Werthein y accionistas de laboratorios Phoenix y Elea ingresan al capital de TGS

Un grupo inversor en negocios petroquímicos acaba de adquirir el 50% de la sociedad que controla Transportadora de Gas del Sur (TGS). Se trata de Grupo Inversor Petroquímica SL (GIP), que tiene como socios a las familias Werthein y Sielicki, y que pagaron u$s 240 millones por la mitad de Ciesa, compañía controlante de la mayor transportadora de gas de la Argentina. Hasta el momento, la composición accionaria de Ciesa se repartía entre Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin, con el 25%, mientras que el resto estaba en poder de Petrobras Argentina. A su vez, Ciesa es propietaria del 53% del capital de TGS, mientras que el resto cotiza en la bolsa. 
GIP es un grupo que invierte en este sector. Su última operación fue en febrero pasado, con la compra de Petroken Petroquímica Ensenada, que pertenecía a la multinacional holandesa LyondellBasel. La operación se cerró en u$s 184 millones. También planea desarrollar un parque de energía eólica de 100 MW. 
En la sociedad, se destacan la familia Werthein, dueña de la mitad de Telecom Argentina y de la aseguradora QBE. Por su parte, la familia Sielicki tiene una estrecha vinculación con la industria farmacéutica a través de Laboratorios Phoenix y Laboratorios Elea.
En el caso de la compra de acciones de TGS, la operación está directamente vinculada con el desembarco de Mindlin en la filial local del gigante petrolero estatal brasileno, debido a que el también dueño de Edenor volverá a ingresar a TGS ya que Petrobras es la operadora de la firma. Y la imposibilidad de tomar el control total de la transportadora lo llevó a tener que desprenderse de sus acciones. Hace dos meses, Mindlin había sellado un acuerdo de exclusividad para desprenderse de ese 25% de Ciesa con el grupo Neuss, de la familia fundadora de la marca de gaseosas que lleva el mismo apellido. El precio pactado era de u$s 250 millones. Pero el plazo de exclusividad se venció sin éxito y por eso el fundador del fondo inversor Dolphin  abrió nuevamente el juego para recibir otras ofertas o sentarse a conversar con nuevos interesados. 
En ese marco, apareció el grupo de Werthein y Sielicki, junto a un inversores internacionales que decidieron acercar una propuesta del orden de los u$s 240 millones que, de todos modos, está sujeta a los ajustes de estilo.
Según fuentes cercanas al grupo comprador, la inversión se realiza con capitales propios y el aporte de inversores argentinos e internacionales. Tras concretarse el acuerdo, el control sobre TGS será ejercido en forma conjunta entre Pampa Energía y GIP. 
La transacción llega en momentos críticos para el negocio gasífero en el país, complicado por el freno impuesto por la justicia a los aumentos tarifarios. De hecho, la semana pasada, mediante una solicitud conjunta, publicada el 9 de julio pasado, las empresas transportadoras de gas respaldaron los aumentos dispuestos por el Ministerio de Energía y Minería, a cargo de Juan José Aranguren.
Recordaron que arrastran años de pérdidas a nivel de resultado operativo "debido al congelamiento tarifario y a los crecientes costos operativos", y que los antiguos precios "ponían en riesgo la continuidad del servicio". Aseguraron además que la operación de los gasoductos "requiere un elevado nivel de inversiones directamente relacionadas con la calidad, seguridad y confiabilidad del servicio" que estimaron en mayor a los $ 1800 millones para este año.
En este caso, los nuevos accionistas de TGS explicaron que con la adquisición pretenden acompañar el proceso de autoabastecimiento energético que el gobierno argentino ha emprendido. Para ello, buscarán expandir la capacidad de transporte de TGS, así también como la capacidad de reconversión del Complejo General Cerri ubicado en Bahía Blanca, incrementando la producción de materia prima y las exportaciones.
Actualmente, TGS abastece, mediante su red de ductos, a distribuidores domiciliarios y a grandes complejos industriales. Su planta Cerri es la mayor procesadora de líquidos derivados del gas y produce 300.000  toneladas de etanol; 150.000 toneladas  de gasolina y 550.000 de propano/butano, que abastecen a productoras químicas y generan exportaciones a Brasil y la región.