EDENOR

EDENOR

BANCO HIPOTECARIO

https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Calculan un aumento de más del 50% en la cuota de los créditos UVA a partir de febrero

 Las cuotas están fijas desde septiembre de 2019. Son préstamos destinados a compra de viviendas.

El 31 de enero vence el congelamiento de las cuotas de los créditos hipotecarios UVA, que permanecen fijas desde septiembre de 2019. Debido a que son préstamos que se caracterizan porque el capital adeudado y la cuota resultante se ajustan por la inflación, se calcula que la cuota a pagar en febrero debe aumentar un 51%.

La contracara las cuotas quietas

El salto resultante refleja la inflación acumulada en todo el período de congelamiento. Es un impacto importante, aunque es la contracara de que los deudores mantuvieron las cuotas quietas.

Se supone que el aumento debería ser soportado porque en este período los deudores habrían logrado subas nominales de sus ingresos, aunque es incierto saber si dichas subas fueron superiores o no a la inflación registrada.

La lógica de los créditos UVA es que presupone que el deudor va mejorando sus ingresos a la par de la inflación, ya sea por efecto de las paritarias o porque sus ingresos -para el caso de monotributistas o autónomos- se va a ajustando a la par de la suba de precios.

Esta lógica quedó trastocada por la disparada de la inflación que se observó desde marzo de 2018. La pérdida de poder adquisitivo de los deudores hizo que el peso de cada cuota UVA en el ingreso familiar fuera cada vez mayor. Esto llevó al congelamiento. Pero antes del congelamiento los créditos UVA mostraban bajísimos niveles de morosidad.

Una característica de la cuota UVA es que no se licúa. Y por eso mismo la cuota inicial de un crédito UVA resultó sensiblemente más baja que un hipotecario tradicional.

Esto es porque en el hipotecario tradicional el acreedor -el banco- cobra muchos intereses en las primeras cuotas para compensar la licuación esperada.

El mecanismo UVA

El mecanismo UVA posibilitó bajar la barrera de entrada a un hipotecario. Los ingresos demostrables por las familias resultaban más bajos que los requeridos para un crédito tradicional.

calcula que hay unos 100.000 créditos hipotecarios UVA activos, y cerca del 75% fueron otorgados por tres bancos públicos: Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires.

A la par del congelamiento, el gobierno de Alberto Fernández diseñó un mecanismo de “compensación” para distribuir la deuda acumulada a lo largo de los meses.

En cuanto a la diferencia entre las cuotas que se pagaron durante los meses de congelamiento y el valor que se debería haber pagado en caso de mantener el mecanismo de ajuste estable, las deudas deberán se refinanciadas y pagadas al final de la vida del crédito.

Los decretos de congelamiento de este gobierno fueron dos: el 319/2020 de marzo y el 767/2020 de septiembre de este año.

Aquí, lo más importante de dichos decretos, explicado por el BCRA:

-“El valor mensual de las cuotas en pesos de los créditos otorgados en Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) se mantendrá sin variación hasta febrero de 2021 respecto de la vigente al mes de marzo del corriente año” .

-Se establecieron que las financiaciones ajustables por UVA deben cumplir estas condiciones:

-Las cuotas a pagar por los deudores hasta el 1 de febrero de 2021 no podrán superar el importe de la cuota correspondiente al mes de marzo de 2020.

-Las deudas por diferencias entre el valor de las cuotas de los contratos y las resultantes del congelamiento establecido desde marzo pasado (a raíz de los decretos 319 y 767) deberán ser refinanciadas para su pago a la finalización de la vida del crédito, “salvo indicación explícita en contrario del deudor”.

Esto es, si por algún motivo la persona deudora prefiere saldar el crédito, puede acordar con la entidad crediticia respectiva la cancelación en fecha anterior a los plazos establecidos por las normas oficiales.

-Las deudas por falta de pago o pagos fuera de plazo que pudieran generarse hasta el 31 de enero del año 2021 deberán también ser refinanciadas para su pago a la finalización de la vida del crédito.

La entidad otorgante del crédito podrá aplicar intereses compensatorios, pero estos no podrán exceder la tasa de interés del préstamo original.

Además, todas las diferencias generadas durante el congelamiento de las cuotas, falta de pago o pagos fuera de plazo, mantendrán su denominación en UVA y pasan al final del período.

Fuente: Clarín