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Tras las elecciones intermedias, Trump va por la desregulación financiera

La mirada de los mercados estará centrada en lo que suceda el 6 de noviembre en Estados Unidos, pues ya pasadas las elecciones intermedias, el se esperan señales contundentes por parte del Gobierno de Donald Trump. Una de esas es la avanzada de la desregulación financiera.

En el mercado se da por sentado que los discursos actuales desde la Casa Blanca responden sin duda a la pelea que se resolverá en unos días en la Asamblea de Representantes de EU: Trump sigue apostando a su electorado con discursos duros contra la migración, amaga contra el acuerdo comercial con México y Canadá (T-MEC, en español; USMCA, en inglés) y voces cercanos al proceso, afirman que tras esta elección, Trump podría pronunciarse sobre aranceles a exportaciones de metales y aluminio de México.
En ese sentido también se espera que una vez pasado ese proceso, el Presidente de esa nación arranque con una medida altamente controversial: desmontar la regulación bancaria creada tras la crisis de 2008 e impulsada por Barack Obama.
El tema genera un alto debate. Para algunos economistas en Estados Unidos, como Dennis Hoffman, la mirada es hasta cierto punto aprobatoria sobre esta medida. El experto considera, por ejemplo, que el ambiente de antiregulación y pro-negocio de la administración actual "ha tenido su impacto en el crecimiento accionario".
Sin embargo, como acotó en una entrevista exclusiva para LPO, el académico no descarta y también lo atribuye a las expectativas de crecimiento tras los recortes fiscales aprobados en diciembre.
Pero hay otras voces en el mercado que se muestran más críticos sobre este tema y advierten, junto a la guerra comercial-arancelaria con China, que será un tema que mantendrá vulnerable la economía del mundo.
"De avanzar esta propuesta abriría la caja de pandora", opina de la Cruz. Recuerda que la experiencia de una regulación laxa dejó como consecuencia la crisis de 2008. Y es que explica que esto termina generando incentivos para que el sistema financiero, tome riesgos en exceso, acaba generando una especulación que termina de golpear a sectores de la economía".
Y agrega: "Si estos incentivos desaparecen lo que implica es que los gobiernos tienen que rescatar el sistema financiero".
El experto se remite a la experiencia, cuando antes de la regulación de Obama los bancos crearon la arquitectura de derivados financieros. "Todo era papel no sustentado por la economía real. Era una riqueza muy superior a la riqueza generada en el mundo por la actividad productiva".
Así, apunta que de avanzar Trump se abriría la puerta a que los bancos tengan mayor libertad de esta ingeniera financiera en función de sus objetivos y la experiencia es que una regulación laxa y frágil acaba generando en el mediano y largo plazo una crisis financiera.
Esto suma presiones en un contexto en el que algunas voces ya argumentan que los mercados dan señales de que Estados Unidos no estaría tan lejano a caer en una recesión. Una mirada que también genera el debate. Para el experto, los indicadores aún no advierten este escenario, a pesar de que la expansión económica de EU ha sido ya larga, de una década.

Pero las alertas no dejan de sonar. Más de una voz en el mercado coincide en que un freno de la economía de ese país podría llegar en 2020, o por lo pronto, una desaceleración. "Estados Unidos está creciendo en promedio 2.8 por ciento, inclusive el último trimestre fue del 4.2 por la Reforma Fiscal. Sin embargo, para el 2020 puede ser apenas un 0.5 o 0.6, el cual es un síntoma de desaceleración relevante que puede terminar en una catástrofe", apuntó Gabriel Casillas, de Banorte, en un reciente foro entre banqueros.