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El "cóctel chino" que preocupa a los inversores: mayores riesgos internos y su posición en el conflicto ruso-ucraniano aún por definir

 A lo largo de la semana, la renta variable china, el crédito chino y el yuan han mostrado una mayor volatilidad, mientras los mercados han vivido un ligero optimismo contenido derivado de los avances reconocidos por parte de Ucrania en las negociaciones con Rusia y la posición de China, que insiste en no querer verse afectada por las sanciones a Rusia. En este contexto, ¿qué está ocurriendo con los mercados y los activos chinos?

Los mercados se preguntan hasta qué punto China apoyará a Rusia, ya que esto podría provocar sanciones por parte de Estados Unidos.

Como mercado, Rusia desempeña un papel insignificante para China en comparación con Europa y Estados Unidos.

Según explica Magdalene Teo, analista de Renta Fija en Asia en Julius Baer, el clima de aversión al riesgo derivado de los cierres ante un nuevo brote de COVID-19 y el temor a las sanciones explican parte del comportamiento durante esta semana. En su opinión, este cóctel ha empeorado los aspectos técnicos y ampliado los diferenciales de crédito hasta niveles no vistos desde 2020.

En opinión de Stefan Kreuzkamp, Chief Investment Officer en DWS, los mercados aún se preguntan hasta qué punto China apoyará a Rusia cuando esto podría provocar sanciones por parte de Estados Unidos. Por ahora, China no está en el “frente occidental” y, de hecho, recientemente ha reforzado sus lazos estratégicos con Rusia, dado su gran interés en las materias primas y el equipamiento militar ruso.

En opinión de Yves Bonzon, CIO de Julius Baer, las sanciones financieras y económicas contra Moscú, anunciadas tras el estallido de las hostilidades en Ucrania, cambian bastante sus perspectivas. Según detalla: “Estos acontecimientos se producen en un momento en el que, por un lado, la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. está enviando nuevas señales alarmantes en relación con las empresas chinas que cotizan en EE.UU. y, por otro, Pekín no muestra ninguna voluntad de apoyo a la economía mientras la crisis inmobiliaria continúa lenta pero inexorablemente y el país se enfrenta a una nueva ola de infecciones por COVID-19”.



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