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Continúan las maniobras sospechosas en la acción de TGLT de Darío Lizzano

A pesar de la investigación de la CNV, la cotización de la constructora sigue marcando extrañas oscilaciones y un desorbitante volumen de operación.


La advertencia de la Comisión Nacional de Valores y el inicio de investigaciones por posibles fraudes no evitaron el incremento de maniobras sospechosas en la acción de la constructora TGLT.
Como explicó LPO, a partir del 21 de julio, el papel de la empresa que cotiza en el panel general del Merval tuvo una abrupta suba de hasta el 300% respecto a los valores de principio de mes y posteriormente se desplomó prácticamente a los precios anteriores.
En un principio, se vinculó a esta baja con el revés judicial que recibió la compañía cuando la Cámara de apelaciones en lo contencioso administrativo y tributario ratificó un fallo de primera instancia que consideró ilegal la construcción del edificio Astor San Telmo por violar las alturas máximas permitidas por el código de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, esta semana se volvió a incrementar repentinamente su cotización de la mano de un volumen operado completamente novedoso para un papel que históricamente fue marginal en la bolsa de valores locales, por lo que se estima que hubo una jugada intencional atrás de los movimientos.La CNV va a investigar posibles fraudes en la acción de TGLT de Darío Lizzano
En pocas horas, la acción pasó de unos $5,95 a un pico de $8,60, para después caer a $7,30. "Es una suba sin ninguna justificación. Si un papel se está moviendo por dos agentes de bolsa, se les debería meter un sumario porque está prohibido hacer eso. Hoy operaron 36 millones, eso es más de diez veces de lo que operó una compañía mucho más grande como IRSA", comparó el analista de mercados Francisco Uriburu.
La preocupación del mercado radica en el efecto desaliento de los pequeños inversores sin mucha experiencia que suelen ser los más afectados por este tipo de operaciones.
A fines de julio, la CNV informó el inicio de un monitoreo sobre los principales actores y este martes suspendieron la cotización de TGLT para pasarla a modo subasta, aunque muchos esperan una reacción más firme por parte de la entidad comandada por Adrián Cosentino.
"No es coherente el accionar de la CNV. Están tratando de averiguar qué pasó hace 15 días y hoy vuelve la joda. Esto causa gran perjuicio para el mercado de capitales y los accionistas. Si la CNV no cumple con su cometido, terminamos con un mercado que sólo sirve para los especuladores y no para las inversiones minoristas a largo plazo", opinó Uriburu.
Las suspicacias también pasan por la cuestionada trayectoria del empresario Darío Lizzano, dueño del fondo que controla TGLT que el año pasado "compró" la constructora de Nicky Caputo por 130 millones de dólares.
En ese momento, la maniobra despertó sospechas de lavado por el desmesurado precio que se pagó. También estuvo involucrado en la investigada compra de la empresa de energía eólica de Macri.