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Lo que se dice en las mesas: ¿Por qué se habla del 8-S?

Brecha, ahora se apuesta al 8-S. Ingenuidad con el canuto. ¿Pago o no pago?, mejor presentar DD.JJ. IDea trabaja en la tributaria. Jerome como Fede. Fondo estrella va contra el mercado. DJ-Sol no recauda.


En medio del debate de la reforma judicial hizo cuña la novela de Messi y el Barça y, a diferencia de Lio, parece que el académico ministro Guzmán le agarró el gusto a esto de ser funcionario y “va por más”. Claro que los técnicos del FMI no negocian como los abogados de los bonistas. Veremos cuánto les simpatizamos a Kris Georgieva y sus muchachos. Amén de quién gane en EE.UU. Mucho zoom y webinares, los más activos Balanz, Quinquela y Puente. Pero también se cuelan los externos que no traen buenas noticias para la región. En uno de ellos economistas de Moody’s proyectan, si se da un escenario favorable, que la región recién recuperará su PBI de 2019 en 2023. Pero lo más debatido en las mesas fue lo que se adelantó la semana pasada en esta sección: el gap entre la entrega de los bonos del canje y la recepción de los nuevos generaba un espacio para ir acomodando la brecha vía intervenciones oficiales, donde iba a tener protagonismo el BCRA. Ya se habla del 8-S.
¿Porqué el 8-S?, es que ahí se entregarán los nuevos bonos y justo anoche el directorio de BCRA aprobó entrar al canje. Muchos se preguntarán ¿cómo Pesce era uno de los bonistas? Ocurre que el BCRA heredó tres bonos -sin mercado- que el Tesoro se los canjeó en la era Macri por las Letras del Tesoro Intransferibles que le “enchufaron” después que Redrado no quiso usar reservas para pagar deuda en la era CFK. Resulta que esos 3 bonos fueron incluidos como elegibles para el canje. Se estima que el BCRA recibirá entre u$s7.000 y u$s8.000 millones en nuevos bonos (un 20% del 2030 y un 60% del 2035 ). La idea oficial sería intervenir directamente en el dólar MEP y CCL. Aquí surge el debate en el mercado porque dicen los viejos zorros de los 80/90 que si pretenden bajar la brecha a bonazos, son muy ingenuos. Después de unos días los precios de los bonos se derrumbarán. Otros dicen que les hace acordar a la muralla de u$s5.000 millones a $25 de Sturzenegger, de la que no quedó un ladrillo. De ahí que algunos cercanos al calor del poder señalan que lo harían homeopáticamente. Con el objetivo de aprovechar los dos meses posteriores al cierre del canje para ir bajando la brecha, emprolijando la cosa e ir con ya con “talquito” a ver al Fondo. Lo cierto es que en agosto el BCRA se comió ya u$s850 millones de las reservas. Pesce dice tener capacidad de fuego para intervenir, claro si elimina el cupo de u$s200. Pero en realidad se refería a los bonos que va a recibir. Respecto al deseo de que los argentinos que atesoraron más de u$s100.000 millones en el país, según Pesce, lo inviertan, alguien debería haberle recordado que ya la gestión Macri (Sandleris-Cañonero) fracasó en su estrategia de “des-canuto”.
En otro zoom se habló mucho del tema tributario, a la espera de la moratoria amplia. Mucha bronca con el llamado “impuesto a la riqueza” que según expertos de la talla de Guillermo Pérez (Grupo GNP) es confiscatorio, ya que recordó que Bienes Personales pasó de una alícuota de 0,25% a 1,25% y este va a 2,25%. Sobre la situación de las pymes en crisis se recomendó la opción de presentar la DD.JJ. (o una multinota) y no pagar. Esta opción para los que no pueden afrontar los impuestos es mejor que presentar una DD.JJ. con base 0 porque se expone a la Ley Penal Tributaria y si no la presenta y no paga, corre el riesgo de que AFIP determine la base presunta. Mucho tecnicismo y mucha bronca porque se sabe que vienen más impuestos. Al respecto trascendió que IDea están trabajando en un proyecto de reforma tributaria. Aquí un hombre allegado al peronismo comentó que la marcha atrás respecto del cupo de u$s200 para el IFE se tomó porque vieron que al fin de cuentas ayudaba a tener nutrido al “blue”. Todo manta corta.
Lo cierto es que en el mundo desde Wyoming, en la tradicional cumbre de Jackson Hole (de la banca central mundial) hubo otro déjà vu a la era Macri del “Inflation Targeting”, luego que Jerome Powell, jefe de la Fed, girara en pos de tener más inflación con el objetivo de aumentar el empleo. Ahora la Fed deja de lado la “curva de Phillips” y promete tasas bajas a morir. En Wall Street se habla mucho de la fuerte apuesta contra el mercado del llamado “rey de los fondos de inversión del que nunca oirán hablar” el gestionado por Jeffrey Talpins (Element Capital) que reposicionó u$s16.000 millones ante el derrumbe de las Bolsas. Quien fue la sorna del mercado fue el célebre DJ-Sol, el CEO de Goldman Sachs (David Solomon) que en la fiesta furtiva que hizo en los Hamptons (de la que ya hablamos por la ira que le generó al gobernador Cuomo) apenas recaudó u$s150.000. ¿Crisis? ¿Qué crisis?


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