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Scioli cree que si resuelve las tensiones con Brasil y acerca una vacuna volverá a estar en carrera

 Daniel Scioli se convirtió en una inadvertida pieza clave para el Gobierno de Alberto Fernández para calmar a Jair Bolsonaro y así apagar uno de los frentes de conflicto que asomaba peor aún antes de la asunción del presidente argentino.

El ex motonauta no es el único puente que tiene el presidente con el principal socio de la Argentina. Matías Kulfas tiene una buena relación con Roberto Fendt, viceministro de Economía y Comercio Exterior de Brasil, como adelantó a LPO el propio ministro de Producción argentino. El de Defensa, Agustín Rossi, en tanto, estuvo un mes y medio atrás en Minas Gerais con su par Fernando Azevedo e Silva, para mostrarle su interés en la compra de un Guaraní 6x6, un vehículo blindado de combate. Sergio Massa también hizo su aporte y se reunió con Bolsonaro en marzo para encaminar la reconciliación.El Gobierno apuesta a cerrar con la vacuna china que se produce en San Pablo como plan B

Pero Scioli fue la llave para aplacar la fobia de Bolsonaro por el Gobierno argentino, al que acusó un par de veces de "socialista". El ex gobernador bonaerense se ganó la estima del presidente brasileño hablándole de su vida previa a la política: su carrera en la motonáutica y su paso por el mundo empresario. Además le regaló un juego de piezas de ajedrez y ambos hicieron la pantomima de una partida, como explicó LPO. Scioli consiguió que al menos antes de cumplir el año de mandato Alberto tuviera una bilateral virtual con Bolsonaro y que ambos acordaran verse cara a cara en el futuro próximo.

Scioli se ganó la estima del presidente brasileño hablándole de su vida previa a la política: su carrera en la motonáutica y su paso por el mundo empresario. "Daniel era el único que podía caerle bien a Bolsonaro, si poníamos a algún ideologizado no levantábamos la relación nunca más", reconocieron en el Gobierno.

"Daniel era el único que podía caerle bien a Bolsonaro, si poníamos a algún ideologizado no levantábamos la relación nunca más", admitieron a LPO en el Gobierno. 

Desde su rol en Brasil, Scioli puede ser clave para gestionar la vacuna china de Sinovac que se empezó a fabricar la semana pasada en San Pablo.

Scioli junto a Jorge Neme, Joao Doria y Juan Manzur.

De hecho el último jueves, justo el día en que el Gobierno confirmó que se cayó el acuerdo con Pfizer y Alberto echó un manto de duda sobre la producción de la de AstraZeneca, Scioli se reunió con Joao Doria, gobernador de San Pablo y el gobernador tucumano Juan Manzur, ex ministro de Salud de Cristina Kirchner.

Doria es quien consiguió que arribaran a su estado los insumos para fabricar la Coronavac,  una vacuna china  producida por el laboratorio Sinovac y procesada y embalada en el paulista Instituto Butantan. El gobernador de San Pablo se aseguró 46 millones de dosis para iniciar la aplicación el 25 de enero. La relación con Doria puede ser clave para conseguir esta vacuna, ya que Bolsonaro, peleado con el gobernador, no la incluyó en el programa de vacunación nacional contra el coronaviurs.

Como anticipó LPO, el canciller Felipe Solá recibió a los emisarios del Instituto Butantan a comienzos de diciembre, que directamente vinieron a ofrecer la vacuna.

Felipe Solá fue quien convenció a Scioli de aceptar la embajada en Brasilia y para eso le puso el ejemplo de De la Sota, que luego de perder la interna ante Menem se reinventó como embajador de Brasil y después de eso fue tres veces gobernador de Córdoba.

Fue el canciller quien convenció a Scioli de aceptar la embajada de Brasil. Para eso le puso el ejemplo de José Manuel de la Sota. El cordobés acompañó a Antonio Cafiero en la fórmula en 1988 en la interna peronista, la única en la historia que definió al candidato del PJ para la presidencia. Perdieron contra Carlos Menem-Eduardo Duhalde, que ganaron las elecciones nacionales al año siguiente. Con su capital político en crisis por la derrota, De la Sota se reiventó como embajador en Brasil desde 1990 a 1993, durante el mandato entero de Fernando Collor de Melo, que se reunió con Scioli la semana pasada.

Scioli estuvo la semana pasada con Fernando Collor de Melo.

Luego de ese paso por Brasilia, De la Sota volvió a la primera plana de la política argentina, y tras ser senador nacional por Córdoba se convirtió durante dos décadas en el líder político de la segunda provincia más poblada del país, que gobernó tres veces.

El argumento de Solá persuadió a Scioli, que gobernó la provincia de Buenos Aires dos veces y pese a que perdió la presidencia contra Mauricio Macri en 2015, sueña con otra oportunidad en suelo argentino.