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¿Se puede ganar plata sin correr riesgos?




El sueño de todo inversor es ganar dinero sin correr riesgos. Hoy te explico si esto es posible, o si no es posible, como estar muy cerca. 
El ejercicio de buscar y ejecutar oportunidades de arbitraje es similar al rol que desempeñan los clásicos delanteros de área. En esta nota te voy a contar en qué consiste esta operatoria.

Si sos amante del fútbol como yo, habrás visto que hay ciertos jugadores que están siempre al acecho de las oportunidades de gol.

Con un instinto de cacería innato, estos goleadores saben dónde ubicarse en el área rival y cómo moverse en cada jugada para agigantar las chances de que la pelota les caiga a sus pies y marquen goles con tan solo dar simples pases a la red.

Ejemplos de estos goleadores abundan en la historia del fútbol mundial y nacional.

De vez en cuando y sin quererlo, los mercados financieros suelen “tirarnos centros” para que “convirtamos goles” con el arco libre haciendo un mínimo esfuerzo.

¿A qué me refiero por esto? A veces los mercados tardan en procesar toda la información disponible, y esto altera los precios. Algunos activos, por momentos, cotizan por debajo del precio de equilibrio al que sí llegan una vez que incorporan toda la información.

Estas diferencias de precios que se dan en pequeños lapsos de tiempo representan oportunidades de inversión en las cuales podemos obtener ganancias sin que corramos ningún riesgo. A esta operatoria se la denomina arbitraje financiero.

Paso a contarte de qué se trata. Una ventana se nos abre:

Propiamente dicho el arbitraje financiero es una estrategia que consiste en aprovechar el desvío del precio de un activo respecto de su precio de equilibrio para obtener una ganancia libre de riesgo. Son pequeños momentos en los que el mercado deja efímeramente abierta una ventana para realizar rápidas ganancias. Esto es por su incapacidad de procesar en forma instantánea toda la información que altera los precios.

Estas ventanas se pueden encontrar en los mercados de bonos, acciones, divisas, commodities y derivados.

Lo primero que debemos hacer es identificar la oportunidad y realizar la operación rápidamente. En poco tiempo el precio se ajusta y hacemos la operación opuesta para cerrar la posición. De esta manera, obtenemos una ganancia libre de riesgo en poco tiempo.

Veamos un ejemplo concreto para que quede más claro:

Pase a la red

A mitad del año pasado, cuando el tipo de cambio subió de $ 28,10 a $ 28,60. Al día siguiente los futuros del dólar subieron más de un cuatro por ciento. En escasos veinte minutos, el dólar mayorista pasó de $ 28,60 a $ 29,30.

La curiosidad por los números es parte de mí como trader, entonces quise ver a qué precio el banco con el que opero me vendía dólares después de ver las escaladas en el mercado mayorista y los contratos de futuro. Para mí asombro, podía comprar dólares a $28,65.

Sí, a un precio por debajo del que se negociaba en el mercado mayorista, cuando normalmente el dólar minorista siempre está por arriba.

Aparentemente el banco seguía ofreciendo los dólares al precio del día anterior.Es decir, sin incorporar la fuerte suba que se estaba dando tanto en el mercado mayorista como en el de futuros.

Sin dudarlo un instante, destiné todo mi saldo que tenía en mi cuenta a la compra de dólares a $ 28,65 a través del homebanking. Y en unos instantes se acreditaron los dólares en mi cuenta.

Media hora después volví a entrar al homebanking. Pero esta vez para ver a qué precio podía vender los dólares que había comprado unos minutos atrás. Me los tomaban a $ 28,80. Es decir que en ese momento el banco ya había corregido el precio de la divisa norteamericana.

Pasé los dólares a pesos y cerré la operación con una ganancia del 0,52 por ciento en escasos 30 minutos. Es decir gané sin asumir riesgos. ¿Nada mal no?

Otro ejemplo de operaciones de arbitraje se da comúnmente en el mercado de bonos. Por momentos puede suceder que el mercado valúe dos títulos a distintos precios –por ende a distintos rendimientos- pese a tener características parecidas (mismos emisor, moneda y similar riesgo). En ese caso, para ejecutar el arbitraje debemos vender el bono con rendimiento más bajo para comprar el de mayor rendimiento. Esperamos que el reacomodamiento natural de los precios de los bonos nos dé una ganancia de capital, ya sea por una suba del título que compramos o por una caída del bono que vendimos que nos da la chance de recomprarlo.

El ejercicio de buscar y ejecutar oportunidades de arbitraje es similar al rol que desempeñan los clásicos delanteros de área. Estamos a la expectativa de que nos lleguen las mayores oportunidades para anotar. Y elegimos dónde posicionarnos para mejorar nuestras chances. Indagamos en el mercado de acciones, de bonos, de divisas, de commodities y de derivados, esperando que el mercado nos sirva la pelota en nuestros pies frente al arco y sólo nos quede empujarla a la red.

Hasta la semana que viene,

Bruno Perinelli

Para CONTRAECONOMÍA