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ELECCIONES 2021 Terror de Alberto Fernández a la Asamblea Legislativa

 

Alberto Fernández reclama tener la oportunidad de un 'borrón y cuenta nueva' luego de 2 derrotas electorales en 60 días. Su precariedad sigue sorprendiendo.

Si es un proyecto de ley ¿Fernández ambiciona su sanción sin modificaciones o aceptará cambios desde la oposición aún cuando suponga cambiar sus preacuerdos con el FMI?

Lo cierto es que resulta un plan económico arrancado a Fernández por una doble derrota electoral en 2021, no luce como una iniciativa propia.

Y es el plan económico de un Gobierno 2 veces vencido por sus opositores, en septiembre y en noviembre. Hubiese sido diferente que surgiera antes de las PASO, cuando la memoria colectiva aún podía remontarse al triunfo de 2019, la elección anterior.

Es imposible para los opositores aceptar 'a libro cerrado' el proyecto de Fernández porque sus prioridades son inaceptables. Fernández habla de " deuda insostenible", de "inversión productiva", de "empleo", de "crecimiento del mercado interno" y de "demanda agregada".

Es increíble que para el Presidente y la fuerza política que él integra, la inflación no resulte la prioridad, el acontecimiento económico que cada mes envía a decenas de miles de familias argentinas a la pobreza.

 

Insensibilidad absoluta del Presidente, sin contemplar la angustia que provoca la mayor pauperización y pobreza estructural que la inflación provoca a diario.

 

Fernández habla de equilibrar las cuentas del Estado pero sin bajar el gasto en una sociedad con presión tributaria récord.

 

Es evidente que es un Presidente que carece de la idoneidad necesaria para gobernar la crisis a la que él contribuye a diario.

 

En la cabeza del Presidente la culpa de la pobreza es del ajuste que profundiza la desigualdad y no entiende que la inflación es el motor del combate por la riqueza y el conflicto social, y por ese motivo las sociedades se han esmerado en resolver un problema que sólo permanece en los Estados fallidos o en vías de serlo.

 

Alberto Fernández no puede modificar la crisis porque conceptualmente es más de lo mismo: "El superávit fiscal virtuoso siempre es hijo del crecimiento, nunca del ajuste". Sería interesante que él explicara a qué le llama ajuste porque con 'clichés' y mitos no se va a ninguna parte.

 

Fernández condiciona, en su discurso, cualquier estrategia contra la inflación a que haya generación de empleo. ¿Qué quiere decir el Presidente?

 

El empleo privado es una variable de las expectativas empresariales que puedan gatillar una inversión directa, y la inflación es la consecuencia de un descontrol monetario para financiar el déficit fiscal y cuasifiscal. ¿Él cree que así alienta las expectativas?

 

Él no puede hablar de generación de empleo sin mencionar una reforma laboral importante.

Alberto Fernández sigue bancando a Martín Guzmán para el acuerdo con Kristalina Georgieva. Pero ¿Guzmán le sirve al Presidente o lo hunde aún más?

Alberto Fernández sigue bancando a Martín Guzmán para el acuerdo con Kristalina Georgieva. Pero ¿Guzmán le sirve al Presidente o lo hunde aún más?

2 derrotas en 60 días

En su texto, Fernández condiciona tantas veces el futuro posible acuerdo con el FMI que es posible acumular expectativas de default con el FMI.

 

Luego, la estupidez de insistir en que la recuperación económica garantizará la distribución justa. No hay distribución de la riqueza con un sistema tributario exorbitante y construído sobre impuestos indirectos.

 

Fernández no puede afirmar que desea la distribución justa sin una reforma tributaria que requiere, además, una revisión de la estructura del gasto público.

 

Todo está hecho para que el Estado se apodere de todos los recursos,

  • ¿a qué le llama Fernández 'distribución justa'?
  • ¿Entre quiénes?

Su discurso continuó con un palabrerío inconsistente hasta que él llega a la siguiente frase: "Hemos cometido errores. He cometio errores y mi obligación es aprender de los mismos. Reafirmo, en esta nueva etapa, y frente a todas y todos, que honraré el compromiso electoral asumido en diciembre de 2019".

 

Alberto Fernández está recordando que él tiene un mandato presidencial con 2 años más por delante. Pero ¿por qué el Presidente tiene la necesidad de mencionarlo? Respuesta: Porque él está aterrado con un eventual recorte de su mandato.

 

Hoy día Fernández se encuentra 2 veces derrotado en 60 días y el FdT no lo respalda 100%. Para colmo vive en una crisis que no logra menguar y conoce que la paciencia social ya es breve. Fernández debe completar su mandato pero todos saben que no será sencillo porque él le ha perdido la sintonía al humor social.

 

El Presidente se siente en soledad, maldecido por sus aliados que lo culpan por lo que ocurrió. Los tiempos por delante son complejos más allá de que el FdT se aferre a negar que le hayan propinado una paliza. Luego, todos saben que en la política se acompaña hasta la puerta del cementerio, nunca más allá.

 

No hay 'Albertismo', no queda 'Cristinismo' y hay crisis intensa en el peronismo, ¿de dónde se aferra el Presidente?

 

Para colmo, Alberto Fernández recibe el 'radiopasillo' de inestabilidad institucional, de estallidos posibles, de Asamblea Legislativa... y entonces afirma que de ahora en más, todo será diferente.

 

Luego de la derrota en las PASO, en vez de aprovechar el período para ocupar su rol de Presidente, Alberto Fernández se lanzó a una feroz campaña proselitista derrochando recursos fiscales y volvió a perder. Entonces, ahora sí promete la gestión que les debe a todos.

 

El Presidente, que desde el 'caso Vicentin' a la fecha, pasó del centro a uno de los extremos, ingresó a la 'grieta' y se mantuvo en ella, ahora cree que porque afirma que regresará al centro, los ciudadanos tienen la obligación de creerle.

 

La credibilidad no se compra en un supermercado. Tampoco se atesora en una caja fuerte. Y menos se consigue en un discurso que, en definitiva, sólo son palabras a un electorado que conoce que la palabra de los políticos tiene menor valor que la moneda argentina.

 

Fernández también intentó refutar a la prensa internacional y analistas del exterior que consideran que la Argentina tiene condiciones ya de Estado fallido y debe apresurarse para mover el timón hacia otros horizontes.

 

Por ese motivo, Fernández afirma: "No comparto, en absoluto, la posición de quienes dicen que 'no tenemos destino'. No pueden darnos lecciones quienes no se hacen cargo de los daños que han causado".

 

Que Fernández no comparta esas expresiones sin profundizar sus motivos o fundamentos vuelve irrelevante su afirmación acerca de que sí hay destino. Quizás el destino no reivindica o no se identifica con Fernández. Habría que pedirle su opinión al Sr. o Sra. Destino. Lo cierto es que el discurso de la derrota no ha resultado feliz.

 

En algunas horas abrirán los mercados financiero y cambiario. Resultará muy interesante conocer esa otra opinión sobre los dichos del Presidente.

FUENTE: Urgente24