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Con el año nuevo llega la FCE (Factura de Crédito Electrónica), una herramienta de liquidez para pymes

La Factura de Crédito Electrónica que entra en vigor este 1º de enero de 2019, busca facilitar el financiamiento para las pymes que realizan operaciones comerciales con grandes empresas. Arranca con 43 empresas de la industria automotriz y -una vez aceitado- el sistema hará extensivo al resto de las actividades productivas.

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El esquema que acompaña esta nota lo explica claramente: una pyme emite a una gran empresa una FCE desde AFIP y ahí se abren tres alternativas:
- La empresa la paga antes de 30 días
- La acepta expresa o tácitamente (a los 30 días se da por aceptada)
- La rechaza
Si la paga, óptimo para la pyme. Si la rechaza, malas noticias, habrá que ver qué pasó en el proceso.

Lo interesante empieza con la aceptación, porque ahí esa factura se convierte en un instrumento de liquidez tanto dentro de la misma plataforma del sistema como en el mercado de capitales.

"La FCE es, junto con la Ley de Financiamiento PyME, uno de los dos instrumentos impulsados por el Ministerio de Producción y Trabajo y reglamentados por la AFIP que busca facilitar las operaciones comerciales entre pymes y grandes empresas. Además, el sistema busca otorgarles a las pymes beneficios similares a los beneficios de grandes empresas", explican desde Thomson Reuters que organizó una jornada sobre este nuevo régimen.

Datos

“En la Argentina hay 950.000 empresas inscriptas en el IVA. De ese total sólo 1.600 son grandes empresas, el resto son pymes. A partir de la puesta en marcha de la FCE, las grandes empresas estarán obligadas a recibirlas mientras que la mayoría de las pymes tendrá la obligación de emitir este instrumento”, agrega Alfredo Marseillán, asesor de la Secretaría de Simplificación Productiva del Ministerio de Producción y Trabajo.

Ventajas del sistema FCE

Esta herramienta ofrece la ventaja de transformar las facturas comerciales en facturas de financiamiento, hecho que permitirá a las pymes tener precisiones sobre cuánto y cuándo cobrarán, aspecto que resulta clave a la hora de producir. El funcionario también destacó que una de las ventajas la FCE radica en que el sistema permitirá hacer más dinámica la venta de facturas, razón por la que habrá más competencia y los bancos van a salir a comprarlas, lo que permitirá generar un mercado atractivo.

Entre las ventajas, los especialistas presentes en la jornada organizada por Thomson Reuters también destacaron que:
  • La puesta en marcha de la FCE permitirá desarrollar diversos servicios financieros. Entre ellos, el factoring, que en la Argentina cuenta con uno de los niveles más bajos de adopción en comparación con el resto de la región latinoamericana. “La norma permite que haya un sistema de información que permita introducir las facturas en las plataformas creadas con ese objetivo, de modo que sean compradas por los inversores y que, así, haya calidad en el sistema”, amplió Marseillán.
  • La operatoria incluye un Registro Público Gratuito de Cumplimiento de Pago. Marseillán indicó que, una vez que pasen dos o tres años de funcionamiento del sistema “la empresa va a poder ver su comportamiento de pago y esto permitirá acceder a más capacidad crediticia porque es buen pagador. El mercado verá el cumplimiento de pago de sus FCE”.
  • La PyME podrá emitir FCE, negociarla, conservarla y solicitar alta en el registro, entre otras acciones. Al emitirla, puede introducir comprobantes de ajuste y, si está anotada en el registro, podrá contar con información clave para el desarrollo de su negocio a partir de esta herramienta.
  • La FCE sirve como herramienta de cancelación de deudas. Para evitar que la empresa grande que la reciba no haga nada con ese instrumento, la normativa especificó que, pasados 30 días de su emisión, queda aceptada tácitamente. “Hay dos servicios involucrados de la AFIP en este punto. Por un lado, los comprobantes, que son un servicio de emisión de factura. Por el otro, una vez emitido el comprobante todo el proceso posterior queda en el Registro de Factura Electrónica”, explicó, a su turno, Mónica Parolari, jefe de la división Procesos de Fiscalización de la AFIP. La experta aclaró que el sistema de facturación en línea que entrará en vigor es similar al que funciona actualmente y tendrá dos funcionalidades más. “Una vez emitida la FCE, la factura podrá ser cancelada dentro de 30 días. Pasado ese tiempo, se dará la aceptación tácita. En el medio hay 10 días para rechazarla. Y cada vez que se emite un comprobante se informa al domicilio fiscal del comprador”, especificó Gabriela Ferrari, jefa del departamento Estratégico de Control de la AFIP.

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