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Los gestores ven el vaso medio lleno cuando le quedan tan solo unas gotitas

  Las acciones de Alphabet caen hoy más del 7% por la decepción en sus resultados. Las de Microsoft una caída similar por idénticas razones. Estos dos títulos arrastran a todo el sector ante la preocupación que no serán las únicas malas noticias desde el lado empresarial. El índice tecnológico cae con fuerza. El resto no. Una contradicción de mensajes que creemos no tardará mucho en acabar, y nos tememos, que por el lado negativo.

Que los títulos de dos grandes empresas como Alphabet y Microsoft tengan una caída de la magnitud de las que estamos viendo es muy inusual. Esta reacción tan bajista de los inversores nos hace concluir algo bastante inquietante: El sentimiento de los inversores sigue siendo demasiado optimista para el panorama económico y empresarial al que nos enfrentaremos en breve: Una recesión económica global, y un deterioro significativo de los resultados empresariales en todo el mundo.

Mucho se ha hablado en los mercados sobre la aparente tranquilidad de los gestores a la hora de encarar este escenario. A pesar de las fuertes caídas que han sufrido desde máximos los índices de renta variable a nivel global, es menor si tenemos en consideración que podemos encarar un año 2023 de contracción económica global, con un perjuicio enorme para las compañías. Algunos analistas hablan de que nos enfrentamos a una década perdida en los mercados financieros similar a la de los 80 en Japón.

Más suben Ibex 35
Grifols-A8,68€0,313,65%
Aena112,65€3,503,21%
Acerinox8,72€0,273,15%
IAG1,37€0,043,02%
Iberdrola10,11€0,242,46%
Más bajan Ibex 35
Banco Santander2,66€-0,08-2,98%
Laboratorios Ro...45,02€-0,58-1,27%
Indra-A8,78€-0,06-0,62%
Merlin Prop.8,35€-0,03-0,36%
Banco Sabadell0,79€0,00-0,23%

Y aún a pesar de estas “apocalípticas” previsiones de los analistas, los gestores financieros siguen aferrados a sus títulos de renta variable, con la sensación que lo peor ya está detrás de nosotros.

Miren estos comentarios sobre los resultados de Microsoft:

Goldman Sachs: “Mirando más allá de la dinámica a corto plazo, seguimos siendo constructivos, ya que vemos que la compañía está bien posicionada para continuar ganando acuerdos y expandir su participación en la cartera dentro de su base de clientes existente, incluso en un entorno de crecimiento más lento”.

Morgan Stanley: “Seguimos confiando en el potencial de crecimiento de Microsoft a pesar de sus débiles áreas cíclicas y orientación. La solidez del posicionamiento de la compañía para las tendencias de crecimiento secular fundamentales sigue siendo evidente. En resumidas cuentas, si bien los pesos cíclicos más pesados reducen nuestras estimaciones de EPS del año fiscal 23, seguimos firmemente convencidos de la historia de crecimiento secular a largo plazo en Microsoft”.

Resumiendo: Sabemos que los próximos trimestres van a ser negativos para la compañía, pero no queremos vender sus títulos porque confiamos en el crecimiento a largo plazo.

Esta percepción sobre Microsoft se extiende a muchas otras cotizadas tanto en EE.UU. como en Europa. De ahí el fuerte rebote de los índices en el mes de octubre, y de ahí porque el sentimiento inversor, sobre todo el profesional, no es tan negativo como creemos que debería ser.


Es cierto que el nivel de liquidez de las carteras profesionales en la última encuesta a gestores estaba a nivel muy elevado, pero también lo es que gran parte de esa liquidez ha vuelto al mercado en las últimas semanas, lo que ha provocado el mayor repunte de las bolsas, sobre todo la de EE.UU., desde que se creó el Dow Jones. Una subida del 11% en un mes motivada por la sensación generalizada, desde nuestro punto de vista un tanto ingenua, que los bancos centrales conseguirán la cuadratura del círculo: Controlar la inflación sin que las economías se desplomen.

No creemos que vaya a ser posible. De hecho, diversos indicadores sugieren que la inflación seguirá en niveles extraordinariamente altos mucho más de lo que se espera, y que, por otro lado, la contracción económica también superará las previsiones.

Podemos estar equivocados y que las bolsas ya hayan alcanzado suelo o que estén cerca de hacerlo, pero la experiencia de la crisis del 2000 y de 2008 nos señala que no se dan las condiciones ni de sentimiento, ni fundamentales, ni técnicas, como para esperar un suelo de los mercados de valores en el corto plazo.

“Aún queda mucho dolor en los mercados", afirmaba hoy Beat Wittmann, presidente de Porta Advisors. Y nosotros estamos de acuerdo. Veremos si tenemos o no razón en los próximos meses.



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