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Kicillof no pagó y ahora busca evitar el default extendiendo el plazo de la negociación

Debía pagar USD 110 millones. El rechazo a su propuesta de reestructuracion fue del 76%.

Fue un lunes negro para las finanzas de la provincia de Buenos Aires. Axel Kicillof decidió no pagar un vencimiento por USD 110 millones y la adminstración bonaerense cayó en default. En paralelo, los bonistas que habían ingresado en una propuesta de reestructuración se negaron a aceptaron las condiciones del gobierno y ahora el Gobernador decidió postergar el cierre de la operación hasta el 26 de mayo.

Este lunes venció el período de gracia para pagar USD 110 millones de dos bonos que habían vencido el 1 de mayo. A pesar de ser un monto chico, Kicillof eligió no cancelar esa deuda y apostar a dar un plazo mayor a la reestructuración global.Al límite del default, desde el gobierno de Kicillof alertan a los bonistas: "no tenemos el dinero"
"Los pagos que vencen esta semana del par mediano no se realizaron dada la reducida capacidad de pago en el marco de la emergencia", dijeron a LPO fuentes del gobierno. Según explican estos títulos entran en la oferta que permanece abierta hasta el 26 de mayo y el diálogo con los acreedores que todavía no aceptaron también sigue abierto.
En términos técnicos, Kicillof debía cancelar hoy dos bonos por USD 110 millones. Se trata del bono BPMD con vencimiento de capital por USD 10,62 millones y USD 210.000 de intereses, y el BPME, por 95.38 millones de euros de capital y 1,91 millones de euros en intereses.

Sucede que esos bonos era elegibles para reestructurar, de modo tal que en términos técnicos, los dueños de esos papeles estarían en condiciones de declarar el default de la provincia. Según especialistas, estirar el plazo no lo exime al Gobernador de tener que cancelar los cumplimientos. Y en caso de no hacerlo, la provincia de Buenos Aires entrará formalmente en default.

Con la postergación del plazo el gobierno busca ganar tiempo y avanzar en sintonía con la estrategia de Martín Guzmán. Sin embargo, lo que decidan los tenedores de esos bonos correrá por otro carril: podrían aceptar continuar la negociación tal como lo propone el Gobernador o directamente recurrir a los tribunales.

En la Casa de Gobierno de La Plata hubo marchas y contramarchas. Mientras algunos voceros decían que el gobierno comunicaría el martes los pasos a seguir, otros aseguraban que una comunicación era inminente. De algún modo las inseguridades parecían mostrar que la situación no había sido prevista.


Según Clarín, apenas el 24% habían manifestado su adhesión a la oferta de reestructuración que hizo Kicillof, el 76% restante la rechazó de plano.
Esta mañana, el gobernador destacó el respaldo político de los intendentes, la coordinación de las tratativas con Nación para que haya un posicionamiento único y pidió que los acreedores tomen nota "de la complejidad económica y financiera que hay en el mundo".

En ese sentido, afirmó que los fondos de inversión "están en una encrucijada, frente a una propuesta de canje de deuda sostenible y de sentido común, que permitirá a la Argentina poder pagar".
Alineada a la oferta nacional, la Provincia propone una reducción del 55% en el pago de intereses, una quita del 7% en el capital y un período de gracia de tres años que en su conjunto, redundarían en un alivio de 5.000 millones de dólares.