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Alberto, BlackRock, Rattazzi, el tax holiday uruguayo y el "equipo de los sueños" de Cavallo

El partido se juega todos los días. Hoy también. El nuevo epicentro es la reunión del Gabinete económico, que volverá a congregarse este lunes a las 10 en la Casa Rosada. Es la parte más visible de un Gobierno que busca enhebrar un plan de salida. Cafiero, Todesca, Kulfas, Moroni, Guzmán, Pesce, Marco del Pont y Raverta. Para atenuar algunas críticas (fuego amigo), el propio presidente Fernández hizo de anfitrión y participó de los dos últimos encuentros en Olivos.
Se discute mucho; de ahí salió la última versión de reestructuración de la deuda en dólares legislación local, moratoria, ampliación del presupuesto, plan de obras públicas (lo que denominan el plan Mini-Marshall). De fondo, preocupa el escenario: a una crisis sanitaria compleja se adiciona casi 45% de pobreza, indigencia; más de 5 millones de trabajadores formales afectados por despidos, suspensiones y recortes salariales; al menos 35 mil comercios que han bajado sus persianas en estos 120 días. Por eso, dicen, es clave maximizar los acuerdos en el frente financiero. Fernández (que es Alberto) tendrá mañana su videoconferencia en el marco del Council of the Americas. Lo organizó el embajador Jorge Argüello, quien parece haber recibido la señal de que hace falta más Alberto en Wall Street. La lista de asistentes virtuales seguía ampliándose ayer y se descontaba la participación de los popes de Wall Street, entusiasmados porque Fernández va a aceptar preguntas y buscan tener algunos detalles más del plan de salida.
Levantó su perfil la vicejefa Cecilia Todesca quien inquietó en la semana con pronósticos ajustados a una realidad dura. Lo mismo hizo Guzmán, pero en un idioma más encriptado y con dejo de optimismo académico que ha sabido incorporar. De fondo, todos apuran algo parecido al Consejo Económico y Social. Esta semana la Unión Industrial Argentina (UIA) que conduce Miguel Acevedo y la cadena del agro hicieron equipo y acercaron alternativas para la reactivación pospandemia. Venían trabajando en un plan desde hacía semanas, pero los roces con el Gobierno, primero por la suba de retenciones y luego por el anuncio (caído en el olvido) de la expropiación de Vicentin, lo demoraron. “Más Arcor, menos Techint”, insinuó alguien del Palacio de Hacienda que suele cauterizar heridas puertas adentro en el Frente de Todos. Sin embargo, hubo quienes recordaban en las últimas horas que desde Asociación Empresaria Argentina (AEA), de la cual forma parte Luis Pagani, el titular de Arcor (elogiado por estas horas en el oficialismo), firmaron la solicitada donde piden al Poder Ejecutivo que, con apoyo de las autoridades de los bloques legislativos, convoque urgente a una mesa de diálogo nacional. Es cierto que también lo hicieron el Club Político Argentino; el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y el Foro de Convergencia Empresarial, entre muchos otros. AEA se diferencia del resto porque está formada por miembros que dirigen empresas cuya facturación ronda los u$s53.000 millones. Para tomar dimensión, viene se sumar en los últimos años a Carlos Blaquier (Ledesma); Alejandro Bulgheroni (Bridas Corporation); Eduardo Costantini; (Consultatio); Marcos Galperin (Mercado Libre); Martín Migoya (Globant) y Luis Pérez Companc (Grupo Pérez Companc). En rigor, también incorporó hace meses a Teófilo Lacroze, CEO de Raizen; Martín Brandi, presidente de Petroquímica Comodoro Rivadavia; Daniel Herrero, presidente y CEO de Toyota; Sergio Kaufman, presidente de Accenture; Mariano Bosch, CEO y Cofundador de AdecoAgro; y Alec Oxenford, presidente de Letgo & OLX.
Mientras estos dirigentes pedían diálogo, unas cuarenta cámaras agroindustriales, bolsas de cereales y comercio del interior y las entidades del agro conformaron otra iniciativa. La propuesta busca generar u$s 100.000 millones en exportaciones para los próximos años, divisas que el país necesita. En el zoom de la presentación, Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) habló del rol clave de la exportación de granos con valor agregado. Pasó desapercibida pero no suscribió la Sociedad Rural de Daniel Pelegrina, mientras que el resto de las entidades de la mesa de enlace sí lo hizo. En paralelo, hubo zoom de Guzmán con empresarios. Algunos de ellos lo habían visto hacía algunas semanas.
Fueron de la partida José Urtubey, dirigente de UIA; Martín Cabrales (Café Cabrales); Marcelo Figueiras, de laboratorios Richmond; Pablo Peralta (BST); Martín Umaran (Globant); Alejandro Simón (Sancor Seguros); y Mara Bettiol, presidente de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo. No estuvo Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat-Chrysler, quien sí participó en cambio de un webinario cuyo lema era ¿cuál es la fórmula uruguaya para atraer inversiones? Lo hizo junto al empresario Carlos Lecueder, director del estudio que está detrás de desarrollos inmobiliarios como el World Trade Center de Montevideo y el complejo de oficinas más grande de Uruguay. En tónica libertaria, ambos empresarios coincidieron que, para atraer inversiones, debe haber menos déficit por parte del Estado, más alivio impositivo y, por supuesto, mayor apertura de la economía.
El propio Lecueder anticipó que el gobierno de Lacalle Pou prepara el plan de salida uruguayo “con políticas de exenciones impositivas para todos los sectores”, a lo que se sumará las medidas para la radicación de extranjeros, como la “tax holiday”, donde se condona el pago de impuestos para los bienes fuera de Uruguay durante 10 años. Rattazzi, en cambio, pegó duro al gobierno argentino por la fuerte presión impositiva y la poca apertura de la economía. “Hay que recrear la idea de la competitividad sistémica de Argentina. Esa es la única manera de bajar la pobreza, con trabajo de calidad que crea la industria privada, no el Estado”. Y concluyó: “No creo que apenas salgamos de la pandemia vaya a suceder esto, pero en base a la reacción en el caso de Vicentin, vemos que hay buena parte de la sociedad que quiere ir en ese camino”, dijo.
Si bien firmó pidiendo más diálogo, Pagani volvió a marcar agenda la última semana al inaugurar un gasoducto conectado a su complejo industrial en Arroyito, Córdoba, junto al gobernador de esa provincia, Juan Schiaretti. En el acto (todo es por zoom, ahora) Pagani destacó la “articulación público privada” de una inversión conjunta por u$s 300 millones.
Para lo último, apareció el equipo de Domingo Cavallo. El ex-ministro sostuvo, vía zoom de la Fundación Mediterránea, que el Gobierno debería convocar a un equipo de economistas en serio. Fueron mencionados Guillermo Mondino y Joaquín Cottani. También Jorge Colina, Nadin Argañaraz, Lucas Navarro y Jorge Vasconcelos, entre otros, algunos de ellos referidos indirectamente mediante las instituciones en las cuales se desempeñan.


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