El peronismo del Senado congela la reforma laboral hasta que no haya consenso en la CGT

El peronismo del Senado frenó la reforma laboral hasta que la CGT no se pronuncie oficialmente y calle sus voces opositoras al proyecto, que ingresó el sábado a la madrugada en la Cámara alta.

Lo acompañaba el pampeano Daniel Lovera, presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, además de sus pares Rodolfo Urtubey, Pedro Guastavino y José Mayans, que viene mostrándose cercano a Cristina Kirchner."Hemos decidido postergar el tratamiento de este tema hasta la nueva composición del Senado y hasta que la CGT coherentice y unifique en una sola voz la voluntad de avanzar con las reformas en materia laboral", anunció Miguel Pichetto, jefe del bloque PJ, en una fugaz conferencia de prensa en el Senado.
Como relató LPO, Pichetto quitó la reforma laboral del temario de comisiones cuando supo que no asistirían Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, miembros del triunvirato que conduce la CGT.
Pichetto: "Nunca participé de la negociación por la reforma laboral y no queremos que usen al Senado como elemento de choque. No se tratará hasta que la CGT no tenga un discurso único y coherente". 
Daer fue el único que respaldó la reforma públicamente pero esta semana fue al Vaticano a ver al Papa Francisco y no pudo defenderla en el Congreso.
Los senadores le piden dar la cara para no quedar expuestos ante los sindicalistas que anticiparon su rechazo a la ley.
"El Senado no ha intervenido en ninguna reunión ni tampoco el que habla", aseguró Pichetto y aclaró que sólo tuvo "diálogos informales con los integrantes de la CGT, especialmente los del triunvirato, sobre cómo iba el nivel de acuerdo con el Gobierno".
Pero nunca le ratificaron un acuerdo final de los gremios y el Gobierno y en estos días, con el proyecto oficializado, conoció el rechazo de la CGT La Pampa, Río Negro, Neuquén y "del dirigente de Camioneros y miembro de la comisión directiva de la CGT, Pablo Moyano", puntualizó.
"No queremos repetir ninguna experiencia que lesione o desprestigie la imagen del Senado, como ha ocurrido en otras oportunidades", agregó, en clara referencia a la reforma laboral sancionada durante el gobierno de Fernando De la Rúa.
"Y no queremos que usen al Senado como elemento de choque, de deterioro o de agresión ante un tema como este de gran importancia", completó.
Lovera, que proviene del sindicalismo de La Pampa, confirmó que no convocará a la Comisión de Trabajo la semana próxima para debatir la reforma y que de esta manera "se va a tratar con la nueva Cámara", o sea, el Gobierno podrá evitar la confrontación directa con Cristina Kirchner.
Fue lo que intentó hacer Federico Pinedo al apurar una sesión para el 29 y otra el 6 de diciembre, con la reforma laboral como tema principal. Deberá esperar.