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Ante la prohibición argentina de exportar maíz, Brasil decidió importar trigo de otros países

 Abrió un cupo por 750 mil toneladas del cereal libre de aranceles que le llegarán desde Estados Unidos, Canadá o Rusia. Exportadores atribuyen la decisión del gobierno de Bolsonaro a que, tras el cierre de los embarques de maíz, Argentina perdió confiabilidad como proveedor.

En una resolución que se presta a la polémica, Brasil autorizó la importación de unas 750 mil toneladas de trigo en grano libre de aranceles y desde otros países ajenos al Mercosur. Rige desde el último primero de enero y quienes tallan en el negocio cerealero, lo unen a la pérdida de confianza de Argentina como proveedor, a raíz del freno, aunque sea temporario, de las exportaciones de maíz.

Argentina es el principal vendedor de trigo a Brasil. El año pasado suplió el 90% de sus necesidades. Y hay que considerar que no es la primera vez que Brasil abre su mercado de trigo a países que no pertenecen al Mercosur. Lo hace casi todos los años. Pero en este 2021 llama la atención que la resolución se produzca en esta fecha. Y quienes están en ese negocio lo relacionan con el cierre de las exportaciones de maíz decidido por Argentina el último 30 de diciembre. El trigo que Brasil importará será el de Estados Unidos, mayoritariamente.

“Con la supuesta intención de poner a resguardo la mesa de los argentinos, se daña la confiabilidad del país como proveedor de alimentos”, soltaron en una exportadora de fluida relación comercial con el vecino y socio.

Los exportadores opinan que la flamante resolución está vinculada a la falta de certeza desde Argentina. “Se frenan exportaciones de maíz a sabiendas de que hay grano, la duda del mercado internacional es si después no ocurrirá lo mismo con el trigo”, señalaron desde una multi a Clarín solicitando el anonimato.

Así, la suspensión hasta marzo del registro de exportación de maíz genera un costo alto en términos de confiabilidad al margen de las suspicacias y la relación tirante entre el gobierno de Bolsonaro con la Casa Rosada.

En el punto III de la Resolución denominada GECEX 135/20 de la Cámara de Comercio Exterior brasileña dispone que a partir del 1º enero 2021 se reduce a cero de las alícuotas del trigo en grano de terceros países ajenos al Mercosur y con un volumen de hasta 750 mil toneladas.

Y por si cabía alguna duda, la Resolución aclara que las importaciones provenientes de países con los cuales Brasil tenga acuerdos comerciales que establezcan el libre comercio del trigo, no podrán beneficiarse de dicha cuota. Es una clara alusión a la Argentina.

Entre tanto en el Gobierno aún no se deciden a dar marcha atrás con el cepo al maíz. El Consejo Agroindustrial, que reúne a toda la cadena productiva, le llevó al ministro de Agricultura, Luis Basterra, un detallado informe en el que se asegura que hay existencias por cerca de 9 millones de toneladas del grano hasta que llegue la próxima cosecha en marzo. Y que las necesidades de los feed lot y las industrias avícolas y porcinas a lo sumo requieren unas 3 millones de toneladas.

Este cierre del registro de exportación habría sumado incluso la opinión negativa del empoderado ministro de Economía, Martín Guzmán y del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, según deslizan desde el Consejo Agroindustrial.

A su vez, la medida provocó un paro del campo con cese de comercialización de granos que arranca este lunes.

En cuanto al trigo, las ventas del cereal argentino a Brasil marcaron en 2018 todo un récord y se ubicaron 6 millones de toneladas, un volumen que ahora oscilaría en las 5 millones de toneladas y estaría amenazado con esta apertura al trigo de otros destinos. Por cierto, el 90% del trigo que importa Brasil es desde la Argentina y el volumen que autoriza ahora, esas 750 mil toneladas, representa un 6% de las necesidades del país vecino. Pero pese a un porcentaje que puede parecer magro impactaría en el precio.

Todos los años la cancillería brasileña resiste la presión de Abitrigo que nuclea a los importadores brasileños deseosos de importar el cereal a menor precios desde país que lo subsidian como Canadá. Precisamente, una fuente de Itamaraty habría hecho saber a exportadores argentinos que, tras el cierre al maíz, se quedaron sin buena parte de sus argumentos.

Silvia Naishtat