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El BCRA perdió reservas por séptima rueda consecutiva.

Con cada vez más voces expresando sin tapujos fuertes frases en contra de las contradicciones del oficialismo, el mercado argentino volvió a vivir ayer otro día negativo: los dólares libres pegaron un salto, los bonos se debilitaron, el riesgo país subió, las acciones terminaron achicando en dólares, con bajo volumen, y el BCRA perdió reservas por séptima rueda consecutiva.
En lo estrictamente económico empieza a verse con crudeza que la autoritaria decisión de ponerle precios cuidados y máximos a determinadas cosas está empezando a encontrarse con la realidad: comienza el desabastecimiento, el Gobierno se apura por multar para que se destraben las cosas, y en vez de conciliar y arreglar terminan complicando todo mucho más.
Pasó con la leche, y ahora hay amenazas de desabastecimiento de naftas, y las empresas de servicios públicos empiezan a tirar la toalla, porque las tarifas congeladas aprietan, y los retrasos en los pagos de las boletas son cada vez más grandes. Así, de marcar el compás con el dedo, al Gobierno no le queda más remedio que ir retrocediendo en decisiones, como pasó con Vicentín, con el tope estricto en los lácteos. Y ahora se viene una inminente suba en los combustibles. Y ya están preparando una suba parcial, para grandes consumos, en agua y electricidad.
Mientras el Indec sigue midiendo una inflación mensual del orden del 2%, consultoras privadas ya empiezan a decir que se vienen alzas mayores. Eso, por supuesto, pone a los plazos fijos, que pagan 2,2% por mes, completamente fuera de foco, y el resultado es el esperable: cada peso que sobra, donde sobra, se va directamente a la compra de dólares. Y, con eso, el Banco Central perdió ayer reservas por séptima rueda consecutiva, y lo hizo en pleno anuncio de arreglo con los bonistas, lo cual es todavía más grave.
Y mientras tanto, la población sigue comprando dólares. Ayer el dólar turista no cambió, siguió en $ 99,96, el oficial se mantuvo en $76,89, el blue saltó $3 hasta $132 pesos y el mayorista subió 8 centavos, hasta $72,70. Por séptima rueda consecutiva, el BCRA volvió a perder reservas: cayeron en US$ 30 millones, hasta 43.345 millones de dólares. El dólar MEP saltó $4,92 hasta $121,68. El contado con liquidación saltó $4,68 hasta $123,53. Y así la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 71,7% y la del CCL con relación al mayorista trepó hasta el 69,9%. Y, medidos en pesos, la libra subió 37 centavos, el euro subió 27 centavos y el real bajó 8 centavos.
Todo ocn un marco internacional mixto para el dólar, ya que en el exterior el billete verde subió 0,8% contra el real y 0,2% contra el mexicano, no cambió contra el yen, pero bajó 0,1% contra el euro, 0,2% contra la libra y descendió 0,6% en Chile. Todo esto pone en duda la sostenibilidad del pago de la deuda que Argentina estaría comprometiendo. De hecho, en otro dato claro de la realidad, debido al alto nivel de retenciones escalonadas en diferentes granos, este año por primera vez en veinte años habrá más cosecha de maíz que de soja. Y el Gobierno no termina de entender que presionar con más impuestos lo único que hace es seguir ahogando negocios, y extinguiendo empleos en todas partes.
Con eso, a pesar de ir supuestamente avanzándose en los canjes de deuda ley NY y ley Argentina, los bonos tuvieron ayer un nuevo día con debilidades, por lo que el riesgo país volvió a subir 29 unidades, hasta 2.056 puntos básicos, cuando a casi todos los países de la región les prestan dólares a 10 años con tasas del 3% anual, convirtiéndonos casi en los peores vecinos del barrio.
Con ese marco, mientras otros países más sólidos, con reservas y monedas creíbles, siguen insuflando liquidez sin parar para evitar que el virus se transforme en una crisis financiera y ayer la Bolsa de Nueva York, empujada por la Reserva Federal, volvió a marcar subas con aumentos del 0,6 al 1%. Pero asustó bastante una decisión del hombre más rico del mundo Jeff Bezos que decidió vender nada menos que 600.000 acciones de Amazon. Eso viene después de que Jack Ma, el dueño de Alibaba, vendiera también una buena parte de su firma. Por lo que los que saben, se están preparando para que Wall Street baje de una especie de burbuja.
Mientras tanto, las bolsas de San Pablo y México tuvieron subas, del 1,3% y 0,2%. Y la Bolsa de Buenos Aires logró terminar también con una suba en pesos del 0,2% en el Merval, pero como los dólares subieron casi 5%, las cotizaciones en esa moneda se desmoronaron. De hecho, los ADR argentinos que cotizan en NY estuvieron mixtos, con suba para Ternium, pero bajas para Tenaris, YPF, TGS, Telecom y Francés.
El resto de las commodities sufre la incertidumbre del Covid-19 y la falta de conocimiento sobre el nivel de actividad que viene. Por eso el petróleo, los metales básicos y los granos estuvieron planos. Y las posiciones tomadas como refugio, como las criptomonedas, el oro y sobre todo la onza de plata volaron: esta última trepó casi 7% en un solo día.
Fuente: El Economista