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Aluminio y crudo, antítesis en el mercado de los commodities

 El aluminio tuvo una caída anual histórica de 48.15% en el 2022, cotizando en 744 dólares por tonelada métrica.

El petróleo logró su segunda alza anual consecutiva en el mismo período, siendo uno de los pocos activos que logró apuntar números verdes en los mercados en un año turbulento marcado por la invasión rusa a Ucrania, la alta inflación, los incrementos a las tasas de interés y los temores de una recesión mundial.

El Brent del Mar del Norte cerró el 2022 con un alza anual de 10.45% a 85.91 dólares por barril, mientras que el referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) repuntó 6.71% a 80.26 dólares por barril

El 2022 fue un año turbulento para las materias primas, lleno de volatilidad sobre todo en el caso del mercado del petróleo.

Si bien días después del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania el crudo se disparó por encima de los 130 dólares por barril (alcanzando su mayor nivel desde 2008), a partir de la segunda mitad del año comenzó a descender significativamente, con una baja acumulada desde entonces y hasta finales de año de 30 por ciento.

Han Tan, analista en Exinity, explicó que las sanciones contra Rusia, uno de los mayores productores de hidrocarburos del mundo, inicialmente dispararon los precios, pero «los temores sobre la oferta dieron paso a las preocupaciones sobre la demanda».

El mercado comenzó a preocuparse de que los incrementos a las tasas de interés por parte de los bancos centrales del mundo,sobre todo de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, para contener la inflación, pudieran generar una desaceleración en la economía, lo que a su vez provocaría una demanda de energéticos.

Otro factor que presionó los precios del petróleo fue la persistencia de la pandemia de Covid-19 en China, el mayor importador de la materia prima.

“Las presiones siguen relacionándose con las preocupaciones en torno a la demanda, ya que continúan las posibilidades de que las principales economías caigan en recesión leve, como Estados Unidos y países de Europa, así como una desaceleración económica en China”, aseguró Gabriela Siller, directora de Análisis en Banco Base.

A principios de diciembre, el petróleo llegó a tocar mínimos no vistos desde finales del 2021, aunque en el caso del Brent y del WTI lograron recuperarse en las últimas semanas para cerrar el año con ganancias.

Sin embargo, ese no fue el caso de la mezcla mexicana de exportación, que no logró revertir las bajas de la segunda mitad del año y cerró 2022 con una pérdida de 2.22% cotizando en 69.71 dólares por barril.

Desde la segunda mitad del año, la mezcla mexicana bajó 39.41 por ciento.

«Este ha sido un año extraordinario para los mercados de materias primas, en el que los riesgos de suministro han provocado un aumento de la volatilidad y una subida de los precios», afirmó Ewa Manthey, analista en ING. «El 2023 será otro año de incertidumbre, con mucha volatilidad».

Craig Erlam, analista en OANDA, aseguró que es probable que en 2023 los inversionistas sigan siendo cautos, ya que las subidas de tasas y la preocupación por la recesión mermarán sus perspectivas.

Fuente El Economista, México