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El Gobierno introduce "truco" contable en una ley para financiar el déficit fiscal con emisión del Banco Central

El Gobierno envió este fin de semana al Congreso un proyecto para ampliar el Presupuesto 2020. La iniciativa prevé una expansión del 33% del gasto para sostener la asistencia en el marco de la pandamia. Pero como la crisis y la pandemia redujeron la recaudación tributaria, el oficialismo busca incorporar en forma permanente un mecanismo contable para que el Banco Central (BCRA) pueda seguir financiando el déficit con emisión monetaria por más de $1,6 billones.
Todo esto en un contexto ya de por sí complicado por la aceleración de los dólares paralelos, pese al cepo cambiario y el impacto de la recesión sobre los ingresos que en teoría reduce los pesos destinados al atesoramiento. Si bien el dólar blue bajó hoy a $137, la semana pasada trepó $10 hasta los $140. Una señal de que la demanda sigue firme y presiona sobre las reservas del Central. La otra variable que miran los economistas son los precios.
En ese marco, el Ejecutivo apunta a reforzar la impresión de billetes mediante un subterfugio que ya le permitió al Tesoro tomar más de $1 billón en concepto de utilidades del BCRA. Esto fue posible porque tras la asunción de Alberto Fernández, la autoridad monetaria dirigida por Miguel Angel Pesce volvió a tomar las letras intransferibles en dólares a valor técnico – y no de mercado . Es decir, los bonos que el Ministerio de Hacienda le da a cambio de tomar reservas internacionales para el pago de deuda.
A raíz de dicho cambio, el BCRA contempló en su balance títulos a un valor superior al de mercado. De esta manera, la entidad puede aumentar artificialmente sus ganancias al sobrestimar el precio de esas tenencias en su activo y contar con utilidades ficticias para girarle más pesos al Palacio de Hacienda. Una operación que se remonta a la gestión de Néstor Kirchner, cuando tomó reservas del Central para cancelar deuda con el FMI.
El Gobierno apunta a convertir en ley un criterio contable que "infla" los recursos del BCRA y le permite incrementar las transferencias al Tesoro.

Una ley con sorpresas


Ahora, el Gobierno apunta a convertir el polémico criterio contable en ley. El artículo 13 del proyecto de modificación del Presupuesto dispone que "las Letras del Tesoro Nacional Intransferibles en Dólares Estadounidenses emitidas en el marco de lo dispuesto en el artículo 4º del Decreto N° 346 del 5 de abril de 2020, de colocación directa al Banco Central, actuante en el ámbito del Ministerio de Economía, deberán registrarse en sus estados contables a valor técnico". Y el siguiente artículo incorpora el cambio a la Ley Complementaria de Presupuesto y el sistema de contabilidad gubernamental.
Para la oposición, se trata de un nuevo intento de "burlar" los topes a los adelantos transitorios al Tesoro fijados en la Carta Orgánica del BCRA. El artículo 20 limita esas operaciones hasta alcanzar un 12% de la base monetaria y el 10% de los recursos en efectivo obtenidos por el Gobierno en los últimos 12 meses. Pero el artículo 38 permite eludir esos condicionamientos al establecer que las utilidades sin capitalizar superiores al 50% del capital del Banco "deberán ser transferidas libremente a la cuenta del Gobierno nacional".
De esa manera, la autoridad monetaria financió buena parte del déficit fiscal en el primer semestre, de $1,274 billones, con una renta o ingreso ficticio, que se traduce en más emisión monetaria. El proyecto propone ahora ampliar el giro de utilidades en el año de 1 a 1,6 billones de pesos y reconoce que "el aumento de las erogaciones será financiado con mayores recursos tributarios y no tributarios respecto de los estimados en el presupuesto prorrogado, con un incremento de la remisión de utilidades del Banco Central y con, en menor medida, con fuentes financieras adicionales".

En el primer semestre, los ingresos tributarios registraron un incremento moderado de $207.771 millones con relación a igual periodo del año anterior, un aumento del 23% que implicó una caída real al quedar por debajo de la inflación del 42% en ese período. "Esta dinámica responde a los efectos contractivos que la pandemia y las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio han tenido sobre los volúmenes de producción, consumo, inversión y comercio exterior", señala el proyecto oficial.
El uso de adelantos transitorios y la transferencia de utilidades del Banco Central fue clave para financiar el déficit fiscal en el año.

"Maniobra contable"

La "maniobra" contable ya encendió las alertas en la oposición y esta tarde Juntos por el Cambio definirá una postura en su reunión de bloque en Diputados. "Engrosan los activos del Banco Central en el balance y les permite estirar lo que giran en concepto de utilidades para financiar el déficit, sin cumplir los límites sobre adelantos transitorios que le impone la Carta Orgánica", sostuvo el diputado raidal Alejandro Cacace.
El uso de adelantos transitorios y la transferencia de utilidades fue clave para financiar el déficit fiscal durante la primera mitad del año. De las ganancias obtenidas en 2019, el Banco Central ya transifiró $1 billón y, si se suman los adelantos, el monto total supera los $1,2 billones, un 60% de la base monetaria. "Es casi todo el déficit fiscal, fue significativo y sin eso no podían financiar el rojo que tuviste", explicó Guido Lorenzo, director de LCG.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), las utilidades del Banco Central transferidas al Tesoro lograron contrarrestar la caída de la recaudación tributaria (-15,1% interanual, en términos reales) y de la seguridad social (-14,3%) en el primer semestre. Así, las ganancias del BCRA por $940.000 millones permitieron financiar el déficit primario acumulado de la administración pública nacional, de $ 911.124 millones, "debido a la suba de los gastos y la caída de los ingresos, ambos condicionados por la crisis sanitaria".


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