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43º Convención Anual del IAEF

En el día de hoy, se está llevando a cabo la segunda jornada técnica de la 43º Convención Anual del IAEF (Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas), bajo el lema, “Argentina: Futuro, Protagonismo y Consensos”.

 

A continuación, un resumen de los principales expositores:

 

Mesa del Litio: El Litio como ejemplo de consenso.

 

Carlos Haquim, Vicegobernador de Jujuy.

Antonio Marocco, Vicegobernador de Salta.

 

 

El acuerdo del litio es parte de un gran movimiento en una región muy importante de Argentina, tradicionalmente postergada –señaló Haquim. Hemos formado una corriente de opinión muy fuerte, a la que se suman universidades y colegios profesionales.

 

La mesa del litio es resultado y parte de este proceso inclusivo de nuestras economías.

Salta sufrió una política irracional en materia de explotación de recursos como los hidrocarburos. Ese antecedente nos da la razón de confluir en una defensa regional de nuestros recursos. La propiedad de los recursos naturales es de las provincias, de acuerdo con la Constitución nacional.

 

En Salta somos titulares de las mayores reservas de litio en el país. El litio es lo que va a preservar el medio ambiente, al reemplazar a los combustibles fósiles en la generación de energía.

 

El litio y el desarrollo de la energía sustentable nos ha permitido dar trabajo a tres mil quinientos operarios, y a empresarios chicos, la posibilidad de desarrollar sus empresas –comentó Haquim. Una empresa está produciendo 40 mil toneladas de litio al año. La otra está en el mismo camino de producción, lo que sumaría unas 80 mil toneladas al año. Hay una posibilidad importantísima de desarrollo.

 

En cuanto al tema de los humedales, hay que precisar que las aguadas en la que hay litio no son humedales. Por eso nos oponemos a la ley de humedales.

 

Con el tema del biocombustible sufrimos una frustración que no queremos repetir con el litio –dijo Marocco. Tenemos hoy 51 proyectos de explotación del litio.

Todo proceso minero es de largo tiempo –observó Haquim. Tenemos hoy activos los de Catamarca y Jujuy, y hay ocho procesos en curso. El mundo va a necesitar litio. Y Argentina está muy bien posicionada. Queremos dar valor agregado al litio, produciendo las celdas de las baterías. Queremos el desarrollo de la empresa local, completar un ciclo que trascienda a la explotación estricta del mineral.

 

Establecimos pisos que nos permiten una cierta regulación del mercado para tener precios razonables.

 

La ley de humedales pone en riesgo la inversión en nuestras provincias –insistió Haquim. Destacó la coexistencia con comunidades postergadas, a las que los procesos de generación de energía solar, por ejemplo, han beneficiado con trabajo, mejores condiciones de vida y una participación como socios.

 

Ambos funcionarios coincidieron en el esfuerzo que se está realizando en materia educativa, para formar técnicos especializados.

 

La segunda reserva mundial de litio en el mundo está en Argentina, Chile y Bolivia.

Los funcionarios de ambas jurisdicciones insistieron en que el litio es de las provincias. Una posición que van a defender con mucha fuerza.

 

Las provincias del norte grande somos generadoras de energía… ¡y la pagamos más cara! No queremos dejar en manos ajenas el desarrollo de nuestros recursos.

 

Desde que se abrió el turismo después de la pandemia, el turismo en nuestras provincias funciona a un 75 a 80% de su capacidad promedio. Y tenemos todas las variables de nuestras economías en orden. Y no tenemos déficits.

 

Todos sabemos los momentos difíciles que vive el país. Pero queremos una nación más federal. El centralismo nos hace pagar los errores del gobierno nacional. Por eso nos estamos volviendo rebeldes –dijo el vice gobernador jujeño.

 

 

Carlos Melconián, Presidente de IERAL:

 

 

El nuestro es un trabajo apartidario, un programa integral, amplio, para el próximo presidente de la república. Es un programa capitalista, occidental y progresista. Está armado para que la Mediterránea y el IERAL integren el gobierno.

 

Suponiendo que este gobierno termina y no hay híper:

Vamos a recibir un país estancado en los últimos diez años. El PBI per cápita retrocede al 2006/07. Recibiremos una altísima inflación y exportaciones estancadas. Perdimos mercados. Nuestro equipo trabaja con nociones de economía política.

 

En 1991 eramos el 19% de las importaciones brasileñas: hoy somos el 5%. Alguien se quedó con la diferencia.

 

Argentina, a diferencia de Bolivia o Brasil desperdició todo el viento de cola. Es cierto que las provincias están mejor que la nación, por un mal manejo en la relación nación/provincias desde 2016.

 

El sector privado delira con que le van a bajar los impuestos. Es inconsistente seguir pidiendo un plan de estabilización. Vamos a necesitar mucho crédito, mucha confianza.

El riesgo argentino es 2.700. Con ese riesgo no hay mercado de capitales. Diez veces más que Brasil. No hay default ni grandes pagos por delante. ¿Es raro, no?.

 

Reservas de verdad, el Banco Central tiene 1.400 millones de dolares. La dolarización es impracticable. Hay 8 millones de informales sobre 22 millones que pueden trabajar. Privados formales hay 6 millones. Es muy importante que el sindicalismo se siente a la mesa. Más 3 millones y medio de empleados públicos. Y millones de monotributistas. Es un cuadro dramático.

