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El señor feudal de Tucumán - La mayoría automática de Manzur lo habilitó a presentarse como candidato a vicegobernador en 2023

 Finalmente, el recurso presentado por Juan Manzur ante el máximo tribunal tucumano fue aprobado. No sorprendió a nadie, habida cuenta que la tan aludida “independencia de los poderes” es prácticamente una abstracción en las provincias argentinas.



Manzur fue elegido por primera vez como gobernador de la provincia en 2015 y reelecto en 2019. Previamente se había desempeñado como vicegobernador de José Alperovich, en los períodos 2007-2011 y 2011-2015, aunque solicitó licencia en 2009 para desempeñarse como ministro de Salud de Cristina Fernández de Kirchner, cargo que ocupó hasta 2015, cuando asumió la gobernación. El fallo de la Corte provincial lo habilitará para postularse en una fórmula ejecutiva por quinto mandato consecutivo, una situación inédita en la historia de Tucumán.

La constitución provincial fija un máximo de dos períodos consecutivos al frente del ejecutivo provincial, pero disocia los cargos de gobernador y vicegobernador. La oposición intentó evitar su postulación, argumentando que la restricción, en el caso del gobernador, incluía la postulación a cualquier cargo ejecutivo (gobernador o vice).

Pero Manzur sostenía una interpretación diferente, y en virtud de ella recurrió a la Corte Suprema provincial en el mes de octubre pasado solicitando una acción de amparo ante la "discriminación lesiva a los derechos humanos básicos debida a la omisión normativa constitucional arbitraria e ilegítima, que no contempla la posibilidad de que el actual gobernador pueda ser candidato a vicegobernador en las próximas elecciones provinciales".

En su presentación, el jefe de Gabinete argumentó que “la constitución provincial, en su artículo 90, establece que el vicegobernador, aun cuando hubiese completado dos períodos consecutivos como tal, podrá presentarse y ser elegido gobernador y reelecto por un período consecutivo”, por lo cual Osvaldo Jaldo -actual vicegobernador en ejercicio de la gobernación- no tendría objeción institucional alguna para competir en 2023. Sin embargo, no se expide sobre la posibilidad de que el gobernador, luego de cumplir un segundo mandato consecutivo, pueda postularse como candidato a vicegobernador. Para Manzur se trata de “una omisión normativa que ocasiona una lesión directa e irreparable a un derecho humano básico y trascendental, como es el derecho electoral pasivo”.

Si bien la alternativa de una nueva postulación de Manzur, ahora como vice, generó una larga deliberación en los medios y los ámbitos políticos provinciales, el tribunal supremo de la provincia se expidió de manera exprés en menos de un mes. El fallo convalidatorio de la Corte sostiene que "de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 90 de la constitución de Tucumán, el gobernador que ha sido elegido en dos oportunidades consecutivas para tal función puede ser propuesto como candidato a, y eventualmente elegido como, vicegobernador en el siguiente período".

La sentencia fue firmada en disidencia, y contó con la aprobación de los vocales Daniel Leiva, Antonio Estofán y Eleonora Rodríguez Campos, y la negativa Claudia Sbdar y Daniel Posse. Un típico caso de mayoría automática.

En rueda de prensa, Manzur -quien está en uso de licencia desde hace un año- le restó importancia a la cuestión, afirmando que "hoy no hay candidaturas" y que "es muy pronto" para definir si las habrá. "Las cuestiones de la política se van a decidir el año que viene", sentenció. Y recordó que "la elección en Tucumán para elegir autoridades provinciales va a ser, de acuerdo a lo que marca la constitución en la provincia, el 14 de mayo. Hoy no hay candidaturas, es muy pronto: falta mucho tiempo todavía, las cuestiones de la política se van a decidir el año que viene".

Para Manzur, "lo que hubo es un fallo de la Corte Suprema de Justicia en la provincia de Tucumán en el cual los cinco miembros ratificaron que no hay ninguna objeción, en el caso que se decida que yo pueda ocupar un cargo electivo". La decisión judicial generó opiniones a favor y en contra, asociadas a los alineamientos partidarios provinciales.

Si bien puede considerarse como un despropósito que un actor pueda desempeñarse de manera ilimitada en uno de los dos cargos ejecutivos de la provincia, esa posibilidad no implica una violación del texto constitucional de la provincia. De este modo, la resistencia debería enfocarse sobre el contenido normativo y la conveniencia de modificarlo, antes que de una ilegalidad en la pretensión de Manzur.

Como reza el dicho popular: "Hecha la ley, hecha la trampa". 



(www.REALPOLITIK.com.ar)