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¿Por qué sigue frenada la Ley de Humedales?

 

El debate en comisiones de la Cámara de Diputados está paralizado hasta nuevo aviso. La presión de las provincias extractivas dio efecto y los presidentes de casi todas las fuerzas postergaron la jornada, para incluir la voz de los gobernadores. ¿Y ahora?


La tan anunciada Ley de Humedales, que todavía no es tal, sigue estancada en el Congreso. En esta nueva edición de "hay algo más urgente que atender", la parálisis en la Cámara de Diputados se produjo cuando se disponían a tener el plenario de comisiones, necesario para emitir un dictamen, paso previo a la votación final del proyecto en el recinto.

De forma sorpresiva, y pese a que la instancia había sido acordada previamente por los legisladores, la jornada fue postergada a pedido de los presidentes de casi todos los bloques: Frente de Todos, Unión Cívica Radical (UCR), PRO, Coalición Cívica, Evolución Radical, Provincias Unidas y Encuentro Federal.

La nueva dilación se planteó para incluir las voces de los Gobiernos provinciales, considerando que muchos territorios tienen actividades extractivas, y entrarían en tensión con una eventual regulación ambientalista.

El asunto genera rispidez en el seno de diversas fuerzas políticas. A excepción del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y el Partido Socialista (PS), con posturas 100% a favor, en el resto hay grandes internas que atraviesan todo tipo de ideologías. Ya sea por las presiones del sector agropecuario o el minero, el peronismo y el macrismo dividen aguas y en sus propias filas hay dirigentes con posturas opuestas entre sí, siendo los bloques más fuertes del Congreso.

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Una clara muestra de ello ocurre en el resquebrajado Gobierno de Alberto Fernández, Sergio Massa y Cristina Kirchner, que se muestra amigable con la industria extractivista, clave en la generación de dólares, pero igualmente debe lidiar con el sector ambientalista de su propia coalición. Es que, lejos de la doctrina partidaria, hay opiniones cruzadas.

De hecho, el oficialista Leonardo Grosso, quien representa a los bonaerenses en el Poder Legislativo, denunció que al posponerse la reunión del Congreso "se impuso el 'lobby'". Ámbito le consultó al referente del Movimiento Evita, quien también preside la comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano en Diputados, cómo sigue todo: "Vamos a tramitar las invitaciones para que estén presentes los Gobiernos provinciales", contestó.

"Estoy convencido de que tiene que haber una ley de presupuestos mínimos de protección y uso racional de los humedales en Argentina. El Legislativo tiene una deuda para sancionarla. Además, seguimos emplazados por el pleno del Congreso para tratar el tema", agregó.

En Twitter, compartió la comunicación oficial de la cámara de baja, donde se ven con claridad los nombres de los diputados que solicitaron la postergación: encabeza la lista el peronista Germán Martínez, también del Frente de Todos, seguido por el radical Mario Negri y el macrista/vidalista Cristian Ritondo.

"¡Hace diez años se discute este proyecto!", lamentó Grosso.

Cada vez que parece que la Ley de Humedales está por salir, algo pasa. Por eso, el socialista Enrique Estévez junto a Graciela Camaño, del frente Identidad Bonaerense, presentaron una nota en Diputados "para dejar constancia de la irregularidad" que se habría cometido al posponer la reunión de comisiones.

Entonces, ¿cuándo podría reanudarse el debate? "Lo más a la brevedad posible", le dice Estévez a Ámbito. El dirigente de la sojera provincia de Santa Fe se muestra abierto a que los gobernadores participen de los diálogos, esperando que ocurra "cuanto antes".

Extractivismo y cuidado del medio ambiente, ¿se puede?

Más allá del tratamiento puntual de esta normativa, el socialista remarca el trasfondo del análisis: "No podemos pensar en un modelo de desarrollo para Argentina sin contemplar la cuestión ambiental". Estévez, quien pregona un uso responsable de la naturaleza, no es abolicionista de las principales actividades económicas de la humanidad. Pero, ¿es compatible el extractivismo con el cuidado al medio ambiente?

"Tenemos una civilización construida sobre el extractivismo. Uno mira eso críticamente, pero tenemos que hacer un modelo de desarrollo que contemple al medio ambiente. Muchos países lo hacen, tienen una economía y producción vinculadas al extractivismo, pero de una forma mucho más racional con el cuidado ambiental", contesta. Y sigue: "Extractivista es todo, el petróleo que usamos para el auto, el gas que utilizamos cuando cocinamos, la comida. Nuestro modelo tiene esa base".

Entre tanto, el tire y afloje del Congreso continúa. A los intereses corporativos y provinciales, se añade la necesidad del Ejecutivo de mostrar unidad, complejizando más la situación. Igualmente, el conflicto es "transversal" al Frente de Todos y Juntos por el Cambio: "Los gobernadores que plantean reparos son de distintos partidos", añade.

Para el entrevistado, hay "temor" de que "determinados proyectos puedan influir negativamente en ciertas actividades". Esto, mientras en Argentina no hay debates o planes concretos para cumplir con tratados internacionales para cuidar el planeta, como el Acuerdo de París, que pide la reducción de gases de efecto invernadero.

El hombre del PS dice que el interés de adaptarse a los tiempos que corren no es solo ecológico, sino también económico: "Pensemos que la Unión Europea no está importando madera de Brasil, porque no certificó que esa madera no está vinculada al desmonte".

"Hay que tener una ley, que no sea incompatible con nuestra producción"

El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, salió al cruce de los ambientalistas en una entrevista con El Ancasti: "Hay que tener una ley, pero no tiene que ser incompatible con nuestra matriz productiva. Todos los gobernadores nos pusimos de acuerdo, hablamos desde el Norte Grande con los diputados nacionales y se pudo prorrogar el tratamiento de la ley. Si vamos a hablar de humedales, tienen que reubicar Nordelta", ironizó el justicialista, en alusión al exclusivo barrio bonaerense situado sobre humedales.

Jalil concluyó: "Creo que cada provincia tiene que ser la autora de decidir qué impacto ambiental [es conveniente o no]. Un hotel, la agroindustria, todo tiene impacto ambiental".

La idea de una posible Ley de Humedales está en la agenda pública, más instalada que nunca. El foco de la cuestión parece ser cuidar estos abundantes espacios naturales, y ver hasta qué punto eso afecta a otras importantes actividades económicas para el país. A partir de ahí, surgen otras preguntas filosóficas: ¿queremos esas actividades sojeras, ganaderas o mineras? ¿Podemos prescindir de ellas? ¿Cómo garantizar un equilibrio entre naturaleza y productividad?

Hoy, no hay tiempo para filosofar, y los ambientalistas exigen que se emita el dictamen para avanzar hacia la ley. Sin embargo, todavía no hay un texto definitivo para votar en el Congreso.



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