perros en la oficina, encontramos que las personas que no suelen conversar en una situación normal, ahora lo hacían, y que de manera espontánea surgía un vínculo y una sensación de pertenencia a un equipo”, aseguró Randolph Barker, co-autor del estudio y profesor de administración de la Escuela de Negocios de la VCU. “Los perros se transforman en un catalizador social”, concluyó.
En otro lado del mapa del país, también hay personas que apoyan esta idea.
“Los animales reducen la actividad en el eje hipotalámico pituitario adrenal, que es nuestro sistema primario de respuesta al estrés”, fundamentó Evan MacLean, un profesor asistente de antropología en la Universidad de Arizona, dedicado a analizar la relación entre los perros y los seres humanos.
“El estrés puede tener una gran variedad de efectos negativos en la cognición y en el estado de ánimo, así como en nuestras interacciones interpersonales –abundó el antropólogo-. Mantener este sistema bajo control es crucial para mantenernos en la mejor forma para ser creativos, interactivos y productivos”.
Organización eficiente
Ahora bien, todos sabemos que esta connivencia no puede ser un elemento generador de caos. Según Randolph Barker, las instituciones deben maniobrar con la presencia de las mascotas de manera eficiente.
No basta que traerlos y ya; las autoridades locales deben primeramente discutir el tema con la totalidad de los empleados y determinar quiénes pudieran ser alérgicos a este tipo de animales o simplemente quiénes suelen poseer expresiones de fobia.
En una mega empresa como Facebook, por ejemplo, donde se insiste tanto en construir un ambiente de armonía que genere confort y bienestar, se ha establecido una especie de urbanización para la residencia de algunos de sus empleados, que cuenta -como era de esperar- con un servicio gratuito de guarderías caninas.
Para facilitar esta tendencia, una compañía como la productora de colchones Casper ha diseñado una cama para perros, a partir de una espuma, con el suficiente confort que estas mascotas merecen.
Porque la facilidad de llevar a sus mascotas al trabajo se ha convertido ya en una de los elementos que no pocos profesionales valoran a la hora de optar por una plaza determinada.
Además, esta facilidad contribuye al ahorro del propietario de la mascota, pues este se evita en muchas ocasiones tener que pagar un servicio de paseadores o una guardería.
Sin contar que esto anula del todo esa culpa que experimentamos cuando llegamos a casa después de ocho o diez horas de bregar y observamos el rostro triste de nuestro mejor amigo.