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Occidente sanciona un selecto grupo de multimillonarios rusos

 

Qué efecto pueden tener las sanciones

Mientras Putin ataca Ucrania con misiles y artillería, Occidente, por ahora, ha respondido con sanciones económicas contra Rusia y un selecto grupo de multimillonarios de ese país.

Los golpes financieros está dirigidos a hombres de negocios que según las autoridades de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, pertenecen al círculo cercano de Putin.

Son magnates con inversiones en bienes raíces, bancos, equipos deportivos y propiedades en ciudades como Londres o Nueva York.

Entre ellos están Roman Abramovich, dueño del equipo de fútbol Chelsea FC; Alisher Usmanov, líder de un conglomerado al que pertenece MegaFon, la segunda red móvil más grande de Rusia; e Igor Sechin, quien dirige la gigantesca petrolera estatal Rosneft.

El objetivo de las sanciones es poner presión sobre esta élite, como una forma de llevar a que Putin frene la ofensiva sobre Ucrania.

«Están en pánico», le dice a BBC Mundo la socióloga Elisabeth Schimpfössl, profesora en la Universidad Aston, en Reino Unido, y autora del libro Rusos ricos: de oligarcas a burguesía.

Schimpfössl se refiere a que estos magnates, acostumbrados a los lujos, por culpa de las sanciones ahora están en aprietos para mantener sus fortunas y disfrutar su estilo de vida.

Estas sanciones económicas son las más amplias que se han impuesto en la era moderna, según indica Daniel Sandford, corresponsal de asuntos internos de la BBC.

Pero, quiénes son los oligarcas, cuál es su relación con Putin y qué tan determinantes pueden ser para desescalar la arremetida de Rusia contra Ucrania?

Quiénes son los oligarcas

En el contexto de Rusia el término oligarca se refiere al grupo de empresarios extremadamente ricos que comenzaron a amasar su fortuna tras la caída de la Unión Soviética, en 1991.

Además, tienen en común que se han vuelto millonarios gracias a su cercanía y los negocios que han hecho con el Estado.

Tras la caída del comunismo, Rusia pasó a un sistema capitalista con una gran oleada de privatizaciones, especialmente en sectores como la industria, la energía y las finanzas.

Las personas con buenas conexiones con el gobierno podían quedarse con grandes porciones de la industria rusa y de esa manera acelerar su camino a la fortuna.

De esa manera, varios oligarcas se hicieron dueños de medios de comunicación, campos de petróleo y fábricas de metales, entre otras.

Con la llegada de Putin al poder, los oligarcas que se mantuvieron en su misma línea política tuvieron más éxito.

En una entrevista con The Financial Times en 2019, sin embargo, Putin dijo «ya no tenemos oligarcas».

¿Cuál es la relación de Putin con los oligarcas?

Según Schimpfössl, Putin tiene poder sobre los oligarcas. «Ellos dependen de él para mantener y multiplicar sus fortunas», dice la experta.

«Siempre han tenido que cultivar relaciones harmoniosas con Putin».

Pero, al mismo tiempo, Putin también depende de este selecto grupo.

«Él los necesita para mantener un balance de poder», dice Schimpfössl.

«Putin ha estado en el poder tanto tiempo porque ha sido capaz de mantener un equilibrio entre los varios intereses de los grupos de poder en Rusia, siendo los oligarcas uno de ellos, otros son los militares y los servicios de seguridad».

«Si Putin pierde la lealtad de los oligarcas se pierde ese balance».

Brooke Harrington, profesora de sociología en la Universidad de Dartmouth, añade otro rol de los oligarcas en la Rusia de Putin.

«Ellos proporcionan un apoyo público invaluable para el régimen, lideran empresas e instituciones clave», escribe Harrington en un artículo de The Atlantic.

En todo caso, Schimpfössl sostiene que la influencia de los oligarcas sobre Putin no es tan grande.

«Esto se debe a que ellos siempre han actuado como individuos», dice.

«Por supuesto que en ciertas situaciones pueden presionar juntos por sus intereses, si es necesario, pero sus emporios también compiten entre ellos».

Sanciones

Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea han publicado cada uno distintas listas de oligarcas rusos sancionados.

Las sanciones incluyen congelamiento de bienes y prohibiciones de viaje, así como la prohibición de que sus empresas privadas sigan acumulando capital.

