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¿Aceptaría usted órdenes de un robot? | | CapitalBolsa

 En el futuro, los robots socialmente interactivos podrían ayudar en sus tareas cotidianas del hogar a las personas de edad avanzada o con discapacidades severas. También realizarán tareas de vigilancia y protección que implicarán interactuar con humanos. Pero, ¿aceptarán las personas los consejos o instrucciones de un robot?

 

Shane Saunderson y Goldie Nejat, ambos de la Universidad de Toronto en Canadá, han investigado esta cuestión.

 

Saunderson y Nejat pusieron en marcha unos experimentos en los que se utilizó un robot humanoide llamado Pepper para ayudar a 32 voluntarios a realizar una serie de tareas sencillas, como memorizar y recordar objetos en una secuencia.

 

Para algunos participantes, a Pepper se le presentaba como una figura de autoridad formal: era el experimentador y la única "persona" con la que los sujetos interactuaban. Para otros, era Saunderson quien se presentaba como el experimentador, mientras que a Pepper se le describía como un asistente para ayudar a los sujetos a completar las tareas.

 

Después de los experimentos, Saunderson y Nejat analizaron las reacciones de los sujetos de estudio ante el robot cuando ostentaba la autoridad formal y cuando se presentaba como un mero ayudante.

 

En general, Pepper resultaba menos persuasivo para la gente cuando se presentaba como una figura de autoridad que cuando se presentaba como un ayudante.

 

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Robot del modelo Pepper, usado en los experimentos del nuevo estudio. (Foto: Liz Do / University of Toronto Engineering)

 

Según Saunderson, esta reacción de las personas en el estudio podría deberse a una cuestión de legitimidad. Los robots sociales no son habituales hoy en día y en muchas naciones, incluyendo Estados Unidos, la gente no se relaciona con estos lo suficiente como para poder confiar en ellos. En consecuencia, puede resultar difícil para muchas personas llegar a ver a un robot como una autoridad legítima".

 

Otra posibilidad es que la gente desobedezca a un robot autoritario porque se sienta amenazada por él. Saunderson señala que la aversión a hacer caso de lo que manifiesta un robot que actúa con autoridad parecía ser especialmente fuerte entre los participantes masculinos del estudio. Además, en estudios anteriores los hombres han demostrado ser más desafiantes con las figuras de autoridad que las mujeres. Por todo ello, muchos hombres y algunas mujeres pueden percibir a un robot autoritario como una amenaza a su estatus o autonomía.

 

Saunderson afirma que lo más importante para los diseñadores de robots sociales es posicionarlos como colaboradores orientados a ayudar a sus compañeros humanos, en vez de otorgarles un liderazgo basado en la autoridad.

 

El estudio se titula “Persuasive robots should avoid authority: The effects of formal and real authority on persuasion in human-robot interaction”. Y se ha publicado en la revista académica Science Robotics. 


(Fuente: NCYT de Amazings)