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FORMALIZÓ CRITERIOS TÉCNICOS PARA EVALUAR LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL Europa avanza con la taxonomía verde pero sin consensos sobre el futuro del gas natural

 Las empresas que lleven adelante actividades económicas etiquetadas como sostenibles podrán ser elegibles para recibir financiamiento verde, tanto público como privado. La Comisión Europea decidió no incluir en el listado al gas natural y la energía nuclear por temor a un veto o bloqueo.

La Comisión Europea formalizó un primer listado de criterios técnicos para evaluar la sostenibilidad ambiental de ciertas actividades económicas en la Unión Europea. En el capítulo de energía se establecieron criterios para distintas fuentes de generación eléctrica pero no para el gas natural. La comisión definió tratar a esa fuente por separado debido a la falta de consenso político.

El Reglamento para una Taxonomía aprobado en 2020 encargó a la comisión el establecimiento de criterios técnicos de selección a través de actos delegados. El acto delegado sobre el Clima adoptado la semana pasada es el primer acto con acuerdo político. Los criterios aprobados servirán para determinar si una actividad económica es “ambientalmente sostenible”. Es decir, si esa actividad cumple con al menos uno de los seis objetivos ambientales (y que no representa un “daño significativo” para los que no cumple) definidos por el reglamento.

Con el presente acto delegado la Comisión Europea avanza en algunos sectores y establece un horizonte para su implementación:

  • Establece los criterios para evaluar si una actividad económica en determinado sector contribuye de forma sustancial con dos de los seis objetivos ambientales: la mitigación del cambio climático y la adaptación al cambio climático.
  • Entre los sectores alcanzados figuran los siguientes: silvicultura; actividades de protección y restauración ambiental; manufactura; energía; servicios de agua; transporte, construcción y real estate; información y comunicaciones; actividades profesionales, científicas y técnicas. La taxonomía queda abierta a la inclusión de nuevos sectores y actividades en el futuro.
  • En generación eléctrica, la actividad de un generador eléctrico será considerada sostenible si su ciclo de emisiones se mantiene por debajo de un límite de 100 gramos de CO2 por kWh. También se estableció un límite de 270g de CO2/kWh, por encima del cual se considera que la actividad de un generador hace un daño significativo.
  • El Parlamento y el Consejo europeos generalmente disponen de 2 meses para formular objeciones. Si no lo hacen, los actos delegados pueden entrar en vigor. Según lo dispuesto en el acto delegado los criterios entrarán en funcionamiento el primero de enero de 2022 y deberán ser aplicables en todos los Estados miembros de la Unión Europea.

Impacto económico

“Los nuevos criterios de taxonomía de la Unión Europea definirán las actividades que mejor contribuyan a luchar contra el cambio climático y a orientar las inversiones masivas necesarias. Otras medidas garantizarán que las empresas proporcionen información fiable sobre sostenibilidad. La U.E. lidera el camino en materia de finanzas sostenibles”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La Unión Europea se comprometió a un recorte del 55% en las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a los niveles de 1990 para 2030.

La taxonomía impactará en las decisiones de inversión de los sectores público y privado. Las empresas que lleven adelante actividades económicas etiquetadas como sostenibles podrán ser elegibles para recibir financiamiento verde, tanto público como privado. «Las nuevas reglas significan un cambio de juego en las finanzas», dijo Mairead McGuinness, comisaria de Servicios Financieros de la U.E.

También fueron incluidas provisiones que afectarán la dinámica de la relación entre el sector financiero y sus clientes. “Para garantizar la transición en las finanzas y prevenir el greenwashing, todos los elementos del paquete actual mejorarán la confiabilidad y comparabilidad de la información sobre sostenibilidad. Esto colocará al sector financiero europeo en el centro de una recuperación económica y desarrollo económico sostenibles en Europa”, explicó la Comisión Europea en un comunicado.

La Unión Europea se comprometió a un recorte del 55% en las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a los niveles de 1990 para 2030 y llegar a la neutralidad de carbono en 2050. En el marco del Plan para la Recuperación de Europa se gastará 1.8 billones de euros en los próximos años. Al menos 672.000 millones serán subsidios y préstamos para financiar los planes nacionales de recuperación y resiliencia, que deberán reservar como mínimo el 37% del dinero para inversiones climáticas, por ejemplo en energías renovables.

Tratamiento diferencial para el gas natural y la energía nuclear

Como se venía anticipando, la Comisión Europea decidió no incluir en este acto delegado al gas natural y la energía nuclear por temor a un veto o bloqueo. Para evitar ese escenario y hacer avanzar el resto de la taxonomía se decidió que el gas natural y la energía nuclear sean evaluados y eventualmente incluidos en otro acto delegado en la segunda mitad de año.

La discusión por el gas natural escaló en los últimos meses luego de conocerse en noviembre que se mantendrían los límites de 100 y de 270 gramos de CO2/kWh. Las emisiones de las usinas a gas superan los 300g de CO2/kWh, por lo que el gas natural ni siquiera podría ser considerado como combustible de transición.

El gas natural forma parte de las estrategias de varios países europeos para reducir sus emisiones de carbono en la generación de electricidad. Existen casos como el de Polonia, en donde el 70% de la generación es con carbón. Su estrategia para reemplazarlo por gas natural (un combustible fósil bastante menos contaminante) sería más difícil de implementar si se desincentiva la instalación de usinas a gas. Incluso Bélgica estudia reemplazar sus centrales nucleares con potencia a gas.

Los gobiernos de Polonia y demás países en el este y el sur de Europa comunicaron a sus pares que rechazan esos límites porque excluyen al gas natural como combustible de transición. En la vereda de enfrente países como España, Dinamarca, Irlanda, Austria y Luxemburgo advirtieron públicamente a la Comisión Europea que incrementar los límites establecidos dañaría severamente los objetivos perseguidos con la taxonomía. Frente a las discrepancias y las amenazas de bloqueo e incluso de veto la comisión decidió tratar el tema por separado.

El problema es cómo incluir al gas natural sin alterar los límites establecidos. La comisión habría barajado la opción de clasificar como inversiones verdes a las usinas a gas cogeneradoras de electricidad y calefacción, si es que logran cumplir con estrictos objetivos de emisiones para 2025, según un borrador filtrado en marzo. La incertidumbre es tal que BDEW, la principal asociación de la industria de la electricidad en Alemania, dijo que la decisión de posponer la clasificación del gas «pone en riesgo importantes inversiones en transición energética».

Por el lado de la energía nuclear el reporte del centro que asesora científicamente a la Comisión Europea determinó que su uso no supone un daño significativo para el ambiente y los humanos. El reporte esta siendo revisado por el grupo de expertos del artículo 31 de Euratom y el Comité Científico de Riesgos Sanitarios, Medioambientales y Emergentes para completar la evaluación científica, que debería estar lista para junio.



econojournal