Toyota reportó ganancias netas de
791,738 mil millones de yenes (US$ 6,848 mil millones) en el tercer trimestre
fiscal de 2022, finalizado el 31 de diciembre de 2021, una caída del 5,59% ante
el mismo período del año anterior. En la misma base de comparación, los
ingresos netos sumaron 7,785 billones de yenes (US$ 67,350 billones), una baja
del 4,4%.
Según Toyota, los resultados reflejan factores negativos, tales como
restricciones de suministro debido a la escasez de semiconductores y la
diseminación de covid-19, así como el fuerte aumento de los costos de materia
prima.
En Japón, Toyota reportó ganancias operativas de 396.700 millones de yenes
(US$ 3.431 millones), una caída del 81,3% en comparación con el mismo
período del año anterior. En América del Norte el beneficio operativo
disminuyó un 69,4%, para 108,8 mil millones de yenes (US$ 941,1 millones).
Toyota produjo 2,077 millones de unidades en todo el mundo en el tercer
trimestre, una reducción del 8,17% frente a igual período del año fiscal de
2021. Ya las ventas totales de Toyota sumaron 2,303 millones de unidades, caída
del 14,8%, en la misma base de comparación.
La compañía confirmó su proyección de beneficio neto para el año fiscal
2022, que termina en marzo, en 2,490 billones de yenes. La compañía revisó
abajo, caída del 1,6%, su proyección de ingresos para el mismo período, para
29,500 trillones de yenes.
"A pesar de que seguimos desafiándonos a nosotros mismos con un plan de
alta producción para satisfacer la fuerte demanda, reducimos el volumen de
producción previsto en 500.000 unidades con respecto a nuestra previsión
anterior en el cuarto trimestre, debido a la inestabilidad de la operación de
producción que estamos enfrentando", afirmó la empresa.
Agência CMA