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"Nuestra meta principal es que la firma crezca de manera sostenida, manteniendo una posición de liderazgo así como la calidad de los servicios que ofrecemos"

 Pensando en el 2023, Abogados.com.ar conversó con Horacio E. Beccar Varela , socio administrador de Beccar Varela para conocer sus opiniones sobre los principales aspectos en materia económica y regulatoria; la coyuntura general y su impacto en el mercado legal para el próximo año.

 

El año 2023 tendrá desafíos políticos en el país, ya que será un año electoral, ¿qué se debe esperar para el clima de negocios en ese marco, en general y para los estudios de abogados?

 

Es muy probable que el escenario de negocios de 2023 sea similar al de 2022 en sus primeros meses, con ausencia de inversiones en grandes proyectos y una tendencia de los inversores al wait and see. Una vez que se definan las candidaturas y se den a conocer los potenciales planes económicos, siempre que éstos sean favorables a los negocios, la actividad podría acelerarse en mayo, generando el tipo de inversiones que fomenta el desarrollo de la economía y que da lugar a los estudios de abogados a trabajar en todas sus capacidades. Si se alcanzaran ciertos acuerdos estimamos que podría comenzar un ciclo de nuevas inversiones hacia finales de 2023, o incluso en 2024.

 

Los economistas anticipan más inflación y un mayor ritmo devaluatorio en la Argentina, ¿puede generarse mayor rispidez y litigiosidad en materia comercial?

 

Si bien existe una alta probabilidad de que la inflación siga creciendo de manera constante, no creemos que genere mayor litigiosidad. A lo largo de su historia, Argentina ha atravesado y sobrellevado múltiples crisis inflacionarias. Esta situación recurrente generó cierta adaptación de los mercados, así como jurisprudencia y doctrina; existen mecanismos que se ponen en juego cada vez que entramos en períodos inflacionarios que permiten que la economía siga avanzando y, de algún modo, evitando una crisis generalizada. Distinto sería el escenario si tuviera lugar una hiperinflación, pero estimamos que no sucederá.

 

Las restricciones a las importaciones están provocando todo tipo de inconvenientes a la industria, hasta llegar a la parálisis de la producción y las suspensiones. ¿Cómo ven el panorama para 2023?

 

La ausencia de dólares podría generar los mismos inconvenientes que venimos experimentando en la actualidad: soluciones temporales y negociaciones constantes con los distintos sectores.

 

Tomando en cuenta la actual sequía que sufre un significativo sector del agro y que entramos en un año electoral -factores desfavorables a la implementación de políticas integrales a largo plazo-, es vital tomar decisiones que permitan un mayor ingreso de dólares a la economía en lo inmediato, actualizando el tipo de cambio y fomentando las exportaciones tanto de los recursos naturales como de las industrias que aportan un mayor valor agregado a la producción.     

 

La prohibición de pagos al exterior y de giro de dividendos, ¿cómo seguirá afectando a las empresas exportadoras y a filiales argentinas de multinacionales?, ¿estas compañías todavía tienen margen para acudir a la Justicia?

 

Estas medidas afectan seriamente el ingreso de grandes inversiones al país. Tanto las compañías multinacionales como las grandes empresas exportadoras que ya venían sufriendo estas medidas, si no acudieron a la Justicia hasta ahora, es poco probable que lo hagan en un escenario electoral.

 

A nivel regional, será el año de la llegada de Lula Da Silva al poder en Brasil, con una gestión económica dividida y, en principio, rodeada de la desconfianza del establishment, ¿esto afectará posibles planes de negocios?

 

Actualmente, Brasil experimenta un escenario de profunda grieta en la sociedad. Entendemos que Lula cuenta con el apoyo de un importante sector del establishment local, que de hecho fue clave a la hora de ganar las elecciones. Brasil no tendrá inconvenientes de naturaleza política a la hora de continuar con el desarrollo de su economía, aunque Lula podría tener ciertas limitaciones al no controlar el Congreso.

 

¿Cuáles son los desafíos de las firmas legales de cara al 2023, teniendo en cuenta este marco político, económico y legislativo?

 

A pesar de los problemas estructurales del país, las firmas legales mantienen sus metas principales, tales como seguir creciendo y perfeccionando sus servicios, así como resguardar una participación activa en un mercado en constante proceso de globalización. Los desafíos son múltiples y en principio similares a los enfrentados en 2022: mantener la competitividad, retener el talento, ofrecer servicios customizados acordes a la evolución del mercado y, de ser posible, adelantándose a esos cambios.

