https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

¿Recesión?, ¿recuperación? o ¿estancamiento?


 
Es difícil. Realmente lo es hasta ponerle nombre: ¿recesión? No es demasiado negativo (y tampoco real); ¿recuperación? demasiado optimista, poco realista; ¿estancamiento? Bueno, seguimos creciendo.

Al final, lo mejor es optar por una descripción compuesta del tipo de crecimiento moderado y  crecimiento bajo. Pero, sin descartar el escenario de recesión moderada. Todo matizado. Y es que no puede ser de otra forma.

Este mes hemos vuelto a revisar a la baja nuestra previsión de crecimiento mundial para este año, en una décima hasta 2.6 %. Pero en tres decimales el crecimiento previsto para 2016, ahora en niveles de 2.9 %. ¿El futuro será mejor? Pero, como ven, no mucho mejor. Además, con importantes riesgos para estas previsiones. Y no sólo desde las economías emergentes, comenzando por China. Además, tendremos que valorar en el futuro tanto el agotamiento en la recuperación cíclica de algunas economías desarrolladas y el debate sobre el cambio de dirección en la política monetaria de bancos como la Fed o el BOE. Al final, la propia inestabilidad de los mercados también se ha constituido en un factor de riesgo. Lamentablemente, no es nuevo.

A principios de año esperábamos que el crecimiento en 2016 superará el 3.5 %. ¿Qué ha cambiado? Sin duda,  las economías emergentes han  sido en buena parte responsables de este deterioro de las perspectivas de crecimiento. Pero no han sido las únicas. Por ejemplo, en la revisión a la baja de las previsiones de crecimiento 2015/2016 de este mes también ha influido las economías desarrolladas: este mes hemos cortado la previsión de crecimiento para 2016 de la zona EUR en cuatro decimales y en cinco en el caso de la economía británica (1.5 % y 2.5 % respectivamente). Y tenemos enormes dudas en el caso de la economía norteamericana (2.6 %) y de la japonesa (1.2 %). Pero, es cierto, la mayor parte del riesgo proviene de las economías en desarrollo con China a la cabeza. En el caso de China ahora esperamos que su crecimiento (con los parámetros actuales) sea del 6.3 % en 2016 tras el 6.8 de este año. La vieja economía en recesión o crecimiento plano frente a la nueva economía en expansión. Lamentablemente, hay muchas dudas sobre cómo ponderar ambas lo que al final se refleja en la dificultad de valorar la realidad económica del País.

¿Riesgos? miren de nuevo los gráficos de la deuda. De nuevo, la deuda. Pero ahora no tanto por los problemas de financiación (los bancos centrales se ocupan de ello) como por su impacto negativo en la recuperación. Y en este caso especialmente en China, donde la deuda privada ya se estima en dos veces el producto. Considerando también la deuda pública, son más de 2.4 % del PIB. Ligeramente por debajo del 276 % del PIB estimado en la zona EUR y por encima del 239 % del PIB en USA. La cuestión es evidente: ¿puede China mantener el mismo modelo de crecimiento apoyado en el crédito?;  La alternativa es clara: ¿se han dado los pasos necesarios ya para facilitar el cambio de modelo de crecimiento?. Y el entorno internacional no ayuda, con la demanda de países desarrollados muy limitada. ¿También por la deuda? Respóndalo ustedes. Y es que llevamos muchos años hablando del Tema. La deuda, bajo buenas condiciones de financiación como las actuales, no es un problema hasta que el deterioro económico lleva a que no se pueda pagar. Sí, como diría la Presidenta de la Fed los datos económicos mandan. Pero, ahora los mercados han pasado de descontar un escenario a futuro positivo a desconfiar que esto sea posible.

¿Nos enfrentamos a una recesión brusca mundial? No lo creo, aunque como he dicho antes es importante no bajar la guardia. Especialmente frente a China, esperando que las autoridades chinas sigan tomando medidas que amortiguen tanto los ajustes pendientes (desapalancamiento) y como limitando la inestabilidad del mercado. Tiempo, también que el exceso de capacidad de vaya absorbiendo con mayor demanda interna y externa. Pero, no es nada fácil. Aquí entra de nuevo el papel principal que seguirán desempeñando los bancos centrales: esperamos más medidas expansivas en Japón y en China; ampliar el QE en la zona EUR; aplazar en el tiempo el inicio de las subidas de tipos en USA. Y más reformas. Esto último es muy importante, como también lo es no perder de vista las importantes diferencias existentes en la actualidad frente a los diferentes focos de crisis en las economías emergentes a finales de los noventa. Me refiero al mayor peso de estas economías ahora, flexibilidad del tipo de cambio, mayor ortodoxia en las cuentas públicas, niveles de deuda más bajos, elevadas reservas…economías con estructuras de crecimiento más sólidas, pero lamentablemente que precisan de ajustes. Y los ajustes son obligados en situaciones de incertidumbre e inestabilidad como la actual.

Nuestras previsiones macro.






Y nuestras previsiones para los mercados.


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España