Uno de los sancionados más famosos es Roman Abramovich, quien aparece en la lista de sancionados por Reino Unido.

Abramovich tiene una fortuna estimada en US$9.400 millones, es dueño del equipo de fútbol Chelsea FC.

Tiene el tercer yate más grande del mundo y se cree que es muy cercano a Putin, algo que el empresario ha negado.

Cada lista de sancionados es diferente, pero algunos nombres se repiten.

Uno de ellos es Alisher Usmanov, cuya fortuna se calcula en US$17.600 millones, según la revista Forbes.

Usmanov ha sido sancionado por EE.UU., Reino Unido y la Unión Europea.

Se cree que es uno de los oligarcas favoritos de Putin, según Sandford.

Usmanov dirige USM Holdings, un enorme conglomerado que involucra minería y telecomunicaciones, incluyendo MegaFon, la segunda red móvil más grande de Rusia.

Tiene mansiones en Londres, un megayate y según las autoridades británicas ha tenido «intereses significativos» en los clubes de fútbol Arsenal y Everton.

Además de apoyar la anexión de Crimea, Usmanov está acusado de ejercer presión sobre la libertad de expresión en Rusia.

Otro nombre que se repite es el de Igor Sechin, sancionado por EE.UU. y la UE.

Se cree que es uno de los más cercanos consejeros y amigo personal de Putin, según Sandford.

En Rusia se le conoce con el apodo de Darth Vader, porque tiene fama de haber logrado su éxito desplazando despiadadamente a sus oponentes.

Ha trabajado para el gobierno de Putin y ahora dirige la gigantesca petrolera estatal Rosneft.

No se sabe a cuánto asciende su fortuna.

Sandford y Schimpfössl coinciden en que otros dos oligarcas Pyotr Aven y Mikhail Fridman, pertenecen al grupo más cercano a Putin.

Ambos son fundadores de Alfa-Bank, el banco privado más grande de Rusia.

Aven, tiene una fortuna estimada en US$4.800 millones, mientras la de Fridman puede llegar a los US$12.600 millones.

En un artículo de la BBC, Sandford destaca a otros oligarcas sancionados.

Entre ellos están Oleg Deripaska, empresario del sector energético, con una fortuna estimada en US$3.000 millones; y Alexey Miller, director de la empresa estatal de gas Gazprom, de quien no se tiene una estimación de su fortuna.

¿Qué impacto tendrán las sanciones?

Luego de que se anunciaran las sanciones, varios de los llamados oligarcas rechazaron las acusaciones.

Usmanov dijo que las acusaciones de la UE son «fabricadas e infundadas» y que ofenden su «honor, dignidad y reputación comercial».

Aven y Fridman publicaron un comunicado conjunto en el que dicen estar «profundamente conmocionado por las declaraciones deliberadamente falsas contenidas en el reglamento de la UE».

Además, ambos se apartaron de la junta directiva de Alfa-Bank.

En una rueda de prensa la semana pasada en Londres, Fridman dijo que la guerra era una tragedia para ambos bandos.

Sin embargo, no llegó a criticar directamente a Putin, diciendo que los comentarios personales podrían ser un riesgo no solo para él sino también para su personal y sus colegas.

El banquero sostuvo que las sanciones estaban teniendo un fuerte impacto sobre la economía rusa y que él no tenía influencia sobre las decisiones de Putin.

Deripaska, por su parte, sí dejó un mensaje más claro en su cuenta de Twitter «Las negociaciones necesitan comenzar lo más pronto posible», escribió.»

«Están enojados y ansiosos», escribe Harrington.

«Su incomodidad aún no ha persuadido a Putin para que detenga su agresión en Ucrania, pero es un recordatorio de que EE.UU., Reino Unido y la UE pueden y deben enfrentar un sistema cleptocrático que permitió al presidente de Rusia acumular tanto poder».

Algunos expertos consideran que las sanciones contra los oligarcas pueden tener un efecto limitado a la hora de persuadir a Putin.

«Él (Putin) puede encarcelarlos, o matarlos, y la noción de que los oligarcas pueden ejercer influencia sobre Putin es una tontería», le dijo a la cadena NPR Daniel Fried, un exfuncionario del gobierno estadounidense que participó en el diseño de sanciones contra Moscú durante la invasión de Putin a Crimea en 2014.

Fuente: BBC