 

La tasa de inversión está muy baja.

 

Tenemos una batalla cultural por delante. Sin inversión no hay crecimiento ni empleo. Tenemos que explicarlo a todos. No es nada nuevo. Tenemos que estar todos juntos comunicacionalmente. ¡Somos los argentinos los que tenemos “la inversión” afuera!

Tienen que ser simultáneos y de shock el programa y el país al que queremos construir. Y la política exterior de 2026/19, que es el programa del capitalismo occidental. Las reglas de juego y los derechos de propiedad son sagradas.

 

El nuestro no es un programa “de los empresarios”. No, es nuestro programa. Necesitamos un shock de productividad.

 

Tenemos a un equipo íntegro trabajando en la reforma del sector público. López Murphy nos ayuda en esto.

 

Tenemos que tener entes regulatorios rigurosísimos.

Vamos a hacer una reforma del sector privado para dejar trabajar.

Son buenas algunas iniciativas de Sergio Massa. Como la de reabrir importaciones, si no hay solución al conflicto con los trabajadores del neumático.

 

El próximo presidente debe confiar en sus colaboradores. Sabiendo que manda él.

Esto es más que un programa. Que no puede hacerse desde dentro de un partido político.

 

Queremos recuperar la institucionalidad en algunos temas. Una de ellas es el Presupuesto público. Trabajamos fuerte en una continuidad de lo que había hecho Macri: la tecnología en el sector público. Al campo vamos a decirle que gobernamos para 50 millones de argentinos, no para un sector.

 

Hay que encontrar un equilibrio entre el super cepo y el tipo de cambio libre y flotante. Y el equilibrio fiscal, indispensable.

 

Cada geografía necesita su transporte para dar salida a sus exportaciones.

 

En previsión social, no estamos en España, donde cualquier intento de reforma está sometido al control alemán. Acá no hay controles. No existen los fondos de pensión del 93, no podemos volver atrás.

 

Tenemos a un equipo trabajando en la sustitución de los ingresos brutos. La provincia de Buenos Aires tiene 90% de su recaudación por ingresos brutos.

 

Vamos a intentar barrer con los fondos fiduciarios. Que se han transformado en lugares de elusión institucional del Presupuesto.

 

Necesitamos mucho apoyo político para mitigar la litigiosidad laboral. Hay que dar esa batalla. No va a haber mayorías en el Congreso. No hay halcones y palomas: hay la necesidad de estar por encima de la grieta.

 

Pensamos en convivencia de monedas. Todos pensamos que un tipo de cambio libre y flotante en Argentina es un punto de llegada. Y pensamos en un régimen bimonetario.

El 60% del comercio mundial tiene tratados de país a país. ¿Vamos a seguir con la berretada emocional del Mercosur? ¿Para qué queremos superávit comercial si no es para gastarlo en consumo y tecnología?

 

En energía estamos muy abiertos al sector privado.

 

Si acomodamos la macroeconomía, todo el resto tiene que acomodarse. Tenemos que garantizar tipo de cambio real, baja del riesgo y del impuesto inflacionario.

 

Todavía estamos formando equipo. Vamos templando a la gente que se vaya a incorporar.

 

Necesitamos que esto derrame. Estamos tomando un compromiso público con esto. No queremos que los chicos se sigan yendo.

 

 

ENRIQUE SZEWACH – Director Ejecutivo de IERAL.

 

La reforma laboral se hizo de la peor manera. Pero ya está hecha. Un trabajador formal es más productivo. Las variables reales de la economía no la producen los sindicalistas ni los empresarios. En privado, los economistas reconocen esto. En el fondo, todos saben que esto no va más.

 

El gobierno de Macri había avanzado con los sindicalistas en varios temas. Que se trabaron en el Congreso. No hablamos de “cosas misteriosas”, son comunes en otros países. Mucho de lo que se puede hacer ya está escrito. Teniendo los instrumentos y en este contexto, es más fácil lograrlo.

 

El tipo de cambio real no puede ser un flan -señaló Melconián. Nadie necesita convencernos de las bondades del capitalismo y la competencia.

 

Queremos poner en problemas a los empresarios –dijo Szewach. Si eliminamos todas las distorsiones, veremos qué empresarios son capaces de competir.

 

La provincia de Buenos Aires es distinta. Si no nos paramos encima de la grieta, es imposible parar esto. No queremos adoptar una posición ideológica. Como en el tema minería, por ejemplo. La cuestión no es “defender lo verde” a costa del desarrollo.

 

Nuestra prioridad es el equilibrio fiscal. No el de la licuación, sino un programa estructural, estable.

 

El 95% del presupuesto de la provincia de Buenos Aires es gasto corriente. ¿Cómo financiás inversión?

En planes sociales hay una fenomenal superposición –dijo Szewach: todo eso hay que concentrarlo en un solo plan. Estamos viendo quién administra mejor. Existen estructuras en el mundo para estos temas, no estamos inventando nada. Hay un montón de temas a cambiar, que de hecho se habían cambiado pero que volvieron a revertirse.

 

El modelo de país es recuperar la cultura del trabajo. Es el presidente quien debe establecer las reglas.

 

La energía es un tema extraordinario para la Argentina. Que empezó a relegarse a partir de 2001.