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Planes sociales, jubilaciones y subsidios: el ajuste fiscal acordado con el FMI

 

El FMI prevé recortes en el gasto social, los subsidios y las jubilaciones para llegar a la meta fiscal en 2023. ¿Cuándo llega la reforma jubilatoria y cuál es el impacto en el consumo?

La reducción del déficit fiscal primario del equivalente a 2,5% sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en 2022 al 1,9% en 2023, por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), se centrará en la focalización de los planes sociales y los subsidios (a la energía, el transporte y el agua), además de la continuación del ajuste en las jubilaciones y pensiones.

En términos relativos, lo más significativo del ajuste fiscal en 2023 vendrá por el lado de la asistencia social, que bajará cerca de 0,9 puntos porcentuales, de 3,8% a casi 2,9% del PIB o $ 4,3 billones.

Adicionalmente, el staff report del Fondo indica que en enero debería estar lista la auditoría de los planes sociales para seguir eliminando beneficiarios que están en condiciones de no recibir esa ayuda estatal.

Gita Gopinath, subdirectora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI)

Unas 20.000 personas que cobraban el Potenciar Trabajo ya no perciben más ese ingreso del Estado y el recorte se profundizará durante el año entrante.

AJUSTE DEL GASTO PÚBLICO EN 2023

Dentro del gasto "social" del Estado también se incluyen las jubilaciones y pensiones. Es el renglón con mayor gasto público, aunque el ajuste será cercano a los 0,3 puntos porcentuales del PIB, de 7,8% en 2022 a 7,5% en 2023.

Está previsto que el próximo año el Tesoro nacional destine unos $ 11,2 billones para jubilaciones y pensiones, el 40% sobre un total de $ 27,6 billones de gasto primario.

Las jubilaciones y pensiones representan el 40% del gasto primario del Estado nacional. El recorte será de 0,3% del PIB en 2023 y la reforma, tras las elecciones

La fórmula de movilidad jubilatoria indexa el gasto público a la inflación pasada y el promedio del salario de los trabajadores, pero no alcanza para hacer crecer sostenidamente los ingresos de los mayores.

Por eso el Gobierno viene decidiendo agregar bonos a la jubilación mínima para que no pierdan contra la inflación y en determinados meses incluso la superen, pero quienes perciben más que la mínima vienen perdiendo.

Las jubilaciones y pensiones representaban en 2020 el 9,5% del PIB y cayeron a 8% en 2021. Después del recorte en 2023, los técnicos del Fondo Monetario proyectan que volverá a crecer el gasto progresivamente hasta 2027, al tiempo que el ajuste se centrará sobre los planes sociales y los subsidios a la energía, el transporte y el agua.

Para Lorenzo Sigaut Gravina, economista Jefe de la consultora Equilibra, hay que marcar que "si la inflación no se acelera es difícil que se produzca este ajuste" en las jubilaciones.

"De hecho, nosotros estamos previendo una mínima desaceleración de la inflación para 2023 (de 95% a 90%); por el mecanismo de indexación a la inflación pasada, una desaceleración de la inflación tiene a elevar las jubilaciones en términos reales, y viceversa", analiza. Y cierra: "En términos del PIB, el gasto en jubilaciones se mantiene relativamente estable en 2023".

En términos generales, el FMI alienta al Gobierno a "identificar opciones que permitan fortalecer la equidad y la sostenibilidad del financiamiento del sistema de jubilaciones y pensiones, particularmente en relación a los múltiples regímenes especiales (de privilegio), aunque las propuestas para una reforma más profunda solamente puedan ser plausibles después de las elecciones presidenciales de 2023".

RECORTE EN SUBSIDIOS ECONÓMICOS

En cuanto a lo fiscal, también será importante el recorte de los subsidios, que será de 0,6 puntos porcentuales el año que viene. Pasarán de 2,7% del PIB a 2,1%. El ajuste en electricidad y gas explica casi todo ese ahorro, las subvenciones del Estado nacional en energía bajarán de 2,1% a 1,6%, mientras que el transporte y el agua aportarán el resto.

Según lo que está plasmado en el documento oficial que publicó el FMI la semana pasada, la eliminación total de los subsidios al segmento de mayores ingresos está previsto que sea a partir del 15 de febrero (en lugar del 1 de enero, como se había anunciado anteriormente), mientras que continuará la política de alinear las tarifas con los costos en la industria y el comercio; y el resto de los hogares tendrá el año próximo aumentos de tarifas de entre el 40% y el 80% de la variación del coeficiente salarial de 2022, según si tienen tarifa social o pertenecen a la categoría de "ingresos medios".

Todas estas medidas impactarán en el consumo privado, que se achicará un 0,3% interanual, prevé el FMI.


cronista