https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Advierten que el Gobierno dejará una pesada herencia

La economía argentina podría soportar un año más sin grandes sobresaltos. Un escenario en el cual la inflación no vaya más allá de donde ya estuvo, en el que las exportaciones vuelvan a caer pero el rojo de la balanza comercial no crezca, con aumento de la desocupación, reducción del valor de la cosecha y, por supuesto, recesión. Sin un intento reactivador sobre la base de emisión monetaria, podría finalizar 2015 sin una corrida ni un estallido.
Lo dijo el prestigioso economista, profesor y consultor Ricardo Arriazu. "Aclaro que lo que puede durar un año más no puede durar más de un año", sostuvo, antes de expresar que no le gustaría que un amigo suyo fuera el primer ministro de economía del próximo gobierno, que deberá, según él, encarar un fuerte ajuste.
Arriazu explicó que "el único objetivo del Gobierno es conseguir los votos para 2015". Calculó que sin una corrida cambiaria "llegan con reservas por US$ 18.000 millones" al final del mandato de Cristina Kirchner. "Todo lo que digo que puede aguantar un año más también digo que no aguanta más de un año", señaló, para precisar el difícil escenario que prevé: "Caerá el valor de las exportaciones por caída de precios internacionales; no crecerá el déficit comercial porque también caerán importaciones, por recesión y por prohibiciones". También calculó que "sólo para compensar la caída del valor de la cosecha, para crecer de manera importante el año próximo harían falta ingresos de capitales por US$ 11.000 millones", y bromeó: "No quisiera ser amigo del primer ministro de economía que tenga el próximo gobierno; lo que hay que arreglar es enorme y el ajuste es imposible de evitar".
Arriazu disertó en la última comida de 2014 organizada por Consenso Republicano, que preside Guillermo Alchouron. El economista y consultor señaló que "se terminó el viento de cola" de los altos precios de las materias primas internacionales. Y también desconfió de que sea rentable explotar los recursos de petróleo y gas en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta con la baja de los precios internacionales y los altos costos locales.
También detalló que, de todas formas, "la incertidumbre es muy grande", y contó: "Tengo en mi estudio tantas consultas de empresas extranjeras como a principios de los 90; de cada cien que vienen, dos consultan cómo pueden hacer para irse de este desastre; los otros 98 quieren entrar porque a estos precios, la Argentina es barata y, con un poco de racionalidad en la próxima gestión, habrá grandes ganancias".
De todas formas, con semejante nivel de incertidumbre calculó que "habrá que ver mes a mes cómo evolucionan los números".
También calculó que "la inflación ya tocó su máximo" y previó que el Gobierno "va a negociar con los holdouts a partir de enero, pero vamos a demorar un rato en ver un acuerdo". Dijo que esa demora sería la normal por la complejidad de las negociaciones.
Señaló que prevé que el Gobierno mantendrá un nivel de devaluación similar al de los últimos meses, de modo que descartó un salto brusco como el que hubo en enero. Y detalló que espera que el resultado de la cuenta corriente de la balanza de pagos iguale este año y el próximo al de 2013: déficit de US$ 4500 millones.
Para financiar el déficit fiscal calculó que será necesaria en 2015 una emisión de 300.000 millones de pesos, que irán como transferencias del Banco Central al Tesoro. Que serán absorbidos en parte por la demanda normal, también irán a parar un poco a pérdida de reservas y en parte serán absorbidos también por Letras del Tesoro y bonos con valor ligado al dólar oficial.
Pero señaló que en su opinión la principal preocupación del Gobierno son los votos. Y por ello pronosticó que el año próximo "entre agosto, septiembre y octubre habrá una avalancha de subsidios".
Campo en baja
También explicó que la caída del sector agrícola tendrá efectos generalizados. "El campo es el que compra maquinarias, paga transporte, invierte en valores inmobiliarios y sufrirá un efecto pobreza, simétrico al efecto riqueza que se genera cuando sube la valuación de los campos por el mayor valor de la cosecha". Ahora, calcula, ocurrirá lo contrario."
También señaló que no espera que la tendencia cambie pronto, aunque tampoco un superdólar que abarate las materias primas. "El nuevo valor de equilibrio de dólar es 1,20 euros."
Detalló también que "China multiplicó por seis la producción e importa ahora sólo 4% de lo que consume", dijo, y calculó que el valor de la cosecha caerá US$ 3700 millones este año y US$ 7700 millones en 2015.
Ricardo Arriazu
Economista y consultor

lanacion.com