El miedo de los mercados a la Fed Por Saxo Bank

  • Las actas del RBA muestra un modo "esperar y ver"
  • La negociación del AUD se centrará principalmente en el apetito de riesgo
  • Las reuniones del FOMC y el BoJ presentan un doble riesgo
El dólar estadounidense ha vuelto a debilitarse esta mañana ya que el mercado se muestra confiado de que la Reserva Federal (Fed) no va a sorprender al mercado con un alza de tipos de mañana. Al mismo tiempo, el mercado huele un Banco de Japón que resta importancia al QE en su reunión de mañana.
La actas de la Reserva Federal de Australia llegaron tras la reunión del gobernador Glenn Stevens, por lo que se miraban con poca anticipación cuando el foco cambia a cualquier diferencia en la postura del nuevo gobernador Philip Lowe.
Las actas ofrecen un escenario de "esperar y ver", dado que la política es "consistente con el crecimiento sostenible de la economía de Australia y el logro del objetivo de inflación". Se mencionó, además, que un potencial tipo de cambio más fuerte presenta desafíos, pero las palabras no fueron particularmente severas con el comunicado afirmando que "[una] apreciación del tipo de cambio podría complicar los ajustes necesarios en la economía".
El dólar australiano reaccionó fuertemente a la reunión, por lo que a partir de aquí, la negociación de la divisa se correlación con el apetito de riesgo. Nuestra postura es que una vez que se agote esta fase de crecimiento alimentado por el crédito, creemos que a la economía australiana le espera un escenario feo y podría estar recibiendo los primeros signos de una desaceleración de crecimiento de los salarios que se ha estado desarrollando desde 2013, en la forma de una reciente desaceleración de la apreciación del precio de las viviendas.
A su vez, el IPC de Australia ha estado por debajo del rango objetivo de 2-3% del banco para los dos últimos trimestres y la ponderación del AUD es un par de puntos porcentuales más fuertes en el tercer trimestre frente al segundo.
Continúa, por otro lado, la espera insoportable del Banco de Japón y el FOMC, con los mercados de activos reaccionando inevitablemente con fuerza a estas reuniones, ya que son las últimas ante el último gran riesgo del año, las elecciones presidenciales en Estados Unidos, unido al referéndum italiano (para el que aún no existe fecha).