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Las empresas estiman 85% de inflación para 2023 y múltiples aumentos salariales

 

Según una encuesta, los salarios perderán contra la inflación este año y el próximo. Las empresas ajustan medidas para mitigar los efectos de la suba de precios en el bolsillo de sus trabajadores.


La inflación descontrolada de 2022 hizo de los acuerdos salariales una negociación permanente durante todo el año. De hecho, a falta de dos meses aún se siguen reabriendo. Y el año próximo parece que continuará por el mismo camino.

Según una encuesta de Willis Towers Watson (WTW), las empresas prevén que la inflación de este año terminará por encima del 100%. Y los salarios quedarían por debajo con un promedio del 85% de incremento. Para tener una idea de la distorsión que generó la inflación, las compañías proyectaban en sus presupuestos aumentar 48%.

Para el año que viene, las proyecciones estiman un 85% de inflación, y se prevé que la dinámica de varios incrementos salariales durante el año se repetirá. Por caso, durante 2022 los sueldos aumentaron todos los meses, especialmente en abril, julio y octubre. En principio, los salarios de 2023 volverían a arrojar pérdida contra la inflación.

“Teniendo en cuenta que muchas empresas manifiestan que continuarán actualizando el presupuesto salarial como consecuencia del incremento en la inflación proyectada, nos parece importante dejar reflejada la tendencia de los últimos años respecto a los ajustes salariales acumulados; existiendo la posibilidad que las empresas tengan un comportamiento similar”, indica la encuesta.

Y agrega: “En los últimos años las empresas intentaron que los ajustes salariales anuales del personal fuera de convenio sean lo más cercanos posible a la inflación real del año, quedando entre 2 y 5 puntos por debajo de la misma; por lo cual entendemos que este año podría suceder lo mismo, aunque esto podría tener una realidad diferente según sectores de la economía y los resultados económicos de cada una de las empresas”.

Los sectores que arrancan mejor perfilados para 2023 son las fintech, retail, ciertas industrias, petroleros y construcción. Son los sectores que podrían llegar a ganarle a la inflación si se cumplen las proyecciones. En cambio en la otra punta hay otros como el consumo, salud, y manufacturas, entre otros.

Bonos y compensaciones

En pos de mantener motivados a sus trabajadores, muchas empresas fueron analizando distintas alternativas de compensación que mitiguen el efecto inflacionario. Los clásicos bonos adicionales esta vez fueron acompañados de estrategias como pagar en “moneda dura” parte de los ingresos.

El problema de la rotación y la retención de talentos

La alta rotación se mantiene dentro de los principales desafíos para los responsables de recursos humanos. Este fenómeno se evidenció muy fuerte en el inicio de la salida de la pandemia y se profundizó con la inflación galopante. Se combinan las características de las nuevas generaciones, más volátiles a la hora de moverse entre trabajos, y la necesidad de negociar mejoras salariales en el pase con el fin de recuperar poder adquisitivo.

Más de la mitad de las empresas afirman que la rotación se incrementó considerablemente en los últimos años. Y que el 80% de esos casos fueron por decisión de los propios empleados, que por lo general no contaban con más de 2 años en la compañía.

Para retener talento, las organizaciones están apostando –también producto de la inflación- a acordar salarios diferenciales, la dolarización de una parte del ingreso, y los bonos especiales, entre otra clase de incentivos.

Entre otros beneficios, auto, comedor, bono por conectividad, y guardería son de las cuestiones por las que más apuestan las empresas para sus empleados.

Modalidades de trabajo

Asimismo, en las empresas los modelos flexibles respecto a horarios y modalidad quedaron ya establecidos como la nueva normalidad. Los empleados combinan presencialidad y virtualidad, aunque se percibe ya una mayor asistencia a las oficinas. Entre 2 y 3 días in situ es la forma que se impone.

Sin embargo, las empresas no están dando grandes incentivos para el regreso a las oficinas. La más elegida es cubrir los gastos de alimentación y viáticos.



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