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El dólar y las tasas ponen en peligro los convenios para evitar despidos

Los cimbronazos de la semana pasada debilitaron los acuerdos entre empresas y gremios y se profundiza el riesgo de perder el empleo.

A partir de la escalada del dólar del año pasado, la suba de la tasa de interés, la apertura de importaciones y la caída del mercado interno, la industria nacional entró en una crisis sin precedentes. Muchas pymes cerraron mientras otras tratan de sortear, como pueden, los nuevos malos tiempos.

Una de las ramas más afectadas fue la metalúrgica, que en el Gran Rosario tiene uno de los enclaves más importantes del país donde están asentadas desde las principales fábricas de línea blanca, carroceras, acerías y autopartes. Cuando a partir de noviembre del año pasado el dólar se amesetaba y en un exceso de optimismo de Guido Sandleris comenzó a bajar la tasa de interés, las empresas encontraron algo de alivio.
Durante esos meses se sentaron con la UOM para planificar estrategias para evitar despidos de personal: "Nos sentamos en la mesa trabajadores y empresarios para ver como atravesamos esta crisis que todavía no terminó", sostuvo a LPO Antonio Donello, secretario general de los metalúrgicos, quien reconoció que se habían llegado a importantes acuerdos para cuidar los puestos de trabajo: "cada una de las partes poníamos algo para seguir defendiendo el empleo".

Sin embargo, la disparada del dólar de la semana pasada que obligó al Banco Central a volver a tasas históricas que rozaron el 64 por ciento anual, volvieron a sembrar de incertidumbre a los sectores productivos y particularmente a las metalúrgicas.

"Estas nuevas medidas, que no son medidas porque a la economía la está regulando un grupo de poderosos a través del mercado financiero, volvió a complicar la situación en empresas que se venían sosteniendo por cierta estabilidad en las tasa" expresó Donello.

Además, el gremialista apuntó a las políticas que "siguen comprimiendo el mercado interno, no hay consumo por lo tanto no se vende y encima suben los costos fijos por los tarifazos. De esta manera hay empresas que se les va a complicar seguir sosteniendo a los trabajadores".

Según la UOM, hay más de 20 mil puestos de trabajo en riesgo y en los últimos seis meses se perdieron más puestos que en el año anterior.

"Todas nuestras ramas están complicadas y por sobre todo la línea blanca ya que con los intereses que cobran las tarjetas o los créditos personales se le hace imposible a las familias cambiar la cocina o comprar una heladera. Hoy los trabajadores están priorizando poder poner comida en la mesa", describió Donello.

Por otro lado, la industria carrocera también está atravesando una situación más que compleja. En Rosario se fabrican colectivos de media y larga distancia "y hoy cada unidad vale más de 300 mil dólares y cada vez hay menos pasajeros".

Esta situación también va a repercutir en las paritarias y en el gremio ya advierten que el objetivo principal de las negociaciones girará en torno a garantizar la estabilidad laboral: "Esto puede sonar mal, pero tenemos el 60 por ciento de la industria parada. Vamos a tratar de sacar lo mejor para nuestros trabajadores pero la prioridad es la de cuidar los puestos de trabajo y que no se sigan cayendo", reconoció el sindicalista.