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El as bajo la manga de Massa y juego de pinzas sobre Alberto

 

Trasciende una presión sobre Sergio Massa para que se replantee su alianza con el Gobierno. Pero en realidad, todo tendría como destinatario al Presidente.


El Frente Renovador prepara un plenario partidario que se realizará en Mar del Plata en algún momento hacia mediados de julio. Pero en el espacio que conduce Sergio Massa no confirman que será el día 15 del mes próximo, como había trascendido. Tal como informó Urgente24 en la reunión se planteará imprimir énfasis en la exigencia de conformar una mesa política que contenga todas las voces del tambaleante Frente de Todos, pero no una ruptura con la coalición de gobierno.

En el FR insisten con esta postura luego de rumores que circularon este martes sobre un clamor dentro del massismo para que el presidente de la Cámara de Diputados abandone ese cargo como consecuencia de la falta de respuesta de Alberto Fernández, que es el que desoye los pedidos. Esto quedó de manifiesto -relatan en las adyacencias massistas- en el viaje a Los Ángeles por la Cumbre de las Américas.

Algunas figuras renovadoras salen a sentar posición de forma pública. “Estoy cansado de que le dan la razón a Sergio y de que no le hagan caso”, dijo el ministro de Transporte bonaerense, Jorge D'Onofrio en declaraciones a clarín.com. “Vemos que solo se anuncian los problemas, hay que crear una mesa de conducción del Frente de Todos para poder discutir política y dejar de enviar mensajes por los medios”, reclamó.

Por otros canales, de forma off the record, se hacen trascender versiones sobre un pedido explícito que se haría en el plenario renovador para que Massa renuncie a la presidencia de Diputados y se libre de ataduras institucionales que hoy le impiden reclamar a viva voz al Gobierno torcer el rumbo. En otros sectores massistas, al mismo tiempo, señalan que hacer eso implicaría una ruptura con el FdT, lo que no está entre los objetivos.

Sin embargo, los sectores coinciden en que hay que presionar a Alberto Fernández para adopte determinadas decisiones. Por un lado, instaurar la mesa política. Por el otro, dar un golpe de timón en la política económica. Esgrimen que la inflación no sólo deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores, sino también la credibilidad del Gobierno y, por extensión, la de todos su socios. Es probable que el principal apuntado en Mar del Plata sea el ministro de Economía, Martín Guzmán, al que Massa desaprueba desde hace rato. Esto ya se hizo palpable a través de las fuertes críticas de Cecilia Moreau, una espada massista en la Cámara Baja.

No son pocos en los laberintos de la política los que ven en esta polvareda alrededor de Massa una acción en tándem con Cristina Kirchner. Los rumores aparecen un día después de que la Vicepresidente reapareciera para impugnar nuevamente al Gobierno.

 

"Parece un juego de pinzas sobre Alberto", comenta un operador que al mismo tiempo se pregunta qué es lo que pondrá Massa sobre la mesa para forzar algo que viene pidiendo hace meses sin éxito. Si se descarta la ruptura, habrá que ver cuál será el as bajo la manga del que se valdrán en el massismo para arrinconar al Presidente y arrebatarle concesiones a sus reclamos.


urgente24