Los tres test que le pueden complicar el 2018 a Macri, según una de las consultoras más influyentes de la City

Los logros políticos del Gobierno -concentrado en la aprobación de su agenda de reformas- contrasta en estos días con el escaso entusiasmo de los analistas respecto de los números de la economía para 2018.
A esta altura, ya no sólo se pone en duda la meta de inflación del Banco Central sino que también hay un marcado escepticismosobre los niveles de crecimiento de la actividad económica.

Desde la Casa Rosada pretenden demostrar que esta vez no será como en 2014 y 2016. En esos años hubo medidas de ajuste -devaluación incluida-, lo que provocó un salto del índiee de precios, pérdida de poder adquisitivo y caída del PBI.
La expectativa oficial, reivindicada en el Presupuesto que será tratado en el Congreso, menciona un crecimiento del 3,5% para el año que viene.
Un informe de la consultora Eco Go, dirigida por Marina Dal Poggetto, economista que fue tentada por el Ejecutivo para ocupar una silla en el directorio del Banco Central, destaca al menos tres test que impactarán en la economía 2018. 
Primer test: paritarias 
En el inicio del año, las paritarias se convertirán en la primera posta que deberá sortear el Gobierno. Se juega parte de la credibilidad de su programa de desinflación.
Según Dal Poggetto, el resultado de las negociaciones entre empleadores y trabajadores tendrá -también- un impacto directo en la actividad económica.
En primera instancia, la economista juzga a favor que todavía restan por aplicar la cláusula gatillo que algunos gremios rubricaron a comienzos de año.
Varios de ellos acordaron un porcentaje que, transcurrido 2017, quedó por debajo de la inflación. Y ahora habrá que gatillar la cláusula.
Uno de los que tendrá que "pasar por caja" será el gremio de los bancarios. A principios de 2017 firmaron por el 19,5% anual, pero como en los primeros diez meses la inflación trepó al 19,4% ya es seguro que la cláusula se aplicará.
El Sindicato de Comercio -que acordó un aumento del 20%-, los albañiles de la UOCRA -con un incremento del 21%- y los estatales de UPCN, que acordó también un 20%, son tres gremios de los considerados "grandes" que también tendrán compensaciones.
El lado B de este primer test tiene que ver -siempre con la visión de Eco Go- con el impacto negativo que, sobre la masa salarial, tienen los incrementos de las tarifas de los servicios públicos.
Sobre todo, para gran parte de los trabajadores, que son los que se desempeñan por afuera de los convenios colectivos o se encuentran en la informalidad.

La estimación de la consultora supera, pero por poco, la que realizan en el Palacio de Hacienda. Cree que
 la poda alcanzaría los $67.975 millones el año que viene contra los aproximadamente $60.000 millones calculados por el equipo de Nicolás Dujovne.Segundo test: jubilaciones

Dal Poggetto dedica la segunda cuestión a la pérdida del poder adquisitivo de jubilados y pensionados por la modificación en la fórmula para actualizar los haberes, que ya tiene sanción en el Senado.
El reporte también hace alusión al "esperable" recorte en las líneas subsidiadas, tipo Argenta, que este año abarcaron a 2,5 millones de personas, pero cuya llegada el Gobierno buscar acotar.
Tercer test: ajuste tarifario
En relación al punto anterior. Dal Poggetto pone el ojo (mejor dicho, la calculadora) en los últimos anuncios de aumentos tarifarios.
La proyección es que esos ajustes quitarán $80.000 millones de los bolsillos del público, con lo cual se trata de dinero que hasta ahora se destinaba al consumo y ahora irán para las compañías de luz gas (que se compensará con la caída de subsidios).
Dal Poggetto lo escribió así: "La esperable corrección fiscal y el intento simultáneo de dar competitividad por la vía fiscal recae sobre las familias y, en forma indirecta, sobre el consumo, más o menos dependiendo de la capacidad del crédito para compensarlo, y fundamentalmente de la reacción que tenga la inversión".
La economía 2018
En un contexto donde el Gobierno apostará por unas paritarias que no se desmarquen de la pauta de inflación esperada por el consenso de economistas (16%-17%), y un menor poder de compra por parte de jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales (por el cambio de la fórmula de indexación), la compensación debería venir por el lado del crédito y de lasinversiones.
Sobre la primera cuestión, Dal Poggetto se muestra pesimista.
Básicamente porque aguarda un recorte en los subsidios a esas líneas que hasta ahora recibían, ya sean las destinadas a jubilados y pensionados (Argenta) o a empresas (líneas productivas).
Lo mismo sucedería con la esperada moderación de los créditos de la banca pública, sobre todo el Banco Nación, que acaba de encarecer sus líneas para la vivienda.
En un esquema que se completa con una política fiscal y monetaria restrictivas, las proyecciones de Eco Go incluyen:
- Crecimiento del PBI: 2,1%, prácticamente un punto y medio menos que la proyección oficial, consistente con un arrastre estadístico de 1,4% y un crecimiento trimestral en torno al 0.3%, con la inversión subiendo 10% y el consumo 2%.

- Las exportaciones saltarían 3,8% (con Brasil ayudando), y un aumento en las importaciones de 7,6%. El rojo comercial llegaría a los u$s8.240 millones.
- Una tasa de inflación en torno a 17,5% consistente con paritarias en torno a 18%, un dólar de $20,5 a fines de 2018 y tarifas agregando 3,4 puntos. a la inflación.

-Por último, un déficit fiscal consistente con la meta de 3,2% del PIB.


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