Vacaciones de invierno…¡a utilizar la creatividad!


ü  Psicólogo  Santiago Gómez
Director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva
(Matrícula: 15.159)

Llegan las vacaciones de invierno y debemos utilizar la creatividad ya sea para elegir un destino de viaje, como así también si nos quedamos en nuestro hogar.

Este período vacacional tendría que estar organizado o planificado con actividades para evitar que los chicos se aburran y tengan comportamientos negativos por el mismo sentimiento de aburrimiento.

Las actividades tendrían que ser más flexibles, teniendo en cuenta que la persona está de vacaciones y las mismas cumplen la función de “cargar pilas” para la segunda mitad del año.

Resultan muy positivo “las escapadas o salidas cortas” para compartir con ellos por ejemplo, visitas al zoológico; espectáculos infantiles; obras de teatro, entre otros,  ya que el sentido saludable que le podemos dar a las vacaciones, es el de disfrutar y compartir con los hijos más tiempo.

Es importante que los chicos aprendan a ocupar su tiempo libre teniendo en cuenta sus propios intereses, sin caer en el consumismo y en las redes sociales como única opción de entretenimiento. Algunas alternativas sencillas pueden ser: juegos de ingenio, lectura, escuchar música, arte (pintura; cerámica; dibujo; etc). Estas alternativas generan beneficios porque  generan autonomía e independencia del chico, fomentan la creatividad, estimulan los recursos y capacidades del mismo y amplían su espectro de intereses.

Si bien tienen que mantenerse ciertas reglas para una convivencia saludable, también se debe de  ser más flexible en algunos horarios como en el de acostarse un poco más tarde o el de dormir un poco más por la mañana. Son los padres los que deben ponerse de acuerdo en lo que van a ceder y en lo que no, en relación a costumbres y hábitos en el periodo vacacional.

Las vacaciones no significan que esta todo permitido porque eso generaría un caos y una demanda continua hacia los padres. Por lo tanto, los limites, aunque más flexibles en vacaciones, tienen que existir,  porque son reglas de juego ya que permiten un orden y una organización familiar.

¿Cómo ponerle un freno a esa ametralladora de pedidos?
Frente a los pedidos compulsivos de los chicos en las vacaciones, es importante dialogar con los hijos sobre lo que se puede y lo que no, y en caso de que los chicos continúen insistiendo, mantener con firmeza lo que se había acordado.

Cuando uno idealiza las vacaciones pensando que van a ser las mejores, corremos el riesgo de que la familia se frustre, por no tener en cuenta las dificultades y problemas propios que genera la convivencia  por compartir más tiempo  que lo habitual. Para evitar esta situación, se debe  tener en cuenta las diferentes dificultades que pueden suceder. Eso NO significa ser  negativo, sino realista, para poder estar preparados y actuar de manera resolutiva.

Es importante que las vacaciones sean planificadas teniendo en cuenta las necesidades de TODOS los integrantes de la familia.