El Banco Central mantuvo las tasas a la espera de la inflación del Indec

Aunque el mercado suponía que la tasa de interés iba a tener un nuevo recorte, los inversores apostaron al peso.
La autoridad monetaria, ante la creciente oferta de dólares salió a comprar USD 215 millones a través de los bancos oficiales. Ya no utiliza a su mesa de dinero para intervenir en la plaza cambiaria porque no quiere tener una participación tan directa en la fijación de la paridad en un régimen libre y flotante.
Pero para controlar al dólar no sólo se quedó con el poder de fuego que le dan las compras, sino que permitió el pago anticipado de importaciones, entre otras medidas que ayuden a la demanda que se encuentra apagada por la abrumadora liquidación de divisas del agro y de empresas y gobiernos provinciales que se están endeudando en el exterior, porque la tasa de interés les es más conveniente.
Cuando cerró el mercado, llegó la sorpresa: el Banco Central mantuvo inalterable en 30,25% anual la tasa de las Lebac a 35 días. La estrategia de Federico Sturzenegger apuntó no sólo a que sus decisiones no sean tan previsibles para el mercado, sino que lo hizo por cautela, porque en la tarde siguiente (hoy) se van a publicar las variaciones de los índices de precios al consumidor que más le interesan: el del Indec y el de la Ciudad de Buenos Aires.
Por otra parte, mantener la tasa lo obligó a emitir $2.511 millones porque la oferta de empresas, público y banco en la licitación de Lebac y Nobac no cubre los vencimientos semanales. Si hubiera recortado la tasa, la emisión hubiera sido mayor y debería haberlo sumado a los $3.135 millones que le costaron comprar USD 215 millones que se sumaron a las reservas.
Lo cierto es que el peso salió reforzado en su pulseada contra el billete norteamericano. El dólar "hoy", el que compra el público en bancos y casas de cambio, perdió 9 centavos y cerró a $14,86 por unidad. Retrotrajo su valor a la semana anterior a la crisis del "Brexit" que provocó una suba inesperada de la divisa. El "blue" en cambio estuvo más pedido y terminó 2 centavos arriba a 15,05 pesos pero casi sin negocios.
El dólar mayorista cayó a $14,56. En dos días bajó 17 centavos, a pesar de que los bancos oficiales compraron USD 150 millones para evitar una debacle.
En el OCT-MAE, el mercado de futuros del dólar, el monto de negocios fue acotado y bajaron los precios de los plazos corto y mediano. Fin de julio cerró a $14,76 y fin de diciembre a 17,0328 pesos.
Las reservas subieron USD 238 millones, a USD 33.874 millones, a pesar de que la fuerte baja del oro de 1,54%, le restó USD 23 millones que fueron compensados en parte por el alza del euro y de la libra esterlina. Los pagos fueron mínimos: se cancelaron USD 2 millones con Brasil por compensación de operaciones de comercio exterior.

Creciente operatoria con bonos de la deuda pública

En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), los negocios en bonos de la deuda, se triplicaron a $3.457 millones. Los títulos en dólares con legislación argentina siguieron el rumbo del billete norteamericano. El Bonar X que vence en 2017 perdió 0,73% y el Bonar 2024 lo acompañó con 0,44% de baja. Lo más destacado fue el Discount que indexa por la inflación que subió 0,84% con negocios por casi 300 millones de pesos.
En la Bolsa, incidió la fuerte suba del petróleo de más de 4%. Se negociaron $374 millones y el Merval, el índice de las acciones líderes, aumentó 0,89 por ciento.
Petrobras 3,64% fue la gran responsable del alza. Si bien hubo papeles que avanzaron más, el monto que mueve la petrolera la convierte en la acción de más ponderación para medir el Merval.
Para hoy se espera otro día similar de supremacía del peso sobre el dólar. La Bolsa es la incógnita para ver si sostiene este corto rally de subas. Se sabe que en este mercado las tomas de ganancias son cortas. 
Fuente: Infobae