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Las consecuencias negativas de una guerra comercial son obvias para todo el mundo, excepto para Trump Las bolsas europeas cierran con ligeras alzas en una sesión tranquila | | CapitalBolsa

Pocos movimientos al cierre de las bolsas europeas, en una sesión en la que las reacciones sobre las medidas arancelarias que anunció ayer Donald Trump y los datos de empleo en EE.UU. han sido los principales catalizadores del mercado.
Respecto a las medidas proteccionistas, y muy cuestionables de Trump, las analizaremos posteriormente, en cuanto a los datos de empleo de EE.UU. han sorprendido claramente al alza.
La creación de empleo no agrícola en febrero fue de 313.000 frente 239.000 anterior y 200.000 esperado. Los ingresos medios por hora trabajada suben un 0,1% frente +0,2% esperado y +0,3% anterior. Estos datos quieren decir que se crea empleo en EE.UU. a buen ritmo sin presión salarial. No puede haber una cosa mejor para los mercados financieros.
Hablaremos ahora extensamente en este cierre de mercado, de lo que creemos es la principal referencia económica de esta semana: Las tasas arancelarias de Donald Trump.
La jornada comenzaba con alzas en las bolsas asiáticas ante la posibilidad de que las medidas arancelarias de Trump tengan un elevado número de exenciones. El Nikkei subía un 0,47%, la bolsa de Hong Kong cerca dl 1%, la de Shanghai un 0,38%
El mercado laboral de EE.UU. está cerca del ideal de los inversores.
Las bolsas europeas abrían prácticamente planas, con los inversores analizando las respuestas de diferentes voces autorizadas de todo el mundo a las medidas proteccionistas de EE.UU. El sector del acero de China y la Unión Europea se ha posicionado claramente en contra de estos aranceles y han instado a sus respectivos gobiernos a que tomen represalias similares.
Aunque es pronto para concluir cuáles serán las repercusiones, los efectos de estas medidas dependerán del nivel de exenciones de las mismas. Si la UE estuviera exenta, por ejemplo, la medida perjudicaría especialmente a China, con lo que los efectos serían más limitados. Cecilia Malmstrom, comisionada de Comercio de la UE, declaraba esta mañana. “Hemos afirmado todo el tiempo que Europa no es una amenaza para la seguridad interna de Estados Unidos, por lo que esperamos ser excluidos”.
Un gestor de un banco nacional de inversiones, que ha preferido no ser mencionado, afirmaba esta mañana: “EE.UU. tiene un presidente imprevisible y difícil de controlar. Probablemente sea el presidente menos previsible de la historia de este país. Personalmente creo que es por la falta de capacidad de prever los efectos de sus resoluciones. Algunos de sus ex colaboradores le definen como un niño inmaduro y caprichoso. Bien, pues este niño tiene en sus manos la economía mundial. Es para echarse a temblar”.
Pero quizás el análisis más claro lo hacía Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco, en su blog en expansión: “Las consecuencias negativas de las medidas proteccionistas son tan obvias que cuesta creer que el presidente Trump y su equipo quieran realmente comenzar una guerra comercial. Ni son buenas, ni fáciles de ganar. Todos pierden. Se sabe cómo comienzan, pero no cómo acaban.
Las guerras comerciales ni son buenas, ni son fáciles de ganar.
Imponer un arancel del 25% a las importaciones de acero y aluminio implica que todas aquellas industrias intensivas en el empleo de dichas materias primas en sus procesos de producción verán aumentar sus costes de fabricación.
Como consecuencia, algún productor puede decidir trasladar su producción a otro país distinto de EE.UU. donde la materia prima (acero o aluminio) no soporte el arancel del 25% y vender posteriormente los productos acabados en EE.UU. sin dicho arancel. Por querer proteger a una industria concreta, la acerera, el daño infligido a otras industrias puede superar con creces el teórico beneficio pretendido.
EE.UU. tiene un déficit comercial crónico y persistente en el tiempo, siendo el actual el más elevado de los diez últimos años. Pensar que con medidas proteccionistas revertirá dicho déficit sin efectos secundarios sobre el crecimiento y la inflación es ingenuo y absurdo”.
Este es el escenario en el que se mueven actualmente los mercados financieros de todo el mundo. Si la situación se descontrola las bolsas mundiales sufrirán una fuerte caída y podrían anticipar la recesión económica en EE.UU. que ya se espera para 2019. No se confíen de la tranquilidad de los mercados de los últimos días. Los inversores aún creen que se impondrá la cordura. Con Trump la cordura es un concepto claramente relativo.