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La enfermedad celíaca afecta a 1 de cada 100 argentinos

En los últimos tiempos se registran casos de celiaquía con mayor frecuencia. En el Hospital de Clínicas se trabaja interdisciplinariamente para el diagnóstico y el tratamiento de esta afección.

La enfermedad Celiaca se desarrolla en individuos genéticamente predispuestos, por un mecanismo autoinmune. Puede ocurrir  en cualquier momento y etapa de la vida, incluida la infancia.  Esta respuesta autoinmune se pone en marcha a través del contacto con el gluten, una proteína presente en trigo, avena, cebada y centeno  (TACC).

La celiaquía es difícil de diagnosticar porque la persona puede no tener ningún tipo de síntoma, o padecer dolores abdominales, diarreas, síntomas digestivos o problemas gástricos. La desaparición de síntomas y signos no depende de la cantidad de  gluten ingerida sino de la presencia o ausencia del mismo en los alimentos.

A menudo, esta serie de dolores se confunden con otras afecciones: cuadros de anemia crónica de causa desconocida, osteoporosis sin respuesta al tratamiento con suplementos de calcio; lesiones en piel o lesiones orales recurrentes, fatiga crónica o trastornos del ánimo. Es probable que una persona que tenga estos síntomas haya pasado por varios especialistas sin sospechar que se trata de Celiaquía. Por ello, en el Hospital de Clínicas centro multidisciplinario en el que se reciben las derivaciones de estos casos y se trabaja con gastroenterólogos, nutricionistas, clínicos y pediatras, entre otros.

Las bases del diagnóstico constan de un  buen interrogatorio con examen clínico, pesquisando antecedentes del paciente, como los datos de posibles familiares celiacos relacionados y las pruebas o test diagnostico que incluyen análisis de sangre, con detección de  anticuerpos específicos  sumados a la biopsia duodenal, que se obtiene por una endoscopia digestiva alta.
Cuando el diagnóstico es confirmado por estos métodos se da inicio a la terapéutica, que por el momento sigue siendo el patrón de oro; la supresión del Gluten de la dieta de manera estricta y de por vida. En el inicio del tratamiento y el seguimiento es fundamental el rol del departamento de Nutrición, quienes orientan y acompañan a los pacientes en el cumplimiento del nuevo hábito alimentario.