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El caso Venezuela recalienta la interna oficialista y genera operaciones cruzadas

 El brusco cambio de posición argentina sobre Venezuela en los principales organismos internacionales terminó de gatillar una dura interna en el oficialismo, que incluyó operaciones cruzadas sobre contactos con el régimen de Nicolás Maduro. La condena a las graves violaciones de los derechos humanos constituyó un cambio hacia Caracas y provocó fuertes reacciones en las filas del Gobierno, que incluyó la renuncia de Alicia Castro a la postulación como embajadora en Rusia.

Argentina se pronunció ayer en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que votó mayoritariamente una declaración de alerta sobre la situación planteada en Venezuela y respaldó así el trabajo de la Alta Comisionada de la ONU, Michele Bachelet, cuyos informes han advertido sobre la persecución política, la represión ilegal y las muertes provocadas por el régimen chavista.

La semana anterior, en cambio, el representante argentino ante la OEA, Carlos Raimundi, había expresado un respaldo de hecho a Maduro y había puesto en tela de juicio el foco sobre los derechos humanos. Raimundi está alineado con Cristina Fernández de Kirchner. Desde el kirchnerismo duro hubo gestos de apoyo a esa postura y ahora surgieron fuertes críticas a la posición expresada en el ámbito de la ONU.

Alicia Castro anunció la renuncia a su postulación para la embajada en Rusia en desacuerdo con la “actual política de relaciones exteriores”. Y destacó su lugar en la interna: “Quiero agradecer al Gobierno nacional, en especial a nuestra vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por haberme honrado con la designación como embajadora en la Federación Rusa”, dijo en una extensa carta.
La ex embajadora en Caracas expuso la línea crítica que empezaron a expresar públicamente otros integrantes de la coalición oficialista. Afirmó que “el voto de Argentina acompañando la Resolución del Grupo de Lima constituye un dramático giro en nuestra política exterior y no difiere en absoluto de lo que hubiera votado el gobierno de Macri”.

De manera similar se han pronunciado referentes del Frente Grande, como Eduardo Sigal, y del sector que encabeza Martín Sabbattela, aliados directos de la ex presidente. También subió la apuesta Luis D´Elía, quien adelantó públicamente la posibilidad de una comunicación telefónica entre Alberto Fernández y Maduro.

Esa alternativa de un diálogo directo con Maduro provocó a su vez versiones cruzadas desde el Gobierno, lo cual reflejaría el impacto del tema en la interna.