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Las bolsas se ven presionadas por la decisión de la Fed ya que se confirmaron los peores temores

 A la espera de lo que pudiera anunciar la Reserva Federal (Fed) en materia política monetaria por la tarde, y sobreponiéndose sin grandes problemas a la nueva “amenaza” lanzada por el presidente ruso, Vladimir Putin, los principales índices bursátiles europeos y los bonos de la región cerraron ayer al alza, en una sesión, eso sí, de escasa actividad.

La jornada fue de menos a más, con los inversores procesando durante las primeras horas del día el contenido del discurso pronunciado por Putin en la televisión rusa, discurso en el que, además de anunciar la movilización de 300.000 reservistas para luchar en Ucrania, amenazó a Occidente con graves consecuencia si persistían en su apoyo a este país. La convocatoria un día antes de varios referéndum en las regiones ocupadas por las fuerzas rusas en Ucrania para su anexión a la Federación Rusa y la sentencia de Putin en la que advertía a cualquier país si atacaban la integridad de Rusia, dejó clara su estrategia: una vez se consume la anexión de los territorios ucranianos a Rusia tras la celebración de los mencionados referéndums, los cuales, evidentemente, no serán aceptados por la comunidad internacional, Rusia acusará a las fuerza ucranianas de están atacando territorio ruso, por lo que, lo más probable es que intensifique el conflicto e, incluso, declare la guerra abandonado definitivamente el eufemismo de “operación especial”. Desconocemos el alcance y el impacto que todo ello puede tener, pero sí creemos que el conflicto va a entrar en una nueva fase de mayor riesgo, algo que AYER los mercados financieros europeos obviaron por completo, no teniendo justificación en nuestra opinión su comportamiento positivo durante la jornada.

En Wall Street la sesión de AYER estuvo totalmente condicionada por la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed, el FOMC, que concluía a última hora de la tarde europea. Si bien los principales índices bursátiles estadounidenses, yendo de menos a más, estaban subiendo casi un 1% justo antes de conocer el resultado de la mencionada reunión, tras conocerse la decisión del banco central estadounidense de subir nuevamente sus tasas de interés de referencia en 75 puntos básicos, hasta el intervalo del 3,0% - 3,25% -es su nivel más elevado desde 2008-, el comportamiento de la bolsa estadounidense pasó a ser el de una auténtica montaña rusa. Así, bajó con fuerza tras el anuncio, se volvió a recuperar, también con fuerza, hasta el inicio de la rueda de prensa del presidente de la Fed, Powell, volviendo a bajar, igualmente con intensidad, poco después de que éste comenzara a hablar, para cerrar el día en sus niveles más bajos de la jornada.

Si bien el anuncio de la Fed estuvo en línea con lo esperado por el mercado -los futuros adelantaban con una probabilidad del 75% este movimiento de tipos-, lo que más sorprendió a los inversores fueron dos temas muy concretos: i) la actitud de Powell, poniendo en duda la capacidad de la Fed de lograr un aterrizaje suave de la economía de EEUU a la vez que lucha con todas sus armas contra la inflación; Powell señaló que, por el momento, las alzas de tipos no están siendo capaces de hacer que el consumo se resienta ni de destensar el mercado laboral; y ii) las expectativas de tipos que reflejaron los miembros del FOMC en el “famoso” diagrama de puntos; así, ahora esperan que el tipo de interés oficial aumente hasta el 4,4% a finales de este año, para alcanzar el pico del 4,6% a comienzos de 2023. En el diagrama de puntos de junio estas cifras eran respectivamente del 3,4% y del 3,8%. Además, cabe destacar que los mercados de futuros reflejaban un tipo máximo del ciclo del 4,5% para principios del próximo año. Las expectativas actuales de los miembros del FOMC suponen que la Fed volverá a subir sus tasas oficiales en la reunión del FOMC de noviembre, probablemente en 75 puntos básicos; que lo volverá hacer en diciembre, en este caso en 50 puntos básicos, y que, muy probablemente, los vuelva a subir en 25 puntos básicos en febrero. Posteriormente, los miembros del FOMC esperan que las tasas oficiales bajen hasta el 3,9% en 2024 y hasta el 2,9% en 2025 año, éste último, en el que esperan que el índice de precios del consumo personal, el PCE, alcance nuevamente el objetivo del 2,0%.

Se cumplan o no estás expectativas de tipos, algo que dependerá de cómo evolucione la inflación en los próximos trimestres, lo cierto es que el banco central estadounidense ha dejado claro que antepondrá el control de la inflación al crecimiento económico. Según dijo Powell, es probable que la reducción de la inflación requiera un período sostenido de crecimiento por debajo de la tendencia y que haya cierto debilitamiento de las condiciones laborales.

Entendemos que, una vez clarificado el escenario de tipos a medio plazo, los inversores no reaccionaran de forma positiva, ya que se confirmaron sus peores temores: los tipos seguirán subiendo y la economía debilitándose con la inflación como factor determinante.

HOY otro banco central volverá a focalizar toda la atención de los inversores, cogiendo de esta forma el relevo a la Fed. Así, a media mañana conoceremos la decisión que en materia de tipos de interés adopta el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE). En principio esperamos que suba sus tasas de referencia a corto plazo en 50 puntos básicos, hasta el 2,25%, aunque no descartamos que, dada la fortaleza del mercado laboral británico, opte por ser más expeditivo e incremente los mismos en 75 puntos básicos. De ser así, ello meterá más presión tanto a los bonos como a las acciones europeas.

Para empezar el día, y vista la reacción de AYER de Wall Street, apostamos HOY por una apertura claramente a la baja de las bolsas europeas. El alcance de las caídas dependerá del comportamiento que tengan Wall Street tras su apertura y, como ya hemos señalado, de lo que “haga y diga” en su comunicado el BoE. Por último, señalar que esta madrugada el Banco de Japón (BoJ) ha cumplido con lo esperado, manteniendo sin cambios los principales parámetros de su política monetaria, con lo que se convierte en el único gran banco central que mantiene una política de tipos de interés a corto plazo negativos.



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