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En medio de la “tregua” interna, vuelven las versiones cruzadas entre el círculo presidencial y el kirchnerismo

 A menos de una semana de los anuncios económicos y aún sin la respuesta esperada por el Gobierno, la interna del oficialismo volvió a dar señales de tensiones irresueltas. Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner retomaron los contactos -algunos, con participación de Sergio Massa-, pero de un lado y otro se dejan circular versiones encontradas sobre los niveles de acuerdo. El dato más elocuente lo produjo la ex presidente al negar acuerdos sobre medidas concretas del Gobierno.

Cristina Kirchner se mantiene en silencio sobre la gestión de Silvina Batakis. Desde el Gobierno dejaron trascender que todos los pasos dados por la ministra fueron consensuados internamente. Y después del último encuentro del Presidente con la Vice y con Massa, se difundió que había sido acordada la decisión de aumentar el impuesto para el “dólar tarjeta” y se había comenzado a conversar acerca de la atenuación de las metas pactadas con el FMI.

La ex presidente viene reclamando que no sean difundidos pormenores de los encuentros. Esta vez confirmó la reunión, pero negó de manera terminante haber charlado sobre esos temas, lo cual expresa que sigue la tensión en el interior del oficialismo.

Cristina Kirchner utilizó la cuenta de la Dirección de Comunicación del Senado para fijar su posición. “No se abordaron ninguno de los temas desarrollados en la falsa noticia”, sostuvo el breve comunicado.

La utilización de la cuenta institucional del Senado generó críticas en la oposición, que además rechazó el incremento de la carga impositiva sobre el dólar utilizado para gastos en el exterior -viajes, compras y también servicios- y advirtió sobre las consecuencias de las batallas internas del oficialismo.

En el Gobierno existe inquietud por la falta de la respuesta esperada de los mercados tras los anuncios de Batakis. Fuentes del oficialismo habían señalado el mismo lunes que el mensaje de la ministra buscaba “tranquilizar” la economía como primer paso. Hubo cautela en el primer momento, pero luego se sucedieron datos negativos, en especial la trepada del dólar.

Ese dato, más allá de las explicaciones técnicas, preocupa por el clima que genera y por el impacto en medio de la creciente inflación, que este mes podría anotar registros más alarmantes como efecto del cuadro generado por la renuncia de Martín Guzmán.

En ese contexto, la CGT dio un mensaje doble: decidió hacer una protesta recién dentro de un mes, el 17 de agosto, pero advirtió a su manera sobre la gravedad del impacto social. En paralelo, crecen las movilizaciones de los sectores piqueteros, en este caso motorizadas por sectores de izquierda aunque con algún acompañamiento de espacios del kirchnerismo duro.