https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

¿Los envases pueden ser aliados en la lucha contra el desperdicio de alimentos en tiempos de inflación?


En América Latina, el 20% de los desperdicios generados en el canal del retail se deben al deterioro, escenario que se puede optimizar mejorando los empaques.

En los últimos meses, el aumento de precios en los alimentos básicos asustó a muchas personas. En cada visita al supermercado, se ha visto subir la cuenta y por eso muchas veces, la compra final termina siendo menor de lo esperada. La suba en los precios de los artículos básicos frente a la inflación influye directamente en el poder adquisitivo y hace que cada familia desarrolle formas de ahorrar y, así, poder encajar la lista de compra dentro del presupuesto.  Algunos consumidores reemplazan marcas, otros reducen cantidad, otros optan por comprar por peso, mientras que hay quienes están atentos a los productos próximos a vencer, ya que muchos minoristas han desarrollado promociones llamativas para la categoría. Todas las estrategias económicas tienen en común, la necesidad de evitar el desperdicio de alimentos, sobre todo cuando hablamos de artículos frescos, como las proteínas.  

Sealed Air, líder en soluciones de envasado y embalaje de protección, juega un papel fundamental en la lucha contra la reducción de las pérdidas de alimentos. En América Latina, por ejemplo, el 20% de las mermas generadas en el canal del retail se deben al deterioro, escenario que se puede optimizar mejorando los empaques, especialmente para la categoría de productos frescos. Un packaging práctico y funcional, con cantidades de porcionado ideales para cada patrón de consumo, contribuye en gran medida a evitar que parte de ese producto acabe en el descarte, además de beneficiar al bolsillo.

La industria de embalajes ha estado invirtiendo fuertemente en innovaciones, como la evolución de los sistemas de protección al vacío para envases termoformados que duplica la vida útil de los alimentos con una alta barrera activa. En el caso de las carnes refrigeradas, se incrementa de días a semanas, optimizando la operación de venta al por menor y contribuyendo a un mejor aprovechamiento del producto por parte del consumidor. Otra tendencia de empaque que también ha contribuido a reducir el desperdicio de alimentos y salvar a los consumidores es la conveniencia. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), alrededor del 30% de los alimentos producidos en el mundo hoy en día no se consumen. Esta cifra representa 1300 millones de toneladas por año y cuesta alrededor de US $680000 millones para los países industrializados y US $310.000 millones para los países en desarrollo. Es mucho desperdicio, mucha comida, mucho dinero y muchos recursos naturales que se desperdician.

A lo largo de la cadena de suministro de alimentos, desde el agricultor hasta el consumidor, la reducción del desperdicio de alimentos tiene grandes beneficios comerciales. Para agricultores, procesadores y minoristas, una inversión de $1 en la reducción de desechos puede generar un retorno de $14. Pero el tema va más allá del retorno financiero; es un compromiso moral.

“No tengo ninguna duda de que los que estamos involucrados en la cadena alimentaria tenemos un papel fundamental para superar el despilfarro y ayudar a alimentar a más personas con seguridad y calidad. Al fin y al cabo, los cambios económicos de cada época, muchas veces derivados de momentos de crisis, obligan a la industria a buscar soluciones innovadoras para hacer frente a los nuevos hábitos de consumo, sin dejar de lado el compromiso con el desarrollo sostenible del planeta” destacó Ulisses Cason, vicepresidente de Sealed Air para América Latina.