https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

SEIS CLAVES PARA QUE FUNCIONE EL PLAN 0% DE SANDLERIS

Ayer debutó el plan Sandleris con la subasta de Leliq, que llegó con tasas en alza y dólar en baja. En la inauguración del plan, El Economista dialogó con tres expertos sobre cuáles son las claves para que el plan del flamante presidente del BCRA logre cumplirse y no sea un capítulo más del eterno retorno argentino.

Mantenerse firme en crecimiento 0% de la base monetaria. Según Julio Piekarz, es clave que la regla se mantenga. Si bien puede haber una suba por estacionalidad de 5-6% –la autoridad monetaria planea incrementar la base en diciembre y mantenerla con esa expansión–, para el ex BCRA no revertirla va en contra del objetivo. “Una suba por estacionalidad de 6% no va en contra per se, pero si no se revierte, sí”, explicó el experto en diálogo con El Economista. Además, señaló que “el desafío de la base monetaria 0 es lograr absorber las Lebac de los no bancos ($ 300.000 millones), $40.000 millones de ese activo en manos de bancos, más una cuenta de intereses de $40.000 millones por mes que son los intereses de Lebac remanentes o de las Leliq”.

Permitir que la tasa vaya hasta donde tenga que ir. “Permitir que la tasa de interés sea tan alta como sea necesario es un costo absolutamente ineludible para estabilizar la situación de corto plazo”, opinó Piekarz.

La ayuda del Tesoro. Según Jorge Carrera (UNLP y Conicet) la clave más importante por el lado cambiario para sostener el plan serán las ventas que podrán venir desde Hacienda. Piekarz aclaró que entrando entre US$ 8.000 y US$ 9.000 millones del FMI, que vendrían en la tercera semana de octubre, Hacienda va a contar (mirando el plan financiero abierto por monedas), con entre US$ 2.000 y US$ 3.000 millones para vender y lograr pagar gastos en pesos. Esto ayudará a equilibrar el MULC y complementarán a los US$ 150 millones que puede usar el BCRA. “Entre tasa más intervenciones, va ayudar a estabilizar el tipo de cambio”, indicó Piekarz.

Tasas altas que no duren mucho tiempo. El BCRA tiene un balance deteriorado y con tasas de interés
es altas prolongadas en el tiempo -es decir, de continuar sin recuperarse la demanda de pesos- se va a seguir deteriorando. “La tasa de equilibrio es una muy larga que se le va a efectuar a instrumentos monetarios como las Lebac las Leliqs y las pequeñas bombitas armadas”, explicó Carrera y agregó que se le aplicarán tasas de 60-70% que harán crecer una masa de intereses que si se quisiese monetizar generarían un gran problema. “Si la tasa se mantiene alta por mucho tiempo se recrea el problema explosivo de las Lebac. Con una tasa de 70%, los instrumentos de esterilización en un año crecerían 60% al mismo tiempo que se está prometiendo base 0: un monetarismo tremendamente rústico”, concluyó Carrera.

Credibilidad en el anuncio y atacar la inercia. Según el investigador del Conicet y ex Jefe de Investigaciones del BCRA, el esquema es fácil de comunicar y aplicar en una economía tan sencilla como la argentina. “No hay un gran exceso de pesos, en términos de los agregados monetarios, exceptuando la parte menos líquida (Lebac y plazos fijos) el resto se ve estable”, señaló, pero aclaró que la inercia inflacionaria se irá comiendo la base monetaria. “El tema es que la economía no está compuesta por agentes que enseguida captan una supuesta gran rigidez de las autoridades y no aumentan más sus precios, va a continuar habiendo mucha inercia inflacionaria y eso generará un aumento importante de la tasa de interés”, explicó Carrera y agregó que “todo esto es muy recesivo y el riesgo ahora es que haya una depresión muy profunda (sobre todo al inicio del programa que haga mella en las expectativa”.

Un dólar con dirección a la banda baja. Martín Alfie (Radar), también en diálogo con El Economista, manifestó que el plan del Gobierno está armado para que, más temprano que tarde, el dólar se ubique en la banda de abajo. “De esa manera podría permitir relajar las condiciones monetarias y que la contracción de la base monetaria en términos reales no sea tan alta”, explicó y agregó que para que eso se logre se necesitaría básicamente que haya tasas en pesos atractivas y perspectivas de estabilidad cambiaria. Lo primero es la consecuencia del apretón monetario: tasas más altas. Lo segundo es más incierto, “El ‘esquema ideal’ es medio un resultado de esas tasas altas pero el Gobierno podría entender que la diferencia entre el valor del dólar y la banda inferior se debe a la incertidumbre de corto plazo, no a una cuestión de fundamentals (cuenta corriente, demanda para atesoramiento, dudas sobre programa financiero, etcétera)”, dijo. Por ende, en la medida en que haya más estabilidad, y se disipe la incertidumbre financiera de corto plazo, podría converger a la banda inferior. “Sin esta baja del dólar el programa es muy recesivo y tarde o temprano va a empezar a dudarse sobre la sustentabilidad del mismo”, indicó el economista en jefe de Radar. No obstante, para Alfie no es un escenario cierto que el dólar baje y en eso coincide Carrera: “La demanda de dólares podría dispararse en la banda baja ya que todo el mundo usará los pocos pesos que tenga para comprar dólares, con lo cual tampoco lo veo muy probable”, concluyó.


eleconomista