 

¿Dirías que la misma dificultad del contexto puede abrir oportunidades de negocios para los abogados?

 

Las dificultades del contexto probablemente sean similares a las de 2022, un empate. Hacia mitad de año hay chances de que se viva un clima de inversiones que abriría el juego a los abogados de negocios. Las crisis suelen dar lugar a nuevas oportunidades y, en el caso de los abogados, el mercado suele ofrecerles nichos de desarrollo asiduamente; es clave estar atentos a cómo aprovechar esas oportunidades.

 

Con la pandemia cambió la gestión de casi todas las actividades, ¿cómo afecta la digitalización la práctica del derecho?

 

En líneas generales, la práctica del derecho se vio beneficiada con la digitalización, logrando acelerar los tiempos de trabajo tanto en materia de litigios como en la cotidianidad legal corporativa.

 

La pandemia y la consecuente cuarentena dieron un gran impulso a un proceso que había comenzado anteriormente, acelerando la posibilidad de trabajar de forma virtual. En muchos casos se puso fin a los archivos físicos. Paralelamente, la Justicia admitió la presentación de escritos de manera virtual, las sesiones online, la firma digital, entre otras herramientas que, de no haber sido por la necesidad imperante que impuso la cuarentena, su aceptación generalizada habría demandado más tiempo. La vida legal corporativa también se vio beneficiada con reuniones de asambleas y directorios virtuales, fusiones y adquisiciones con procesos de due diligence a través de plataformas, entre tantos otros beneficios.      

 

¿Cómo se está gestionando la vuelta a la presencialidad?, ¿el régimen de trabajo híbrido tiene beneficios no sólo para los empleados, sino también para las firmas?

 

Con el regreso a la presencialidad, a la nueva normalidad, hemos perfeccionado el régimen de trabajo híbrido que comenzó durante la cuarentena. Ambas partes obtienen beneficios de este régimen.

 

En general, muchas firmas hemos organizado nuevos espacios de trabajo, prescindiendo de algunos sectores de las oficinas y abandonando el concepto de oficinas individuales por el de espacios de trabajo colectivo. Por supuesto mantenemos oficinas destinadas a reuniones y sectores específicos asignados a los distintos equipos, que a su vez llevan adelante ciertos lineamientos particulares, diferentes según las rutinas de cada área de práctica.

 

El nuevo régimen también beneficia a los empleados, que al trabajar ciertos días en sus casas, pueden organizar sus rutinas de trabajo de una forma más efectiva, que les permite alcanzar un mejor equilibrio entre la vida laboral y la personal.

 

Dejando atrás el contexto de pandemia ¿Cuáles son las principales metas de la firma de cara al futuro?

 

Nuestra meta principal es que la firma crezca de manera sostenida, manteniendo una posición de liderazgo así como la calidad de los servicios que ofrecemos. Constantemente actualizamos nuestra oferta de servicios para brindar soluciones integrales al cliente, desarrollando el potencial de todas nuestras especialidades actuales así como, eventualmente, creando nuevas áreas. Recientemente hemos inaugurado un Departamento de Public Affairs, que brindará un servicio customizado en base a la normativa aplicable a la actividad del cliente.

 

Otro objetivo relevante es consolidar nuestra presencia en la región. Actualmente estamos ampliando nuestras oficinas en la zona franca de Uruguay, proyecto que seguiremos impulsando a lo largo de 2023.

 

Trabajaremos en la extensión de nuestra política de sostenibilidad corporativa, ofreciendo asesoramiento de vanguardia en cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG), así como en inversiones de impacto.

 

¿Qué lecciones y aprendizajes te deja el 2022?

 

El 2022 fue una suerte de confirmación de que, a pesar de las dificultades, se puede crecer y aprovechar las oportunidades. La práctica del derecho se recrea constantemente y, en ese devenir, surgen aprendizajes que también nos llevan a recrearnos a nosotros mismos y como firma. A lo largo de los últimos años, pero especialmente en 2022, hemos desarrollado un nuevo equipo con profesionales especialistas en distintas áreas, nuestro Departamento de ESG. Este equipo brinda asesoramiento integrando aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, y ya ha asesorado en múltiples proyectos de finanzas sostenibles en los que acompañó a empresas, organizaciones sin fines de lucro y gobiernos en la búsqueda de alternativas para el financiamiento orientado a resultados sociales y ambientales positivos, como en el caso de la primera emisión de bonos sociales, verdes y sustentables, realizada por una asociación civil y articulada junto a la Comisión Nacional de Valores para facilitar el acceso de fundaciones y asociaciones al mercado de capitales.