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Agricultores argentinos dicen que podrían retener trigo y sembrar menos maíz por impuestos

Los agricultores de Argentina podrían demorar sus ventas de trigo y sembrar menos maíz en la campaña 2018/19, en respuesta a un nuevo impuesto a las exportaciones que el Gobierno anunció el lunes, dijeron productores.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, informó que el Gobierno gravará con 4 pesos cada dólar exportado de productos primarios hasta fin de 2020, una de las medidas para reducir su déficit fiscal y sortear la grave crisis financiera que atraviesa.
La decisión recibió fuertes críticas del sector agropecuario, clave en el triunfo electoral de 2015 del presidente liberal Mauricio Macri, que se comprometió a eliminar impuestos a las exportaciones del campo.
“Esto demorará las ventas (de trigo) porque los productores van a estar mirando la tasa de cambio” entre el peso argentino y el dólar, dijo David Hughes, agricultor y presidente de la cámara del cereal Argentrigo.
Con la actual relación de precios entre las dos monedas, la medida representa un tasa de cerca del 10 por ciento a las ventas al exterior. Sin embargo, una profundización en la devaluación del peso, que cayó un 50 por ciento en lo que va del año, se traduciría en una disminución real del gravamen.
“Tenés un impacto en el caso del trigo y el maíz que es bastante importante”, dijo Gustavo López, titular de la consultora Agritrend, que agregó que por la medida el precio del maíz “va a bajar no menos de 15 dólares (...) y eso puede ser que tenga algún efecto sobre el área sembrada”.
En Argentina, los agricultores ya finalizaron la siembra del trigo, que según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) totalizó 6,32 millones de hectáreas. A su vez, la entidad dijo la semana pasada que ya comenzó la siembra del maíz, que sumaría un total de 6,8 millones de hectáreas.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Omar Príncipe, dijo que el anuncio es un mala noticia y que “hay muchos que se endeudaron para sembrar maíz y se modifica el escenario”.

GOLPE DURO

A diferencia del maíz y el trigo, ya regían impuestos sobre las exportaciones de soja y de sus derivados, de un 25,5 y 23 por ciento, respectivamente.
En su presentación, Dujovne anunció que la tasa a los embarques del complejo de soja se recortará al 18 por ciento, porcentaje sobre el que se aplicará el gravamen del 10 por ciento que regirá para los embarques del sector primario, lo que eleva el arancel, al actual tipo de cambio, a cerca de un 28 por ciento.
“No nos consultaron nada (...) es un golpe durísimo al campo”, dijo el presidente de las Confederaciones Rurales Argentina (CRA).
Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja. El año pasado el país sudamericano registró ingresos por un total de 12.700 millones de dólares por las ventas al exterior de ambos productos.


reuters